El barrio de San Pablo de Zaragoza cierra filas en torno al Centro Social Comunitario Luis Buñuel después de conocer la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón.
El TSJA ha desestimado el recurso de apelación contra la sentencia que declaraba nulos los acuerdos y el convenio de colaboración suscrito entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Centro Social Comunitario (CSC) Luis Buñuel. Esta práctica de recuperar espacios abandonados que posteriormente son cedidos por parte de las administraciones es muy habitual en otras ciudades europeas.
Sin embargo, como aseguran desde la Asociación Vecinal Lanuza Casco Viejo, el uso “partidista” de este espacio podría acabar con el motor social, comercial y vecinal del barrio.
En palabras de los y las vecinas de un barrio abandonado institucionalmente, este centro social cumple con “todas las necesidades y demandas vecinales” para su uso de esta última década.
Un espacio abierto
En respuesta a las desacertadas declaraciones del consejero de Participación y Relaciones con los Ciudadanos, Javier Rodrigo, en las que llegaba a asegurar que el Luis Buñuel se había convertido "en un bien particular para el uso y disfrute de unos pocos". Esta asociación vecinal recuerda que este espacio está abierto a toda la ciudadanía y únicamente no participan, ni disfrutan de sus espacios, las organizaciones y vecinos y vecinas que no lo desean.
“El Centro es un espacio abierto y participativo desde su creación”, en este sentido recuerdan que en la última década se ha convertido en el principal espacio para la coordinación vecinal, comercial y social para diversas actividades, como las fiestas del propio barrio de San Pablo.

Un espacio para luchar contra el COVID-19
Además, ha sido el foco de coordinación para las acciones vecinales solidarias ante la pandemia del COVID-19, con la asistencia y/o cuidado directo a personas necesitadas (mayores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables) tras el cierre de los servicios sociales por parte del Gobierno de PP y Ciudadanos, los mismo que ahora arremeten contra el centro. Muchas organizaciones sociales e incluso servicios municipales y aragoneses relacionados con el barrio utilizan el centro para sus propias actividades.
Esta organización vecinal considera “lamentable” el uso partidista de los actuales partidos del Gobierno de Zaragoza (PP y Ciudadanos, con el apoyo de Vox) y exige “una pronta solución y regularización definitiva de la autogestión vecinal del propio centro”.
La sentencia no es firme
Asímismo, los y las vecinas consideran precipitadas las declaraciones del Consejero de Participación y del Presidente de la Junta de Distrito del Casco Histórico ante la sentencia que no es firme y todavía es recurrible ante el Tribunal Supremo.
El presidente de la Junta de Distrito del Casco Histórico, Alfonso Mendoza, ha asegurado que se debe reponer la situación jurídica anterior y que el antiguo instituto Luis Buñuel debe retornar a la gestión municipal.
Cabe recordar que la situación anterior a la gestión comunitaria del centro era la de un equipamiento abandonado y en ruinas por lo que la gestión municipal de este espacio era nula.
La sentencia no es firme todavía pero esto no parece importarle ni al consejero Javier Rodrigo ni al presidente de la Junta, así como al resto de las derechas, que ya han pedido el “desalojo” del edificio pese a que como explica la Asociación Vecinal del barrio el fallo únicamente valora la redacción del convenio municipal, no las actividades que se vienen realizando en el centro desde el 2013.
La sentencia dice literalmente que "se debe reponer a la situación jurídica anterior [al convenio de] cesión", en definitiva a las actividades normales que ya se venían realizando en el centro. En ningún momento valora una "supuesta" ocupación ni dicta un desalojo.
Además, la Justicia considera que no caben medidas cautelares contra el convenio, y las actividades que regulan, por lo que actualmente el centro social cumple con las cláusulas, “cosa que no hace el propio Ayuntamiento al no dar continuidad a la Comisión de Seguimiento”, matizan desde la asociación.

La participación de Jorge Azcón
Al margen de la sentencia, la AV reclama la regularización total por parte del Ayuntamiento de las acciones y actividades comunitarias que se realizan desde el 2010 (dentro del edificio desde el 2013) con y en este espacio social.
“Ante las medias verdades y falsas declaraciones de parte de los portavoces municipales debemos recordar que tanto el anterior alcalde del Ayuntamiento como el actual, Jorge Azcón, han tenido el mismo nivel de participación en la elaboración y puesta en marcha del proyecto que actualmente se realiza en el Centro Social Comunitario Luis Buñuel”, subrayan para recordar que este proyecto comenzó de forma autónoma y al margen de cualquier partido político.
Luisa Broto: "El problema del señor Rodrigo es que ni sabe, ni conoce, ni gestiona, ni deja hacer"
Por su parte, la concejala de Zaragoza en Común, Luisa Broto, también ha defendido el trabajo del centro social de los ataques de las derechas y ha asegurado que "está más que demostrada la alergia que el Gobierno de Azcón le tiene a la cultura comunitaria y a la autoorganización de vecinos y vecinas para construir sus propios espacios”.
Sobre el centro social recuerda como ha hecho la asociación vecinal del barrio que “en los últimos meses, ha servido de sostén, no solo para el barrio, sino para la ciudadanía en general y las personas y familias más vulnerables”.
Así, ha mencionado algunas de las actividades concretas como “las ollas comunitarias con las que cada fin de semana se reparten cientos de raciones de comida a quienes no pueden permitirse alimentos frescos”. Este centro también abrió sus puertas y su infraestructura para lanzar un “servicio de las citas previas para la vacunación de las personas mayores y sin recursos que no se manejaban con las tecnologías”.
Los servicios de este centro no acaban aquí, como enumera Broto: “Encontramos grupos de apoyo a personas con diversidad funcional, talleres de costura, clases de pilates, de guitarra, asambleas del sindicato de inquilinas, grupos de baile e incluso el coro del colegio de abogados”.
“Los proyectos comunitarios autogestionados como el Buñuel complementan la oferta del Ayuntamiento. En toda Europa hay proyectos comunitarios y las administraciones locales los respetan y los cuidan. El problema del señor Rodrigo es que ni sabe, ni conoce, ni gestiona, ni deja hacer”, concluía la concejala.




