'Senderos de Libertad': la extraordinaria historia de solidaridad de 'Los Hijos de la Noche' en el Torrerico Libertario

¿Sabías que el zaragozano barrio de Torrero, conocido como el Torrerico Libertario, fue escenario de una de las mayores gestas de solidaridad y compromiso tras el alzamiento fascista? ¿Que de octubre de 1936 a febrero de 1937 la CNT organizó una red clandestina de evasiones sin parangón y que gracias a ella miles de militantes o simpatizantes de la izquierda pudieron sobrevivir a la violenta represión desatada por los golpistas en la capital aragonesa? Para recuperar del olvido a aquellos milicianos anarquistas y antifascistas que ofrecieron sus vidas por salvar las de miles, los llamados 'Hijos de la Noche', ARMHA, las asociaciones vecinales La Paz y Venecia, la AC El Cantero, CGT y el Ateneo de Historia Popular Paco Ponzán, organizan este fin de semana una serie de actos con el título 'Evasiones, senderos de libertad'.

Chema Gregorio (AC Cantero), Enrique Gómez (ARMHA) y Gustavo Alares (CGT y Ateneo de Historia Popular Paco Ponzán) durante la rueda de prensa de 'Evasiones, senderos de libertad'.

Me atrevo a decir que la respuesta de la inmensa mayoría que leerá estas líneas a las preguntas planteadas al principio es 'no'. Solo una pequeñísima parte de la población conocía esta gran historia. Una historia casi oculta y desconocida, condenada al olvido por cuarenta años de dictadura y otros tantos años tras la "transición pactada" que sepultó cualquier esperanza de conocer las otras historias. La mayor referencia a 'Los Hijos de la Noche' está documentada por Diego Abad de Santillán, seudónimo de Sinesio Baudilio García Delgado, escritor y militante anarquista, en su libro con el demoledor título '¿Por qué perdimos la guerra?'. A día de hoy, se desconoce el número personas que participaron en esta red.

Chema Gregorio, de la Asociación Cultural Cantero y una de las personas que coordina los actos de homenaje de este fin de semana en el barrio de Torrero, apunta que la razón para tal desconocimiento es muy sencilla: "Esto de las evasiones está ligado a toda esa historia que se nos ha negado, a esos episodios que no se conocen porque nunca se nos han enseñado. Sentenciarles a la segunda muerte, el olvido".

Chema cuenta que la semilla para recuperar la historia de 'Los Hijos de la Noche' se plantó en 2007. "Era verano, estábamos de vacaciones en la playa, y nos llegó de casualidad el libro de Diego Abad de Santillán. Al leerlo nos dijimos: ¿Y esto pasó en nuestro barrio? ¿Y cómo no hacemos nada para recordarlo? ¿Cómo es posible que hayan pasado tantos años y nadie sepa nada?”.

Fue entonces cuando propusieron hablar del tema en la Asociación Vecinal de La Paz. "La idea se socializó automáticamente y salió el título 'Evasiones, senderos de libertad' para incluirlo dentro de una semana de actividades que organizamos en el barrio, en un acto en el que se subió al monte, pero poco más". Para esa ocasión, "a través de CGT nos recomendaron contactar con Alejandro Díez Torre, Catedrático en la Universidad de Alcalá y uno de los historiadores que mejor conoce la historia libertaria. Díez Torre sí conocía la historia de 'Los Hijos de la Noche', ya que había estado investigando entre los papeles de Abad de Santillán y encontró una serie de páginas que narraban esta historia. Pero no ha sido hasta este último año en el que hemos estado dándole vueltas una serie de personas para hacer un acto que 'merezca la pena”.

Publicado en Buenos Aires en 1940, en uno de los pasajes de '¿Por qué perdimos la guerra?', Abad de Santillán narra con admiración el papel que jugaron las y los anarquistas aragonesas, que "merecen capítulo aparte, no sólo por su capacidad constructiva en el terreno económico, de lo que fueron expresión aquellas hermosas colectividades agrarias, cuna de un verdadero renacimiento, sino por su combatividad ejemplar". Así, el autor relata, con todos los detalles conocidos, como desde Fuendetodos, localidad recuperada de los golpistas en septiembre de 1936, se lanzaron varias acciones para rescatar a compañeros en peligro en la Zaragoza bajo control fascista.

"Un pequeño núcleo [de milicianos] pidió al mando del sector permiso para ir a Zaragoza. Se trataba de gente bien probada que quería librar del peligro que corrían algunos compañeros. No se les pudo rehusar lo que solicitaban. Eran más de 100 kilómetros los que había que recorrer entre la ida y la vuelta. Armados con una pistola y munición abundante, con algunos víveres para el camino, salieron el 10 de octubre de 1936 cuatro guerrilleros, desde las avanzadas de las milicias antifascistas de Fuendetodos, en dirección a Zaragoza, cruzando Plana María y el Monte de Torrero. ¡Más que la vida no se podía perder!", cuenta Abad de Santillán.

