La estrategia electoral de Jorge Azcón de no formar gobierno antes de las elecciones estatales, por no desvelar su pacto con la extrema derecha, tuvo la consecuencia de una llegada tardía de la nueva consejera de Educación, Claudia Pérez, y su equipo; prácticamente con el curso comenzado. La vuelta del PP-PAR, esta vez con el añadido de Vox, ocho después al gobierno aragonés no presagiaba nada bueno para la educación pública aragonesa, vistos los antecedentes de la última consejera del PP-PAR, Dolores Serrat. Los peores pronósticos se han cumplido.
Empezó el curso con los recortes de las auxiliares de educación especial, que motivaron las primeras protestas de la legislatura. Al mismo tiempo, en septiembre se daba una partida económica de 112 millones de euros para los centros privados concertados, medida que junto al aumento de la partida presupuestaria para la “concertada” y el anuncio de la Zona Única de escolarización evidenciaban que este nuevo gobierno “trifachito” tenía en su punto de mira a la educación pública.
Y junto a estas polémicas, empezó una política de declaraciones marcadas por las mentiras y la manipulación. Se empezó con Caneto, escuela que en palabras del Director General de Personal, J.M. Cabello, “no existía legalmente”. Afirmaciones reiteradas por Claudia Pérez, pero que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón se encargó de desmentir.
Siguieron las declaraciones en medios de comunicación de Claudia Pérez, ante el inicio del debate de los presupuestos de Aragón, en las que afirmaba que la subida del 11% en la partida de presupuestos educativo estaba destinada a pagar los atrasos de la integración del profesorado de Formación Profesional en el Cuerpo de docentes de Secundaria y para aplicar el acuerdo de reducción horaria, las 18/23h, que la propia consejera afirmó que se iba a llevar a cabo el curso que viene. Pues ni una medida ni la otra, el curso que viene no se va a aplicar el acuerdo de reducción horaria, ni se va a pagar al profesorado de FP integrado en Secundaria. De especial gravedad esta última situación, ya que las mentiras desde la Dirección General de Personal se han ido sucediendo; desde la supuesta existencia de partida presupuestaria para afrontarlo, a las declaraciones de J.M. Cabello afirmando que se no se podía pagar en enero porque había que estudiar caso a caso, para continuar afirmando que se pagaría en el primer trimestre, hasta llegar hace unas semanas a Mesa Sectorial donde se afirmó la intención de no pagar los atrasos sino adelantaba antes el dinero el Ministerio. Aragón es el único territorio donde no se ha pagado.
También por parte de la Dirección General de Personal, las mentiras y la manipulación han estado muy presentes en la negociación de la mejora de condiciones docentes cuando se llegó a afirmar en varias ocasiones que el acuerdo de reducción horaria, las 18/23h, firmado por los cinco sindicatos y la anterior consejería de educación era "nulo de pleno derecho”, afirmación que choca frontalmente con el respaldo jurídico y la validez que le daba el EBEP, Estatuto Básico del Empleado Público.
Protestas en los centros y en las calles
La presencia de Vox en el gobierno, junto a PP y PAR, ha dejado una impronta ideológica importante. Desde la derogación de la Ley de Memoria Histórica de Aragón, derogación que recogía la suspensión de actividades en los centros relacionadas con la memoria, a pesar de que los RD de Contenidos Mínimos y la propia Ley de Memoria Histórica estatal, ambos de rango jurídico superior, lo amparan, hasta a la supresión de actividades relacionadas con la violencia de género o la exigencia del partido ultraderechista de aplicar el pin parental.
Los recortes, se han ido sucediendo a lo largo de todo el curso. Las plazas de auxiliares de educación especial sin cubrir, los cambios en la composición de los tribunales de las oposiciones con afán de ahorro económico, los impagos a día de hoy de los tribunales de las oposiciones del año pasado o el intento de suprimir la contratación del personal interino a 1 de septiembre. Medida esta última, que no entró en vigor al no contar el Gobierno de Azcón con los suficientes apoyos parlamentarios en la tramitación de la ley de presupuestos de Aragón.
Pero, lo que ha hecho “saltar” a la comunidad educativa, provocando protestas en los centros y en las calles, iniciadas por CGT, y donde han vuelto a relucir las camisetas y pancartas de Marea Verde, han sido los recortes para el curso que viene recogidos en las instrucciones, y posteriores negociaciones, del cupo horario de los centros para el curso 2024/2025.
Los recortes, o “ajustes” según el eufemismo de la consejera Claudia Pérez, van a suponer la supresión de más de 500 plazas de docentes, la desaparición de desdobles, tanto en Primaria como en Secundaria, la reducción de horas para realizar funciones docentes y un largo etcétera. Más grave en Infantil/Primaria, donde por ejemplo no se va a dotar de horas para cubrir la reducción de mayores de 55 años en casi ningún caso, pero también en Secundaria.
Ante esta situación, los centros y los y las docentes, junto a las familias, han salido de manera numerosa, y continuada, a la calle para exigir la mejora de la calidad educativa de la escuela pública. Las negociaciones de cupo se terminarán a lo largo de julio, aplazando las movilizaciones a septiembre, pronosticando, lamentablemente, un curso 2024/2025 marcado por los recortes y las consecuentes protestas.

