Sánchez visita la Feria Presura en Soria bajo las críticas de Moncayo No Rebla y Soria Ya

Esta plataforma denuncia que además de fotos en ferias los gobiernos deben detener los proyectos que atentan contra el futuro de la zona como la mina de Borobia, la macrogranja de Noviercas, la fábrica de residuos tóxicos Distiller de Ólvega y los innumerables proyectos de parques eólicos y solares

Moncayo
Pedro Sánchez saludando a José Luis Rodríguez Zapatero. Foto: Pool Moncloa/Fernando Calvo.

La despoblación de la provincia de Soria y de todo el medio rural español no es algo lógico ni natural”, así comienza el comunicado de Moncayo No Rebla que culpa a las políticas que los gobiernos “de diferente signo y color” han llevado a cabo en los últimos sesenta años.

Tuvieron su punto de partida en la dictadura, explican, con la concentración de inversiones en las ciudades mientras el campo se mecanizaba, dando lugar a una emigración sin precedentes que supuso, además de una gran injusticia, un auténtico drama para millones de personas que el Estado español “todavía no ha reconocido”.

El siguiente paso para Moncayo No Rebla fue la entrada en la Unión Europea, “a través de la cual se desarticuló el mercado local y la mayor parte del tejido económico rural para entregarlo a las grandes empresas y multinacionales, y continuaron durante el resto de la democracia donde no hubo voluntad real para revertir el proceso de despoblación, y en el mejor de los casos se implementaron políticas ineficaces sin un objetivo claro, por lo que la responsabilidad del estado en dicha despoblación es evidente”.

El resultado de este abandono se manifiesta ahora claramente en el estado de decadencia y despoblación casi total en el que se encuentra el medio rural.

“El futuro no se presenta más halagüeño”, lamentan desde la plataforma que al contrario, lo que ahora “se nos propone como alternativa es entregar nuestras tierras y nuestros recursos a grandes empresas, multinacionales y fondos de inversión, a través de macroproyectos insostenibles social y medioambientalmente, lo que supondrá, sin duda, el golpe de gracia a nuestros pueblos”.

Sus alternativas sus muchas y muy variadas como impulsar los servicios en el mundo rural, incentivar fiscalmente el retorno de población, fomentar el autoconsumo energético, la pequeña explotación familiar, la reconstrucción del mercado local, el apoyo al turismo rural, al teletrabajo y a las iniciativas sociales y empresariales que creen valor añadido partiendo de la explotación de los recursos propios por los habitantes que todavía quedan en los pueblos, así como el apoyo de la repoblación, con la creación de proyectos innovadores respetuosos con el medio que puedan atraer población desde las ciudades.

Por su parte la coordinadora contra la despoblación Soria Ya se ha presentado en la feria Presura con un doble del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

También denunciado en redes los problemas de transporte que sufre la zona calculando cuánto les costaría a los y las representantes institucionales llegar a Soria en transporte público.

Las amenazas del Moncayo

Sin embargo, desde estos gobiernos se ofrece la instalación de proyectos altamente destructivos como la gran mina de magnesita que se ha puesto en marcha en Borobia que está acabando con el acuífero donde nace el río Manubles; como la macrovaquería de 23.000 vacas que se pretende instalar en Noviercas; como la fábrica de residuos tóxicos Distiller de Ólvega que ha contaminado todo el cauce del río Val y el embalse del mismo nombre (hoy en día el más contaminado de todo el valle del Ebro); o como los innumerables proyectos de parques eólicos y solares que se pretenden instalar en el área del Moncayo, en la provincia de Soria y en todo el medio rural español, con los que las grandes empresas energéticas serán las beneficiarias de la transición energética a costa de ocupar y destrozar la mayor parte del territorio de la España vaciada.

Se trata, además, de proyectos que como apuntan no persiguen la revitalización económica y social de los pueblos, sino que los ponen al servicio de los intereses de la ciudad, en una suerte de neocolonialismo urbano, y que tampoco crean el empleo esperado, pues al monopolizar los recursos suponen la destrucción de otros tantos puestos de trabajo, y en ningún caso revierten la tendencia demográfica negativa de los pueblos, como bien ha demostrado la mina de Borobia o la macrovaquería instalada en Caparroso.

“Es un panorama sin duda apocalíptico”, denuncian desde la plataforma precisamente este 28 de mayo cuando se celebra la Feria Presura y donde acudirá, entre otros representantes políticos, el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez.

“Los políticos que hoy vienen a sacarse la foto a Soria a una feria que lleva por bandera la repoblación tienen la oportunidad de cambiar este modelo, que se ha mostrado ineficaz y destructivo y revertir el proceso de despoblación, apostando por otro respetuoso con el medio y sus habitantes, que se traduzca en un desarrollo real”, critican desde Moncayo No Rebla.

La plataforma concluye que “para eso hace voluntad política. Por favor, no vuelvan ustedes a Soria, ni a ningún pueblo si van a continuar con las políticas fracasadas de siempre; si no están dispuestos a hacer nada por cambiar las cosas”.

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