Al escaso material escrito existente, incluida la web 'Zaragoza Memoria Histórica' impulsada por el historiador y militante de CGT, Enrike García, se le puede sumar la memoria viva de una pocas personas que, afortunadamente, lo tienen transmitido de generación en generación. Es el caso de José Manuel Remiro, nieto de Agustín Remiro. Agustín era vecino de Épila y uno de los protagonistas de esta maravillosa historia de solidaridad y resistencia. Él era uno de los milicianos anarquistas que bajaba desde Fuendetodos a Zaragoza. “Lamentablemente no conocemos la historia tan a fondo como nos gustaría porque a mi abuelo lo mataron después de la guerra, pero sí conocí a Batiste, un compañero suyo de la red de evasiones, al que le oí de pequeño contar alguna de estas hazañas”.

Conocido por su nombre de guerrillero, Juan Bautista Albesa Segura, Batiste, nacido en 1911 en Vall-de-roures/Valderrobres, en la comarca de Matarranya, fue uno de los tantos hombres y mujeres de principios de siglo XX que padecieron la profunda miseria en la que vivían obreros y campesinos. Pronto se convertiría en un activo militante libertario. 'La ternura del pistolero. Batiste, el anarquista indómito' (2015), libro del periodista Lluís Rajadell, profundiza en la vida de este luchador: "En el frente forma un grupo de dinamiteros, uno de los conocidos como 'Los Hijos de la Noche', de infiltración en las líneas enemigas, tanto para sabotearlos, espiarlos, rescatar compañeros de Zaragoza, robar ganado y armas…".

"Desde Fuendetodos bajaban del monte cuatro o cinco personas. Contactaban con Torrero y se guarecían aquí, que en aquel entonces eran cuatro casas en la actual Avenida América y el resto eran campos. Este barrio era de mayoría anarcosindicalista, hasta el punto que se conocía como Torrerico Libertario. Del barrio bajaban a Zaragoza para hacer labores de espionaje con el objetivo de conocer cuántas tropas fascistas había en la capital, cuántas eran de refresco o habían llegado nuevas y esa serie de cosas. Mientras tanto la organización, o sea el sindicato CNT, se encargaba, a través de personas que repartían el pan o la leche, de ir por las casas, que ya conocían de antemano, avisando de 'para tal día, a tal hora y en tal sitio'. Así, a través de diferentes puntos del barrio de Torrero se organizaban las fugas", explica Chema.

“Estuvimos tres días perdidos en el monte intentando llegar desde Torrero a Fuendetodos”, recuerda José Manuel poniendo voz al miliciano Batiste. Sin embargo, no recuerda más datos porque entonces era muy pequeño. “De esta gente ya no queda nadie vivo”, lamenta. "Sacaban a gente de la izquierda zaragozana. Uno de los capítulos [del libro de Abad de Santillán] narra la fuga de un hombre de 72 años, militante de Izquierda Republicana. Se jugaban el tipo no solo por sus compañeros de sindicato sino por todos y todas los militantes antifascistas y republicanos, sin sectarismos", pone en valor Chema.

Zaragoza era, después de Barcelona, la segunda ciudad libertaria. "Y si el golpe de estado triunfó sin tanta resistencia como en otras partes, fue porque se engañó al movimiento obrero de aquí. Pero Zaragoza no podía quedarse sin dar una respuesta contundente a los criminales franquistas", explica Enrique Gómez, presidente de ARMHA.

La partida más numerosa que salió fue la que partió desde la actual Fray Julián Garcés. En aquella ocasión consiguieron la evasión de más de 100 personas, según relata el libro de Abad de Santillán. “Llegaron incluso a cerrar el puente del Canal vestidos con uniformes de falangistas”, cuenta Enrique.

Agustín Remiro, uno de 'Los Hijos de la Noche'.

José Manuel subraya que es importante recordar lo dura que fue la represión franquista. Una represión que llegó de repente. "Mi abuelo no se quería ir del pueblo. '¿Por qué me voy a ir si no he hecho nada?', decía. A mi tío abuelo también lo mataron. La gente en aquel momento no esperaba semejante violencia, la asesinaban de madrugada y no se anunciaba. Por eso cayeron tantos. Gente como mi abuelo, que tuvo que salir corriendo de Épila, se dieron cuenta en seguida de lo que pasaba en sus pueblos. Por eso se organizaron para sacar a gente de Zaragoza".

