La ofensiva de Moscú, iniciada el jueves por el este, el sur y el norte de Ucrania con ataques por tierra, mar y aire consiguió en menos de 24 horas barrer buena parte de la capacidad defensiva ucraniana, y las tropas rusas asedian Kiev desde este viernes. Según fuentes del Ministerio de Defensa ucraniano, en la mañana del viernes, 25 de febrero, fuerzas rusas ya estaban en el distrito de Obolon, en la orilla oeste del río Dnieper, a menos de 15 kilómetros al norte del centro de la capital, que este sábado amaneció con disparos, enfrentamientos en las calles y explosiones.
Con este escenario, el Ministerio de Defensa de Rusia ha ordenado este sábado al Ejército iniciar una ofensiva "en todas las direcciones", hasta la rendición del Gobierno ucraniano, tras acusar a Kiev de negarse a sentar en la mesa de negociaciones con el Kremlin. El gobierno de Volodimir Zelenski lo desmiente, y afirma que no ha rechazado las negociaciones sino los "requisitos planteados por las autoridades rusas". 24 horas antes, en una nueva intervención retransmitida por la televisión rusa, Vladimir Putin llamó al Ejército ucraniano a tomar el poder ante la "incapacidad" de las autoridades de Ucrania, a las que calificó de "drogadictos" y "neonazis", de alcanzar una solución negociada para poner fin al conflicto. El mandatario ruso sostiene que con los militares ucranianos "será más fácil llegar a un acuerdo" para poner fin a la operación rusa iniciada este jueves.
Con las tropas rusas a las puertas de la capital, el Ministerio de Defensa ucraniano pidió a la ciudadanía "informar sobre cualquier movimiento de equipamiento bélico del enemigo" y "preparar cócteles Mólotov para neutralizar al ocupante". También ha entregado 18.000 armas a "voluntarios ucranianos" para "defender" Kiev. Además, en un país que vive bajo el toque de queda, ha hecho un llamamiento a la población civil a la "precaución" y evitar salir de sus hogares sin necesidad. El ministro de Exteriores de Ucrania, Dimitro Kuleba, hablaba, en su perfil oficial de Twitter, de "horribles ataques con cohetes rusos en Kiev" y comparó la situación de la capital con lo sucedido en "1941 cuando fue atacada por la Alemania nazi". "Ucrania venció ese mal y vencerá a este. Detener a Putin. Aislar a Rusia", añadió Kuleba.
"Nos hemos quedado solos", declaró el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, que en sus últimas apariciones públicas ha cambiado la corbata por una camiseta militar. El mandatario ha informado que se encuentra en la capital de Ucrania: "Sé que hay mucha desinformación por ahí. Incluyendo el hecho de que supuestamente dejé Kiev. Yo me quedo en la capital. Durante el día, realicé decenas de negociaciones internacionales, supervisé directamente la defensa. Y me quedaré en la capital. Mi familia también está en Ucrania", ha precisado.
Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Sergey Lavrov, ha vuelto a afirmar que "nadie planea ocupar Ucrania", para insistir que Rusia "tiene el objetivo de desmilitarizar Ucrania" y que no realizan ataques "contra zonas residenciales", mientras reafirma que la administración de Putin no reconoce al Gobierno ucraniano actual. "No vemos la posibilidad de reconocer como democrático un Gobierno que oprime y utiliza métodos genocidas contra su propio pueblo", afirmó en rueda de prensa junto al viceministro de Exteriores de la República Popular de Donetsk, Serguéi Peresada. No obstante, también destacó que Moscú está dispuesto a retomar las negociaciones si Ucrania "abandona las armas" y "tras la restauración del orden democrático en Ucrania", su "desmilitarización y desnazificación".
Respecto a una posible solución negociada, diversos medios informaron de que un asesor de la Presidencia de Ucrania, Mijail Podoliak, resaltó este viernes que las autoridades del país están dispuestas a negociar con Rusia un estatus "neutral" del país, es decir, la no entrada en la OTAN, siempre que haya garantías de seguridad. "Ucrania siempre ha dejado espacio para las negociaciones. Incluso ahora, que Rusia ha iniciado una invasión a gran escala. Esta guerra debe detenerse", dijo para añadir que "el único objetivo [de Rusia] es entrar en Kiev y destruir a la cúpula de Ucrania, personalmente a Zelenski". En respuesta, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, manifestó que "es una nueva declaración" y que Moscú "toma nota".
