París centra todas las miradas, nada menos que las de 3.500 millones de personas en todo el globo. Este viernes, tras la olimpiada más corta de la historia –tres años desde Tokio 2020, celebrado en 2021 por la pandemia–, la capital francesa ha inaugurado oficialmente sus terceros Juegos, después de los de 1900 y 1924, con una ceremonia inaugural atípica que por vez primera ha salido del estadio, y con la lluvia como inesperada invitada. Una jornada que comenzaba a primera hora de la mañana con un sabotaje masivo a la red de trenes de alta velocidad (TGV) que ha afectado durante varias horas a tres de las cuatro líneas de la capital gala.
La parte central de la ceremonia ha transcurrido por un gran recorrido de seis kilómetros por el Sena, después de gastar 1.400 millones de euros en limpiar sus aguas en las que estaba prohibido el baño desde hace cien años, y por las que, en principio, se celebrarán algunas pruebas acuáticas. Por allí han desfilado en 86 embarcaciones las 206 delegaciones representadas, con 6.500 atletas –de los 10.500 que competirán en los próximos 17 días–, ante 326.000 personas congregadas en los muelles parisinos. Algunos de los momentos más emotivos los han protagonizado la delegación palestina, aplaudida durante todo su camino, a diferencia de la israelí que ha sido abucheada; o la argelina, en su homenaje a las víctimas de su país lanzando flores para recordar lo sucedido en ese mismo lugar en la conocida como la Masacre de París del otoño de 1961.
🇩🇿 Muy fuerte la imagen de los argelinos tirando flores en el Río Sena.
Allí los franceses arrojaron cientos de cadáveres de argelinos que protestaban por la independencia de su territorio, en lo que se conoce como la Masacre de París de 1961.pic.twitter.com/m3Bv4RrKEY
— Nahuel Lanzón (@nahuelzn) July 26, 2024
A pesar del GENOCIDIO, Palestina presente en los Juegos Olímpicos de Paris 2024. ¡PALESTINA LIBRE! pic.twitter.com/BhqinfTr3F
— Palestina Hoy (@HoyPalestina) July 26, 2024
El paseo por las aguas del Sena ha partido puntualmente a las 19.30 horas desde el puente de Austerlitz, acompañado por la antorcha olímpica que marchaba de forma paralela por algunos de los lugares más emblemáticos de París. Desde Notre Dame –en plena reconstrucción tras el devastador incendio de 2019–, al museo del Louvre, el Quai d’Orsay, el Grand Palais o los Inválidos hasta llegar a Trocadero, mirador de excepción de la torre Eiffel, espectacularmente iluminada para la ocasión. Allí, las y los atletas han desembarcado para participar en la parte protocolaria de la ceremonia, aguantando bajo la intensa lluvia los discursos y el izado de la bandera olímpica que, por error, ondeó al revés –con los aros amarillo y verde por encima de los azul, negro y rojo–.
Una innovadora ceremonia de 3 horas y 45 minutos en la que la música –desde Lady Gaga a Céline Dion pasando por Aya Nakamura–, la danza, el cabaret de Moulin Rouge y la pirotecnia también han sido protagonistas en doce escenarios diferentes. Tampoco ha faltado un homenaje a las mujeres, diez concretamente, que han hecho historia, como Olympe De Gouges (1748-1793), escritora, dramaturga y filósofa autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana en 1791; Louise Michel (1830-1905), maestra anarquista y una de las más destacadas impulsoras de la Comuna de París; o Gisèle Halimi (1927-2020), activista franco-tunecina, feminista y anticolonialista; emergiendo desde el fondo del Sena en esculturas de oro con La Marsellesa entonada de fondo. Reivindicación también del colectivo LGTBIQA, presentes en algunos tramos artísticos del evento, y muchas dosis de patriotismo galo. Teddy Riner, judoca en activo, y Marie-José Perec, campeona olímpica en Barcelona 92 y Atlanta 96, han hecho el último relevo de la antorcha, tras recoger el testigo de manos de varios atletas históricos –Zinedine Zidane, Serena Williams, Nadia Comăneci o Carl Lewis–. Ambos, han sido los encargados de encender el pebetero instalado en el jardín de las Tullerías, que iluminará París hasta el 11 de agosto.
