Öcalan llama al PKK a "disolverse" en un llamamiento histórico "a la paz y una sociedad democrática" para el pueblo kurdo

El político, escritor, activista, intelectual kurdo y líder y fundador en 1978 del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), ha pronunciado este jueves una declaración histórica desde la isla-prisión turca de Imrali, donde está encarcelado desde 1999. Lo ha hecho arropado por una delegación del partido DEM y de otros tres presos políticos kurdos.

Abdullah Öcalan, en el centro de la imagen en su primera fotografías en varios años, junto a la delegación del partido DEM, en la isla-prisión de Imrali, donde leyó la histórica declaración | Foto: Centro Info Kurdistán

La delegación de Imrali del Partido Igualdad de los Pueblos y Democracia (DEM) se reunió este jueves con el político, escritor, activista, intelectual kurdo y líder y fundador en 1978 del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) Abdullah Öcalan, por tercera vez en la isla-prisión turca de Imrali, donde está encarcelado desde 1999 en aislamiento. Desde allí, y arropado también por tres presos políticos del PKK, Öcalan ha leído un histórico mensaje titulado "Llamamiento a la paz y una sociedad democrática", que ha sido retransmitido en directo a través de las redes sociales a las 15:00 horas (de Aragón).

"El PKK nació en el siglo XX —el más intenso siglo de violencia de la historia— en medio de las condiciones creadas por dos guerras mundiales, la Guerra Fría, la supresión de las libertades y, sobre todo, la negación de la identidad kurda. En términos de teoría, programa, estrategia y táctica, estuvo profundamente influido por la realidad del siglo del sistema del socialismo real. Sin embargo, el colapso del socialismo real en la década de 1990 debido a razones internas, junto con la disolución de las políticas de negación de la identidad en el país y los avances en la libertad de expresión, llevaron al PKK a un estado de falta de sentido y repetición excesiva", ha afirmado Öcalan para remarcar que "en consecuencia, al igual que otros movimientos similares, ha cumplido su ciclo vital, lo que hace necesaria su disolución".

Así, ha asegurado que "a lo largo de una historia que abarca más de 1.000 años, turcos y kurdos han mantenido una alianza —basada en gran medida en la cooperación voluntaria— para preservar su coexistencia y resistir a las potencias hegemónicas". Sin embargo, "los últimos 200 años de modernidad capitalista han pretendido desmantelar esta alianza". "Las fuerzas afectadas —ha dicho Öcalan—, alineadas con los intereses de clase, han servido principalmente a este objetivo. Este proceso se aceleró con las interpretaciones asimilacionistas de la República (turca). Hoy, nuestro deber esencial es reorganizar esta frágil relación histórica en un espíritu de fraternidad, sin despreciar las convicciones".

"La aparición y el apoyo generalizado al PKK —el levantamiento y movimiento armado más largo y completo de la historia de la República— fueron consecuencia del cierre de los canales políticos democráticos. El resultado inevitable de una trayectoria ultranacionalista —como las demandas de un Estado-nación separado, federalismo, autonomía administrativa o soluciones culturalistas— no da respuesta a la sociología social histórica. El respeto de las identidades, el derecho a la libre expresión y la capacidad de organizarse democráticamente —permitiendo a cada segmento de la sociedad dar forma a sus propias estructuras socioeconómicas y políticas— sólo pueden hacerse realidad mediante la existencia de una sociedad y un espacio político democráticos", ha señalado Öcalan.

En su mensaje también ha recalcado que "el segundo siglo de la República (turca) sólo puede alcanzar una continuidad duradera y fraternal si está coronado por la democracia". "No hay camino fuera de la democracia para la construcción e implementación del sistema. No puede haber otro camino. La reconciliación democrática es el método fundamental", ha incidido para apuntar que "el lenguaje de esta era de paz y sociedad democrática también debe desarrollarse de acuerdo con la realidad".

"A la luz de la atmósfera actual conformada por el llamamiento hecho por el Devlet Bahçeli [el líder del partido ultranacionalista MHP y aliado del presidente turco, Recep Tayyip Erdpogan], la voluntad expresada por el presidente [turco] y los acercamientos positivos de otros partidos políticos hacia este llamamiento, hago un llamado al desarme y asumo su responsabilidad histórica", ha añadido Öcalan.

"Al igual que haría de manera voluntaria toda organización y partido contemporáneo cuya existencia no haya terminado por la fuerza, reúna a su congreso y tome la decisión de integrarse con el Estado y la sociedad: todos los grupos deben deponer las armas, y el PKK debe disolverse", ha concluido el mensaje en el que ha terminando saludando "a todos los sectores de la sociedad que creen en la coexistencia y atienden a mi llamamiento".

Conversaciones entre el PKK y Turquía

El propio partido DEM —que tiene 57 cargos electos en el Parlamento turco— había manifestado, unas horas antes del mensaje de Öcalan, que el llamamiento del líder kurdo, esperado desde hace unos días, "podría marcar el inicio de un nuevo proceso de paz" con el objetivo de lograr "una solución exhaustiva y permanente al asunto kurdo y para la construcción de una Turquía democrática".

De hecho, el DEM está mediando en conversaciones, no oficiales, entre las autoridades turcas y el PKK, en un esfuerzo para poner fin al conflicto. En este sentido, una nueva campaña iniciada en 2023 por la libertad del líder kurdo ya anticipó que "Öcalan podría resolver la cuestión kurda en una semana si le dieran la oportunidad".

Por su parte, el comandante Cemil Bayik, alto cargo del PKK y copresidente del consejo ejecutivo de la Unión de Comunidades del Kurdistán (KCK), afirmó recientemente que Öcalan quería llevar la cuestión kurda "del reino de la guerra al reino de la democratización". "Quiere dar el paso que ya dio de cara a un objetivo mayor", en referencia a su llamamiento hace una década en favor de un acuerdo de paz.

Sin embargo el proceso de paz será largo, y tampoco depende solo del PKK. El Gobierno turco, que sigue bombardeando a la población kurda en Rojava, y la guerrilla del PKK ya iniciaron en 2013 conversaciones de paz que se vieron frustradas en 2015, a lo que siguió un estallido de enfrentamientos en distintas zonas de Kurdistán. A pesar de todo, el paso dado este jueves por Öcalan, además de histórico, supone un nuevo punto de partida para que se haga posible una solución política justa y democrática a la centenaria cuestión kurda de Turquía.