"Lo grave a día de hoy, es que aún hay personas que justifican la violencia fascista porque 'aquello era la guerra'. Siguen asumiendo que a un civil, por pensar de forma distinta, se le podía matar porque 'era la guerra' o que el régimen represivo se mantuviera tantos años porque 'era la guerra", continúa José Manuel. En este sentido, denuncia las leyes que "se hicieron a posteriori contra esta gente para acusarlas de 'traidores y rebeldes'". "Hasta el conde Ciano, embajador de la Italia fascista de Mussolini y uno de los mayores partidarios del apoyo de su país a los golpistas, se escandalizó porque dos años después del fin de la guerra el régimen franquista seguía fusilando a 140 personas al día", añade Enrique para lamentar: "En aquellos primeros meses tras el alzamiento la mayoría de la población ni imaginaba los extremos a los que iba a llegar la represión fascista. Una represión que acabó durante decenios con toda esa ilusión y ansias de libertad de aquel corto verano de la anarquía".

El éxito de la primera incursión de 'Los Hijos de la Noche' fue el germen de un proyecto mayor, toda una red clandestina de evasiones que se prolongaría hasta febrero de 1937. Pero aún querían más. "La salida de algunos excelentes militantes, y el apoyo decidido de los campesinos de la zona del Aragón libertado, hizo concebir a los guerrilleros un proyecto más ambicioso y de mucho más alcance. Se sintieron con fuerza y con capacidad para tomar Zaragoza si se les ayudaba", señala Abad de Santillán en su libro. Todo estaba preparado, una acción que quizás pudo cambiar el curso de la guerra, sin embargo, se recibió la orden de suspender los planes. "¿Cómo? ¿De quién? ¿Por qué causa? No sabemos nada al respecto. Y sería interesante que un día se diese la explicación completa", lamenta Abad de Santillán.

Enrique Gómez sostiene que a pesar del poco tiempo que duraron 'Los Hijos de la Noche', "porque era imposible mantener una red clandestina de una forma tan evidente como esta, fue el germen del Grupo anarquista Ponzán", otra red que actuó de forma decisiva en la Francia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, trabajando para los servicios secretos de los aliados.

La de 'Los Hijos de la Noche' es una de esas grandes historias que daría para hacer una película. Cuando hablamos de fugas se nos puede venir a la cabeza esas superproducciones de Hollywood, todo un género dentro de la industria cinematográfica estadounidense, al estilo del clásico 'La Gran Evasión' (1963) que narra la huida de 76 oficiales aliados presos en el campo de concentración Stalag Luft III, en la Polonia ocupada por los nazis. Una cinta basada en hechos reales de una fuga que se saldó con tan solo tres soldados evadidos. Las comparaciones son odiosas, pero cuando hablamos de 'Senderos de libertad', hablamos de la vida de miles personas que se fugaron gracias a esta red clandestina. ¿Cuántas hubieran sido asesinadas en los primeros meses de la guerra de no ser por estos hombres y mujeres con grandes ideales que lo arriesgaron todo por una causa mayor?

Ahora, a través de catedráticos que han investigado para poner sobre la mesa historias desconocidas y de las asociaciones que trabajan por recuperar la memoria contra el olvido, se puede contrarrestar el relato de los vencedores para dar voz a los vencidos. “Es bueno echar la vista atrás, porque de todas estas historias se pueden sacar muchas cosas positivas de cara a la formación como personas, a construir esos ideales para cambiar la sociedad y que sea más igualitaria, en la que haya verdadera libertad y justicia. Y nos interesa por nuestros hijos e hijas, por nuestros nietos y nietas, por todas las personas que vienen detrás”, añade Chema Gregorio.

Chema continúa explicando que la sensación que tuvieron al conocer esta historia fue que había dos protagonistas fundamentales: "El primero, los milicianos que bajaban del monte y volvían a subir salvando la vida de mucha gente. Y el segundo el propio barrio de Torrero. Por eso, queremos que se recuerde y que su historia no se pierda. Yo soy de una generación cuya educación fue franquista total, por lo tanto, las referencias que me enseñaron son una auténtica cagada. De este modo, todo lo que hubo de extraordinario de esa ideología solidaria, generosa, de esfuerzo, de intentar transformar la sociedad a mejor, esa idea de revolución social que es la idea libertaria, nos la han usurpado. Y era precisamente esta gente la que la hacía posible. Por eso a mí me hace muchísima ilusión poder llevar a cabo esta historia, para que la gente la visualice y no se olvide. Es un orgullo que fuera en mi barrio donde se impulsó esta red de evasiones y que fuera mi barrio el que estuviera implicado".

