Organizaciones ecologistas ven con preocupación "la falta de planificación" ante la avalancha de solicitudes de proyectos fotovoltaicos en Aragón

En gran parte del territorio, verdaderos macroproyectos de centrales eléctricas ocupan grandes parcelas de propiedad municipal o privada. "Nos encontramos, sin duda, ante una nueva burbuja especulativa, esta vez en el sector renovable", afirman.

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Foto: Markus Spiske.

En los últimos meses se vienen sucediendo un preocupante goteo de proyectos de centrales eléctricas solares en Ribagorza con una gran ocupación de terreno rústico. Estos movimientos obedecen a varias razones: en el Estado español hay más sol que en otras latitudes europeas y el terreno rústico es más barato (especialmente en la Ribagorza) que en otros lugares. También podría ser que estas instalaciones quieran evacuar la electricidad a través la autopista eléctrica contra la que tanto tiempo llevan luchando diferentes colectivos.

"El tremendo sobredimensionamiento de la red de renovables nos hace pensar que el capital financiero ha elegido España y en especial las comarcas más despobladas, con legislaciones y ayuntamientos más laxos, para instalar aquí las centrales y exportar la energía a Europa", aseguran mediante una nota de prensa entidades ecologistas.

"Esta idea contradice abiertamente las oportunidades que abren las energías renovables de propiciar un sistema más justo: producir la energía lo más cerca posible del lugar de consumo y que cada comunidad afronte los costos de territorio y medioambientales que tales centrales requieren. Grandes bancos europeos que ven en el colonialismo energético la posibilidad de aumentar sus beneficios cifran en estas prácticas su negocio de futuro", añaden.

Desde Ecologistas en Acción, Plataforma Unitaria contra la Autopista Eléctrica y SOS Ribagorza creen que el esperable monocultivo de las energías renovables "no es positivo para nuestra comarca que precisa de un modelo de desarrollo plural en armonía con el entorno natural".

Advierten, asimismo, que grandes zonas de la Depresión Intrapirenaica Media y las laderas meridionales de las Sierras Exteriores están siendo, como otras muchas zonas de Aragón, objeto del interés de empresas energéticas por instalar centrales fotovoltaicas de producción de energía eléctrica.

"Sorprende y alarma la falta de diseño y planificación"

Los colectivos firmantes están plenamente a favor de las energías renovables como forma de favorecer el autoconsumo y la gestión comarcalizada de la energía. "Este objetivo general no puede justificar la masiva ocupación de espacio ni la práctica monopolista que las empresas del sector están ejerciendo, imposibilitando el verdadero cambio de paradigma que los colectivos ecologistas vienen reclamando desde que el concepto 'renovable' empezara a ser considerado", apostillan.

Las expectativas creadas por la transición energética en el Estado español y la potencial rentabilidad están generando una creciente avalancha de solicitudes de proyectos fotovoltaicos en Aragón, donde -a juicio de estos colectivos- "sorprende y alarma la falta de diseño y planificación". "Estamos ante una verdadera feria de peticiones y subastas que abre la puerta a un grave proceso de especulación en el que el concesionario de la explotación se comporta como dueño del recurso imposibilitando un verdadero cambio en el modelo energético. Estamos ante el aprovechamiento de un nuevo nicho de negocio que, en nuestra opinión debe ser regulado", sentencian.

En gran parte de Aragón, verdaderos macroproyectos de centrales eléctricas ocupan grandes parcelas de propiedad municipal o privada. "Nos encontramos, sin duda, ante una nueva burbuja especulativa, esta vez en el sector renovable", afirman. En este momento existen solicitudes de acceso y conexión para más de 150.000 MW. "Hay que valorar que ya existe un gran sobredimensionamiento del sistema eléctrico, con 110.000 MW instalados, pese a que las puntas de demanda rondan los 40.000 MW en invierno y los 39.000 MW en verano", aseveran. Es decir, la potencia instalada es del 250% de la máxima demanda que se registra a lo largo del año. Los 150.000 MW es casi una vez y media la potencia instalada actual, y casi cuatro veces las puntas de demanda.

En resumen, si se comparan estas cifras con la potencia actualmente instalada y con los picos de demanda, se llega rápidamente a la conclusión de que este nivel de solicitudes está muy por encima de lo razonable.

Por otro lado, consideran que la previsión de grandes espacios ocupados por centrales fotovoltaicas tanto en la vecina comarca del Pallars como en la Ribagorza aragonesa, están directamente relacionadas con la línea de interconexión con Francia que "desde hace 30 años hipoteca el desarrollo de Ribagorza de acuerdo con un modelo de gestión energética que rechazamos rotundamente".

En este estado de cosas, los colectivos firmantes de este documento reclaman que "ninguna central fotovoltaica pueda instalarse en nuestra comarca sin que exista una planificación autonómica adecuada que justifique plenamente la necesidad de su instalación en relación con el consumo previsto".

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