Rabia, gas lacrimógeno y fuego frente a la Embajada EEUU en el Líbano

La plaza en Awkar, el cruce de caminos que lleva a la embajada estadounidense del Líbano situada a unos 10 km al norte de la ciudad de Beirut, se convirtió en escenario de la manifestación de la ira del pueblo árabe contra la decisión del presidente Donald Trump de trasladar la embajada y declarar Jerusalén capital israelí

Manifestante porta un cartel en árabe que dice “Come mierda, Trump”, durante la protesta en las inmediaciones de la embajada EEUU en el Líbano. Foto: Isabel Pérez

La plaza en Awkar, el cruce de caminos que lleva a la embajada estadounidense del Líbano situada a unos 10 km al norte de la ciudad de Beirut, se convirtió en escenario de la manifestación de la ira del pueblo árabe contra la decisión del presidente Donald Trump de trasladar la embajada y declarar Jerusalén capital israelí. A las 10.30 am comenzó a llegar gente de diferentes puntos del Líbano, la mayoría de Beirut, pero también de localidades como Jbeil.

A los pocos minutos un cañón comenzó a lanzar chorros de agua a presión contra las y los manifestantes que se aproximaron a la valla que corta la calle hacia la embajada. Los y las manifestantes incidieron y empezaron a lanzar objetos a la guardia libanesa encargada de custodiar la embajada quienes respondieron con el lanzamiento de gases lacrimógenos.

“No nos sorprende nada esta actitud, no es la primera vez que lo hacen en Awkar”, sentenció una protestante.

Según periodistas, la reacción policial se debió a que algunos jóvenes intentaron subirse a la valla. Sin embargo, el lanzamiento de gases lacrimógenos solo llevó a que la protesta se encendiera y tomara un cariz más violento, quemándose un contenedor de basura perteneciente a la municipalidad. Mientras tanto, la mayoría que había llegado hasta Awkar, incluidos niños, niñas y ancianas, se mantenían alejados junto a las tiendas cuyas dueñas miraban sin sorpresa lo que estaba ocurriendo.

“Jerusalén es palestina, es la capital de Palestina y debemos defenderla”, afirmaba un refugiado palestino del campo de refugiados de Chatila.

“Los Estados Unidos han dado a Israel algo que no poseen. No tienen derecho, nosotras sí tenemos derecho a que sea nuestra capital y a volver como refugiadas y refugiados”, decía una joven palestina nacida en un campo de refugiados de Siria.

Además de manifestantes no afiliados a ningún partido político, miembros de partidos libaneses, sirios y palestinos también estuvieron presentes.

“Trump cometió el crimen del siglo y el crimen de la Tierra. No lo aceptaremos. Esta decisión va a explotar una nueva Intifada. Las facciones palestinas llamamos a que el mundo árabe corte cualquier relación con Estados Unidos porque son el enemigo”, declaraba Ali Faisal, representante del Frente Democrático para la Liberación de Palestina en el Líbano.

Manifestante porta un cartel en árabe que dice “Come mierda, Trump”, durante la protesta en las inmediaciones de la embajada EEUU en el Líbano. Foto: Isabel Pérez
Manifestante porta un cartel en árabe que dice “Come mierda, Trump”, durante la protesta en las inmediaciones de la embajada EEUU en el Líbano. Foto: Isabel Pérez

Participación estadounidense en la protesta

La protesta se extendió casi tres horas. Según datos de la Media Luna libanesa que desplazó a 42 personas de su equipo en el lugar, 8 personas fueron hospitalizadas y 57 tratadas en la plaza, la mayoría por inhalación del gas lacrimógeno utilizado para dispersar a manifestantes prácticamente durante toda la protesta, excepto una media hora en la que miembros del Partido Comunista libanés indicaban por megáfono que no se acercaran a la valla para que todo el mundo pudiese estar en la plaza cantando eslóganes.

En la multitud había asimismo participantes de otros países, como Estados Unidos, Australia o Francia. Dos extranjeros, portando la bandera palestina, se paseaban con tranquilidad entre la multitud árabe que les miraban asintiendo con la cabeza en señal de aprobación.

“Soy estadounidense pero no puedo declarar abiertamente que estoy aquí. Tengo miedo de las consecuencias con mi embajada”, comentó una joven.

La ciudadanía estadounidense recibió advertencias de su embajada hace días ante el “peligro” de moverse por ciertas zonas, sobre todo durante las protestas.

El partido libanés con mayor presencia fue el Partido Comunista, histórico defensor de la causa palestina en el Líbano donde existe un cierto resentimiento con él, cada vez más alto, número de refugiadas y refugiados hacinados en los campos levantados tras su expulsión de la Palestina histórica en 1948. Algunas personas libanesas critican que la guerra de 1982 con Israel en el Líbano fue “atraída” por la presencia de la Organización para la Liberación de Palestina.

“Debemos apoyar al pueblo palestino en su lucha contra la opresión, a todos los pueblos oprimidos. Jerusalén es la capital del futuro Estado palestino, un Estado democrático y laico”, pronunciaban desde megafonía.

La protesta finalizó de manera violenta y precipitada tras el anuncio, a través de los altavoces, que hasta ahí habían llegado por hoy. Las fuerzas libanesas comenzaron a lanzar segundos después una gran cantidad de gas lacrimógeno y a cargar contra manifestantes, incluso vehículos, provocando una avalancha cuando aún había menores y gente anciana. Una periodista fue golpeada por las fuerzas al intentar grabar a los antidisturbios golpeando con su porra, a patadas, o empujando a algunas personas.

“Esto solo fue una pequeña pelea”

La esfera política libanesa vertió muchas críticas tras ver el escenario cubierto con una nube blanca de gas lacrimógeno y una columna negra de humo que se alzaba desde los neumáticos quemados.

“Awkar no es Gaza y las fuerzas libanesas no son el Ejército israelí, la propiedad privada no se debe destruir”, sentenció Ibrahim Kanaan, diputado del bloque aounista del presidente libanés.

“Los manifestantes transformaron la plaza de Awkar en un violento choque contra las fuerzas libanesas. Que esto sea permitido es una vergüenza para el Estado libanés”, pronunció el líder de la Falange libanesa, Sami Gemayel, facción que cometió en coordinación con Israel la masacre de Sabra y Chatila en 1982.

Para los grupos de manifestantes esta fue solo una “pequeña pelea en la batalla por defender la causa palestina y contra el proyecto sionista estadounidense”.

En un manifiesto firmado por la Unión Juvenil Democrática Libanesa, el sector juvenil y estudiantil del Partido Comunista libanés, el sector juvenil y estudiantil del Frente Popular Popular para la Liberación de Palestina, la Organización de la Juventud Palestina, la Unión Juvenil Democrática Palestina, la Juventud del Partido Popular y el Frente de Liberación de Palestina, dejaron claro que dichas acciones representan ”la batalla contra el proyecto imperialista que se extiende por todo el mundo” y el apoyo “a la opción de la confrontación en la escalada de este proyecto en alianza con las fuerzas reaccionarias en la región a expensas de los problemas y la riqueza de nuestros pueblos”.

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