Para Enrique Gómez (ARMHA) "lo grave de todo esto, es que, a día de hoy, Vox, un partido de extrema derecha con representación en las instituciones (entre ellas el Gobierno de Aragón), hace afirmaciones como que las 13 Rosas eran 'terroristas' justificando así sus asesinatos. Es lamentable, una vergüenza. En otros países esas afirmaciones se consideran 'negacionismo' e incitación al odio y está penado, pero aquí pueden decirlo impunemente". En su opinión, "esto viene porque se ha hecho la casa por el tejado. Ni se ha condenado al franquismo en sede parlamentaria ni se han anulado todos sus juicios, con todo lo que esto significa, y con la complicidad del PSOE". "No se puede perdonar a los verdugos", exclama Chema. "Y para colmo se ha obviado a las decenas de miles de personas asesinadas por el fascismo que siguen desaparecidas en fosas y cunetas y a los miles de bebés robados. ¿Dónde está el Estado para recuperar la memoria de esa ciudadanía que fue masacrada por ejercer derechos que hoy son reconocidos como derechos inalienables?”, zanja Enrique.

Con los actos que tendrán lugar este fin de semana, José Manuel explica su ilusión: "Que sirva para que se empiece hablar de este tema, para que alguien sienta curiosidad y coja un libro, para que surjan otras historias, para potenciar el apoyo mutuo y la solidaridad. Poner una miga". Y Chema añade: "Nos gustaría que el parque [de La Paz] se llenara. Un homenaje a esta gente, a la organización y a los que arriesgaron su vida. Que de alguna manera sirviera como un comienzo para ir recuperando esa memoria y exigir a los que están gobernando que esos valores que movían a toda esta gente, que se jugaban la vida altruistamente, sean transmitidos como valores de referencia, que nos hacen falta en esta sociedad y no las desigualdades que existen hoy a todos los niveles. Que estas personas libertarias, republicanas y antifascistas murieran de esa manera para llegar a la conclusión a la que estamos llegando es tan banal, hiriente. Y algo habría que hacer, yo no sé si hay que hacerlo todos los años, veremos después de esta primera vez".

En este sentido, Enrique cree que es muy probable que haya continuidad, "ya ha pasado con otros actos en otros lugares de Aragón como el homenaje al Chaval en Borja o a las víctimas del bombardeo de Alcanyiz que se hacen todos los años gracias a las distintas asociaciones memorialistas que también trabajan incansablemente en labores de exhumación; o las jornadas 'La imagen de la memoria' que queremos darles continuidad".

Precisamente, Enrique destaca que la memoria histórica no es una cosa del pasado. "La memoria histórica, un movimiento que nació con clara vocación de caducidad, después de cuarenta años de dictadura y otros cuarenta de olvido, de 'democracia coja' que nunca recuperó la memoria, es más necesaria que nunca para reivindicar los valores realmente democráticos de la República. Y olvidarnos de esto es dar alas al fascismo, a que vuelva a pasar lo mismo". Y Chema concluye: “No es remover, como acusan las derechas, es hacer que las aguas vuelvan a su cauce. Reconocer la memoria de una gente que ha sido pisoteada, olvidada, y eso tiene que volver a su ser. Y en eso estamos”.

[alaya_toggle status="open" title="Los actos del fin de semana"]

Cartel de los actos de este fin de semana.

Organizados por la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (ARMHA), junto con las asociaciones vecinales de La Paz y Venecia - Montes de Torrero, el Colectivo Cultural El Cantero, el sindicato CGT y el Ateneo de Historia Popular Paco Ponzán, los actos organizados para el sábado 28 y domingo 29 de septiembre constan de tres eventos:

1. Andada de 42 kilómetros, aproximadamente, desde Fuendetodos a Zaragoza. Se saldrá el sábado 28 a las 19.00 desde Fuendetodos, haciendo noche por el camino, para llegar a Zaragoza antes de las 12.00 horas. Habrá varios descansos breves y uno largo para dormir cuatro o cinco horas. Se recomienda traer calzado para senderismo, chubasquero, esterilla, saco de dormir, frontal con luz, cantimplora y algo de comer. La organización procurará agua durante el camino y el domingo por la mañana, un desayuno (café, leche, zumo…). Además, contarán con vehículo de apoyo.

2. Salida desde Torrero, el domingo 29 a las 9.00 horas desde la puerta del cementerio (frente al Tiro Olímpico). Pensada para aquellas personas que no puedan afrontar una andada tan larga. Se acudirá al encuentro de las y los participantes en la andada y así entrar todos juntos en el Parque de la Paz antes de las 12.00, hora en que se iniciaran los actos homenaje.

3. En el parque de la Paz. Aquí se iniciarán los actos de homenaje, que incluirán actuaciones musicales (Coro Libertario, Adeban, La Buenaventura…), se montará una pequeña barra y se ha organizado una paellada sobre las 14.30 horas (precio aproximado 6 euros).

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