El balance de víctimas sigue siendo incierto, con otro frente abierto: la guerra por la información. La misión de la ONU en Ucrania certifica ya un centenar de víctimas civiles. Las autoridades ucranianas hablan de al menos 198 las personas muertas, y 1.115 heridas. También han elevado a más de 3.000 el número de soldados rusos muertos desde el inicio de la ofensiva el jueves, si bien estas cifras contrastan con las dadas por Moscú que no ha confirmado por ahora bajas entre sus filas en el marco de los combates. El Gobierno ruso acusa a las fuerzas ucranianas en la zona del Donetsk y Lugansk de ataques a barrios residenciales con armas prohibidas por los acuerdos de Minsk con víctimas civiles.
Además, Kiev ha señalado que han destruido 80 tanques, 516 vehículos blindados, diez aviones y siete helicópteros rusos. Desde el Ministerio de Defensa de Rusia aseguran haber provocado 200 bajas de las fuerzas especiales de Ucrania durante la toma del aeródromo de Gostómel (conocido también como el 'aeródromo de Antónov'), ubicado a las afueras de Kiev, bloqueando la capital ucraniana por el oeste. Las Fuerzas Armadas de Rusia afirman que han atacado durante la madrugada de este sábado 821 objetivos militares ucranianos con misiles de crucero, entre ellos "14 aeródromos militares, 19 puestos de control y comunicaciones, 24 sistemas de misiles antiaéreos S-300 y Osa y 48 estaciones de radares". Además, informa sobre el derribo de siete aviones, siete helicópteros y nueve drones ucranianos, y la destrucción de ocho lanchas de combate, 87 tanques y vehículos blindados, 28 lanzaderas múltiples y 118 vehículos y equipos militares.
Personas refugiadas
Desde este jueves y hasta este sábado, se estima en 115.000 las personas refugiadas que habrían salido desde territorio ucraniano, la mitad de ellas con destino a Polonia, según Acnur. La cifra de personas desplazadas dentro del país se eleva a 100.000. La ONU se está preparando para posibles flujos de entre uno y hasta cinco millones de personas refugiadas de Ucrania, dependiendo del rumbo que tome la guerra.
Desde 2014, 14.000 personas -3.000 de ellas civiles- han perdido la vida en la guerra del Donbass, y un millón y medio se han visto obligadas a huir de sus hogares. Un conflicto bélico hasta ahora olvidado y silenciado por Occidente e instrumentalizado por Putin y la OTAN para sus planes expansionistas.
No a la guerra
Paralelamente a la escalada bélica, las voces contra la guerra se extienden por todo el planeta. En Rusia, miles de personas salieron el jueves a las calles de 55 ciudades bajo el lema "No a la guerra". Las fuerzas de seguridad rusas detuvieron a, al menos, 1.700 personas en el marco de estas manifestaciones. La mayoría de las detenciones, más de 970 personas, han sido en Moscú, mientras que otras 430 lo han sido San Petersburgo.
Un joven anarquista con una pancarta contra la guerra en Moscú. https://t.co/LYB6f8yLYL
— Miquel Ramos 🥘 (@Miquel_R) February 24, 2022
Ciudades de diversos territorios del Estado español también son escenario de concentraciones contra la guerra, siguiendo la estela de otras capitales europeas, como Londres, París o Varsovia. En Aragón se realizaron dos concentraciones este viernes. Una en Uesca, a las 19.00 horas en la plaza de Zaragoza; otra en la capital aragonesa, organizada por el PCTE a las 20.00 horas en plaza España, "contra la guerra imperialista". Este domingo, en Zaragoza hay nueva convocatoria, a las 12.30 horas en plaza España, en la que se pedirá "acogida digna para quienes huyen de las guerras".

