"Quiero seguir luchando y conseguir que las voces de quienes han sufrido bullying sean escuchadas"

Hablar de acoso escolar y combatirlo sigue siendo una tarea pendiente en nuestra sociedad. Muchas víctimas sufren en silencio durante años, sintiendo que no tienen una salida. Sin embargo, algunas de ellas, como Sara, logran reunir la valentía suficiente para compartir su historia, con la esperanza de ayudar a quienes hoy enfrentan la misma pesadilla.

14 febrero, 2025. 13:26
Sara: “Quiero seguir luchando y conseguir que las voces de quienes han sufrido bullying sean escuchadas”
Foto: Road Ahead unsplash

Sara sufrió bullying durante siete años en su infancia y adolescencia y ha querido contar en AraInfo su experiencia, las secuelas que dejó en su vida y su lucha por cambiar las cosas.

¿Cómo te sentías cada día al enfrentarte a la escuela durante esos siete años de bullying?

Me daba mucho miedo ir a clase sola, de hecho iba por calles que fueran seguras, por las cuales transita mucha gente para poder pedir ayuda si fuera necesario. Cuando volvía a casa no tenía tanto miedo porque volvía con una amiga que me ayudó mucho en aquel entonces o con mi madre si podía venir a buscarme a mitad de camino.

¿Qué papel jugaron tus padres y tus amigas en tu proceso de superación?

Mis padres, cuando les conté todo, me apoyaron y fueron a hablar con mi centro educativo, pero sí que es verdad que el centro educativo se lavó las manos, es decir, no aplicaron los protocolos existentes porque decían que "son problemas de convivencia".

Poner motes desagradables, insultar, obligar a tirar objetos por la ventana del centro educativo, además de aislar a un niño o niña por ‘ser distinto o distinta’ (nadie es diferente a nadie, todas tenemos derecho a ser tratados bien), o incluso poner un plátano en el suelo no es nada divertido, se llama bullying.

Además, en mi caso, me tiraron plastilina por la calle. Yo, aterrada, me metí en un local y desde ahí llamé a mi amiga, que me dijo: “Ve a casa y cuéntales a tus padres”. Ya en 3º decidí marcharme del centro educativo porque no me quedó de otra, y fue la mejor decisión que pude tomar, porque de haber seguido allí, seguramente hoy en día sería otra persona y no estaría donde estoy ahora.

¿Qué cambios crees que deberían implementarse en los protocolos educativos para combatir eficazmente el bullying?

Primero que todo, creo que los protocolos del bullying deben ser accesibles y explicados en las aulas (en primaria y secundaria al alumnado, pero en infantil quizás a las familias), para que conozcan los derechos que tienen y los pasos que se suelen seguir.

Segundo, el alumnado ayudante no son profesionales, son niñas y niños. Creo que aquí debería intentarse que solo cumplan funciones de observación y no de acompañamiento, porque son menores al fin y al cabo, y muchas veces pierden horas lectivas para llevar a cabo sus funciones.

Tercero, si ven que un caso de acoso escolar existe, no hace falta que la persona lo cuente. Se debe activar algún tipo de protocolo, tal vez observando de cerca descubran qué es lo que nos pasa y puedan actuar antes de que se lleguen a agresiones físicas.

¿Qué te motivó a romper el silencio y compartir tu historia de bullying después de tantos años?

El que mi testimonio pueda servir a otros y otras jóvenes para que cuenten lo que les está pasando en su centro educativo, es decir, que no tengan miedo y puedan pedir ayuda.

Nos comentaste anteriormente que el voluntariado te había ayudado mucho, ¿Cómo encontraste una forma de sanar y redescubrirte como persona?

Encontré un espacio seguro y donde puedes compartir tu historia. De hecho, en un curso sobre pensamiento creativo conté mi historia y alucinaron.

Además, me ha dado la oportunidad de crecer como persona, ganando confianza, seguridad y, sobre todo, aprendiendo cosas nuevas. También me ha permitido conocer a Alessandra, una gran compañera que se ha convertido en una gran amiga.

Confío plenamente en que el voluntariado seguirá enriqueciéndome como persona.

Si pudieras hablar con tu ‘yo’ del pasado, aquella niña que sufría en silencio ¿qué le dirías a la Sara de hace unos años?

Mira dónde estás hoy en día. A pesar de todo lo que sufriste en silencio, hoy eres una mujer libre, fuerte y capaz de hacer grandes cosas. Has realizado proyectos solidarios, conseguido un título de Grado Medio con esfuerzo y dedicación, y eres voluntaria participando en actos lúdicos, deportivos y culturales. Además, eres monitora de tiempo libre y has conseguido alzar la voz incluso delante de personas importantes como la diputada del Congreso de los Diputados Ione Belarra. Sigue mirando hacia adelante y no te rindas porque eres valiente y maravillosa.

¿Qué mensaje quisieras darles a los profesores y autoridades educativas que minimizan o ignoran estas situaciones?

No son cosas para reírse. El bullying es un problema de nuestra sociedad y no hay que normalizar dichas acciones o comportamientos sobre otros individuos. Lo importante es tomar conciencia y actuar.

Además, hay que hacer hincapié en el aula vigilando determinados comportamientos e intentando frenar a los acosadores. También sería importante trabajar el uso adecuado de las redes sociales, puesto que ahora no hay solo bullying, sino que también hay ciberacoso, hemos normalizado cosas como enviar memes del resto de compañeros y es algo que puede hacer mucho daño.

Ahora que has superado esa etapa, ¿cómo crees que tus experiencias te han ayudado a definir quién eres hoy?

Me han generado varias cualidades: resiliencia, empatía, reforzar mi determinación, aprender a elegir mejor a las personas que me rodean y, además, me han hecho querer hacer algo para cambiar el mundo. Quiero cambiar todas esas cosas que deben cambiar para que el mundo sea mejor

¿Qué proyectos o iniciativas te gustaría impulsar para ayudar a otras personas que sufren bullying?

En primer lugar, quiero que la gente tome conciencia. Me gustaría que el 2 de mayo, Día Internacional contra el Acoso Escolar, salgamos a las calles para que esos niños, niñas y adolescentes vean que estamos con ellas, que no están solos y que es una lucha de todas, no solo de los menores sino también de los adultos.

En segundo lugar, quiero seguir luchando y conseguir que esas voces sean escuchadas.

¿Crees en un futuro donde el bullying no tenga cabida?

Hoy en día las víctimas del bullying tienen mayor número de recursos, como el teléfono de ayuda 24h contra el acoso escolar del Gobierno de Aragón (900 100 456). Además, hay iniciativas como la Asociación P.I.C.A, un grupo de moteros que va a los colegios a apoyar a los niños y niñas víctimas de acoso.

Y, sobre todo, la existencia de personas que alzan la voz para que esto acabe, porque si nos unimos, somos más fuertes todavía.

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