TEDDY RINER, MARIE-JOSÉ PEREC, LA FLAMME OLYMPIQUE 🔥
3 légendes sur cette photo #Paris2024 pic.twitter.com/CMqPsG3v4B
— Paris 2024 (@Paris2024) July 26, 2024
Control social
Pero no es oro todo lo que reluce. Desde hace semanas, París está blindada a cal y canto. Las y los parisinos deben mostrar una identificación QR para pasear por su ciudad. Trocadero, una de las sedes olímpicas y uno de los espacios más visitados, se ha visto vacío de turistas. Por allí solo patrullaban policías ametralladora en mano. 45.000 es el número de gendarmes desplegados por el Gobierno francés, junto a 10.000 militares y 20.000 miembros de seguridad privada para estos Juegos. A los que se suman efectivos enviados por otros estados, como el español con 312 guardia civiles y policías. También el Mosad está en la capital gala, pues el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha sido uno de los 110 mandatarios de todo el mundo invitado a la ceremonia, a pesar del reclamo mundial que pedía vetar al estado sionista de la cita olímpica, con la consigna "No medals for genocide".
Un dispositivo masivo de seguridad al que se une la videovigilancia algorítmica. Y es que los de París 2024, son los primeros Juegos Olímpicos con un sistema de videovigilancia vinculado a gigantescas bases de datos, algoritmos desarrollados por inteligencia artificial y con posibilidad de reconocimiento facial, como apunta La Marea. Un control social exacerbado rodeado de polémica y cuyo uso genera preocupación entre asociaciones defensoras de los derechos humanos que temen que se convierta en permanente, como informa El Salto.
"Hemos entrado en resistencia ante la devastación ecológica y social que provocarán los Juegos Olímpicos"
Frente a todo esto han sido muchas las voces que se han alzado. Como las del colectivo Saccage 2024 ("saqueo", en francés). "Hemos entrado en resistencia ante la devastación ecológica y social que provocarán los Juegos Olímpicos", afirman en su carta de presentación. "Nosotros, residentes de Seine-Saint-Denis y sus alrededores, asociaciones y colectivos, nos hemos unido para defender los espacios donde vivimos, donde nos encontramos, donde construimos, donde tejemos conexiones y nos divertimos, amenazados por la celebración de estos Juegos", añaden. Este colectivo celebró la víspera su particular ceremonia de contraapertura en la Place de la République, con diferentes charlas y puestos informativos. "Para los organizadores de los Juegos Olímpicos, se trata de presentar en el mundo un escaparate ideal para el país y la ciudad de París, sin indigentes en las calles ni pobres para mostrar ante las cámaras del mundo entero", recalcaron en declaraciones recogidas por la Directa.
C'est parti pour la contre- cérémonie d'ouverture Place de la République ! Les prises de parole viennent de commmencer, les brochures, affiches, stickers sont là! pic.twitter.com/CWvggljrMj
— Saccage 2024 (@2024Saccage) July 25, 2024
Denuncias que también llegaban de varias asociaciones y ONGs acusando a las autoridades francesas de acelerar la "limpieza social" tras el desalojo de cientos de personas sin hogar, en situación de exclusión o en condiciones de vida precarias, en su mayoría migrantes, de campamentos en París antes de los Juegos Olímpicos. Médicos del Mundo advertía que este tipo de acciones se multiplicaban a medida que se acercaba la fecha de inicio de los Juegos, según recoge Naiz.
Y aunque el gobierno galo niega que los desalojos tengan algo que ver con los Juegos Olímpicos las asociaciones señalan que el acceso de las personas migrantes a refugios alejados de la capital se ha vuelto repentinamente mucho más fácil. "Antes había que cumplir condiciones drásticas. Pero ahora, todo el mundo puede acceder. Es una lógica de ‘vamos a ofrecer soluciones temporales en la región de París para asegurarnos de que se vacíen las calles", asegura Paul Alauzy, de Médicos del Mundo y también portavoz de Le Revers de la Medaille (El reverso de la medalla), una asociación que denuncia el impacto social de los Juegos, y que estima en 13.000 el número de personas que han sido expulsadas de París en el último año.
"Hipocresía discriminatoria"
Y en una Francia cuya población consiguió frenar hace solo unas semanas el avance de la ultraderecha, y en la que su gobierno, liderado por Emmanuel Macron, presume de diversidad, han prohibido el hiyab a deportistas francesas en los Juegos Olímpicos. El Ministerio de Deporte de Francia impone la prohibición del velo islámico, "lo que supone una discriminación por motivos religiosos", que diversas organizaciones de derechos humanos han calificado como "hipocresía discriminatoria".
Para Amnistía Internacional, la prohibición de competir en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos a las atletas francesas que usan hiyab "infringe el derecho internacional de los derechos humanos" y "pone de manifiesto la discriminatoria hipocresía de las autoridades francesas y la cobarde debilidad del Comité Olímpico Internacional (COI)". Además, advierte que "pone en ridículo la pretensión de que las olimpiadas de París de 2024 sean las primeras con igualdad de género, y evidencia la discriminación racista y de género que sustenta el acceso al deporte en Francia".