"No a la guerra. Por una solución diplomática en Ucrania. Rechazamos el uso de la fuerza militar rusa contra un Estado soberano, al igual que previamente ya rechazamos el despliegue de fuerzas de la OTAN en los países fronterizos con Rusia", ha denunciado Izquierda Unida apoyando la movilización de Uesca, al igual que lo ha hecho Chunta Aragonesista. "Hacemos un llamamiento a los diferentes actores a abandonar la vía militar y a defender la diplomacia como la única vía para lograr una solución pacífica, al tiempo que realizamos un llamamiento al Gobierno de España a no contribuir directa ni indirectamente a alimentar este conflicto. La solución a este conflicto pasa necesariamente por una Ucrania neutral en una región desmilitarizada, solucionando los diferentes conflictos existentes mediante el diálogo", añade IU.
"Desde Aragón, tierra de acogida, condenamos el ataque ruso a Ucrania. No quedaremos impasibles ante ningún drama humanitario. Nuestra agenda debe pasar por la defensa de la paz y el respeto al derecho internacional y a la Carta de Naciones Unidas", ha manifestado Podemos Aragón. "No a la guerra y a los intereses que las provocan. Por la paz, la solidaridad y la cooperación entre los pueblos", ha escrito Zaragoza en Común en su cuenta de Twitter.
Ecologistas en Acción también ha difundido un mensaje claro contra "la guerra y las agresiones militares, vengan de quien vengan", condenando "los bombardeos de Rusia y el militarismo de la OTAN, y por ende EEUU, la UE y España". "El Gobierno de Vladimir Putin debe retirar inmediatamente sus tropas de Ucrania y tanto Rusia, Ucrania como la OTAN deben cumplir los Acuerdos de Minsk. Lo que se necesita es un rechazo a la escalada y una vuelta a la diplomacia", añade la organización ecologista haciendo una llamada a la sociedad para manifestarse. Una voces que se unen a la llamada que hicieron el pasado 27 de enero, diversos sindicatos de clase, entre ellos los aragoneses CUT, OSTA y SOA.
Diversas fuerzas políticas como EH Bildu, Podemos, ERC, PCE, Compromís y Més per Mallorca, entre otras formaciones, emitieron este viernes un comunicado conjunto en el que denuncian "enérgicamente" el ataque militar de Rusia a Ucrania y reclaman de forma inmediata el cese de la ofensiva. Del mismo modo, demandan una "desescalada militar y de tensión" por todas las partes que reduzca el riesgo de "escalada bélica" en Europa, y subrayan que "no se debe abandonar el trabajo de la diplomacia". Las formaciones firmantes del documento trasladan al Gobierno español que, el recuerdo a las movilizaciones ciudadanas contra la guerra "obliga" a trabajar, en el seno de la Unión Europea y bajo Naciones Unidas, por el "mantenimiento de la paz" y el fin del conflicto bélico.
Desde Grecia, el KKE (Partido Comunista griego) ha criticado duramente la invasión rusa de Ucrania, según ha informado el periodista Hibai Arbide. "Nuestro pueblo no tiene ningún interés en apoyar a uno u otro polo imperialista. La lucha de los trabajadores y los pueblos debe rechazar todos los planes burgueses e imperialistas", ha dicho el KKE.
"La diplomacia ha fracasado porque no ha habido voluntad. Tampoco durante los ocho años de conflicto en Donbass, donde se han silenciado los ataques a civiles. Apelar a la legalidad internacional a la carta es muy hipócrita. Hoy Israel lo pide y ayer bombardeó Damasco", ha criticado el periodista Miquel Ramos.
Nuevas sanciones contra Rusia y despliegue de la OTAN
Mientras tanto, los líderes de la OTAN decidieron este viernes desplegar las Fuerzas de Respuesta Rápida para "aumentar la defensa de sus aliados en plena invasión rusa de Ucrania", según declaró su secretario general, Jens Stoltenberg anunciando el despliegue por tierra, mar y aire de estas fuerzas para "responder a cualquier contingencia". Las tropas especiales de la OTAN se desplegarán "en cuestión de días" en distintos puntos del flanco oriental de la Alianza Atlántica, explicó. Las Fuerzas de Respuesta Rápida se componen de hasta 40.000 efectivos con capacidad para desplegarse en cualquier escenario en un plazo de cinco días y durante un máximo de 30. Aunque no especificó el número de fuerzas que se movilizarán, Stoltenberg habló de movilizar a miles de unidades, tanto estadounidenses como europeas.
