El pasado fin de semana nevó en Benás, unos 20 cm, y en torno a 40 en Sarllé. “En una nota de prensa, la asociación de empresarios se ha quejado de que ante esta situación ‘decenas de vehículos se han quedado atrapados’, ‘muchos vehículos no van suficientemente preparados’, ‘muchos conductores han desistido y han dado la vuelta’, ‘la DGT obliga al uso de cadenas en los últimos km hasta Sarllé’, y otras cuestiones parecidas”, señalan desde SOS Ribagorza.
La entidad social detalla que “ante esta situación, los empresarios insisten en que la única solución está en poner en marcha una telecabina que ha sido declarada ilegal, por realidades tan claras como que su estación de salida se ha proyectado en una zona inundable junto al pueblo de Benás, por intereses especulativos, y no de movilidad, para el desarrollo de 1.500 segundas residencias a precios prohibitivos”, y añaden que “efectivamente, la citada asociación, con su presidente, señor Ciria, a la cabeza se empeñó en esta ubicación prohibida por la legislación pero cercana a su hotel. Lo mismo sucede con la posibilidad de hacer un parking junto al lugar de salida elegido: imposible de realizarlo legalmente”, recalcan.
Desde la Asociación SOS Ribagorza “escuchando y representando el sentir de abundantes habitantes del municipio, hemos intentado que se proyectara, si fuera necesario frente a otras alternativas, una telecabina válida, haciendo las cosas con rigor”. Para ello, sugieren que “habría que haber pensado en la seguridad de personas y bienes, que fuera económicamente viable, que respetara el entorno natural que hemos elegido para vivir y valorado por quienes nos visitan. Un proyecto que tuviera en cuenta los intereses de la vecindad y permitiera solucionar el problema de la movilidad de los vecinos y visitantes a la estación de esquí en unos momentos puntuales muy precisos, nunca más allá, en el caso que nos ocupa, de unos pocos días de mayores nevadas al año”.

“Ya que desde la asociación de empresarios se empecinan en una solución imposible, nos atrevemos a presentar una serie de propuestas económicas y sensatas para mejorar la situación de accesibilidad a los vecinos de Sarllé, a los turistas de toda la temporada y a esos que vienen los tres días con más nieve de cada año en el caso de caer en fin de semana, que, por cierto, la estación de esquí suele estar medio cerrada en esas ocasiones por razones obvias”, enfatizan desde SOS Ribagorza.
Mejorar las condiciones de movilidad entre Benás y Sarllé “no es un asunto complejo pero hay que pensar, fundamentalmente, en las personas que viven todo el año, en que pudiera circular siempre una ambulancia, etc. Una alternativa consistente sería acondicionar mejor una carretera que hizo el ayuntamiento hace más de 60 años y que apenas se ha retocado, más aún si se proyectan 2.200 nuevas segundas residencias en Sarllé. También se puede mejorar el servicio de viabilidad invernal teniendo un plus de vehículos para los tres momentos puntuales que se necesitan y que se pueden predecir con facilidad. Y para el caso de los turistas ocasionales sin vehículos preparados para la nieve, podrían fletarse unos autobuses eléctricos 4x4 que garanticen subir a un número suficiente de personas de forma escalonada y preferente, pudiendo ser una solución complementaria con la movilidad turística del parque natural Poset-Madaleta durante el verano”, detallan desde la entidad social SOS Ribagorza.
Asimismo, recuerdan que “todo esto hubiera sido viable con los 17 millones de euros de subvención que se concedieron al Ayuntamiento de Benás justamente ‘para unir los núcleos de Benás y Sarllé de forma sostenible y ecológica’ y que se han tirado por la borda por intereses inmobiliarios propiciados por el ayuntamiento, pero también por la asociación de empresarios”, aseguran desde la entidad social.
“No queremos entrar en cuál ha sido la situación en que quedan las calles, parkings, pasos de cebra, aceras, etc. durante el fin de semana que nieva y bastante tiempo después, pero algo deberían decir los empresarios de ello, tanto por sus negocios, como por sus vecinos trabajadores que los sostienen y tratan de sobrevivir en el municipio”, subrayan.
También le proponen “a la asociación de empresarios, que asuma la realidad de que la telecabina es ilegal y que deberían haber ido pensado en propuestas para que no se acabe arruinando el municipio. Sabido es que los fondos Europeos habrá que devolverlos con intereses, pues la obra no cumple los principios medioambientales requeridos y la Unión Europea hace años que no subvenciona construcciones en zonas inundables. Y, quizás, puedan incidir en dar una salida ‘digna’ a la telecabina que va a quedar como un cadáver durante años. Ahí va una idea, pero no tarden en empujarla, la cosa va a ir a peor si se siguen gastando fondos públicos en este embrollo”, aseveran desde SOS Ribagorza.
Así, animan a la asociación de empresarios “a mediar para que entre ARAMON, a la que el telecabina ilegal no le interesa, y al Gobierno de Aragón, del que su presidente Jorge Azcón puso la primera piedra, aun sabiendo que era ilegal, puedan buscar los fondos necesarios para hacer la gestión de trasladar la telecabina a la estación de Cerler, a cota 2000, por ejemplo, y hacerse cargo de la restitución ambiental del Bosque de la Mosquera para disfrute de vecinos y turistas como antaño”.
“Por favor, busquen soluciones y no insistan en que ‘en Benás urge la apertura de la telecabina por el colapso en la carretera a Sarlle’, como vienen repitiendo”, concluyen desde SOS Ribagorza.