A este medida se suma la anunciada el jueves por la noche por los líderes de los países de la Unión Europea que acordaron, en una cumbre de emergencia, imponer nuevas sanciones económicas contra Moscú. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que este segundo paquete de sanciones afectará al "70% del mercado bancario y las principales empresas estatales de Rusia". Además, informó que la decisión de los 27 es escalonar las sanciones contra Rusia y debatir más medidas según la evolución de los acontecimientos. Así, se reservan medidas como sacar a Rusia del sistema de comunicación para transacciones financieras SWIFT o bloquear el suministro energético, para próximas tandas de sanciones. Según Von der Leyen, "la agresión rusa marca el principio de una era. Putin está intentando subyugar a un país amigo de la UE y quiere redibujar los mapas por medio de la fuerza. Debe fracasar".
Por su parte, el presidente de EEUU, Joe Biden, ha confirmado que su país "reforzará su presencia militar en Ucrania" y ha asegurado que "defenderá cada centímetro del territorio de la OTAN". Biden anunció este jueves sanciones contra cuatro grandes entidades financieras rusas, entre ellas VTB, el segundo mayor banco del país, así como nuevos castigos económicos a oligarcas cercanos al Kremlin. Además, este viernes, al igual que ha hecho la UE, Estados Unidos añadió sanciones contra Vladimir Putin y el Ministro de Asuntos Exteriores ruso Lavrov, así como a los integrantes del equipo del Consejo de Seguridad Nacional ruso, según ha dicho la Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. El mandatario de EEUU también ha ordenado destinar 600 millones de dólares como "asistencia militar inmediata" a Ucrania.
Sanciones a las que también se han sumado los gobiernos de Canadá, Australia y Reino Unido. La secretaria de Asuntos Exteriores del gobierno de Londres, Liz Truss, advirtió este jueves que "no descansarán hasta que la economía rusa se haya degradado y la soberanía y la integridad territorial de Ucrania se hayan restaurado".
A este respecto, el Gobierno de Vladimir Putin ha dicho que las sanciones impuestas a Rusia causarán problemas pero "esos problemas se resolverán". El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha añadido que Rusia había reducido "deliberadamente" su dependencia de las importaciones extranjeras para protegerse contra la amenaza de sanciones. "Llevamos mucho tiempo conviviendo con las sanciones, nos hemos adaptado a ellas y hemos encontrado respuestas eficaces, que al mismo tiempo nos han ayudado a fortalecer nuestra economía", afirma. Moscú ya ha anunciado que reforzará las relaciones comerciales y económicas con otros países, especialmente con los asiáticos.
También se manifestó este viernes el presidente de China, Xi Jinping, que ha pedido a su homólogo ruso, Vladimir Putin, una solución negociada a la crisis en Ucrania durante la conversación telefónica que mantuvieron ambos líderes en medio de la ofensiva rusa. El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, ha señalado que Pekín "aboga firmemente por respetar y salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de todos los países y acatar con seriedad los propósitos y principios de la Carta de la ONU", pero subrayó que su país considera que, debido a "las cinco rondas consecutivas de expansión de la OTAN hacia el este, las legítimas demandas de seguridad de Rusia deben tomarse en serio y abordarse adecuadamente".
Cuba, Venezuela, Nicaragua y Siria han mostrado su apoyo a las demandas de Rusia. El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano acusa a Estados Unidos de "imponer la progresiva expansión de la OTAN hacia las fronteras de la Federación de Rusia". En un comunicado, el Ministerio dijo que esta expansión "constituye una amenaza a la seguridad nacional" de Rusia y "a la paz regional e internacional". Asimismo, recordó que Estados Unidos suministró "armas y tecnología militar” a Ucrania, desplegó tropas en varios países de la región, aplicó "sanciones unilaterales e injustas" y que "desató una campaña propagandística antirrusa" en paralelo con las demás acciones. De este modo, hizo un llamamiento a Estados Unidos y a la OTAN a "atender de manera seria y realista los fundados reclamos de garantías de seguridad de la Federación de Rusia, que tiene derecho a defenderse", y agregó que "Cuba aboga por una solución diplomática a través del diálogo constructivo y respetuoso".
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