En el último informe, del 14 de abril, se contabilizaban más de 33.700 personas palestinas asesinadas por el ejército israelí en Gaza desde octubre de 2023. Una cifra dantesca que no para de crecer, a la que hay que sumar las terribles consecuencias del asedio que sufre la franja. Según la UNRWA, en estos momentos, Gaza está "al borde de la hambruna y 1,1 millones de personas (la mitad de su población) experimentan una inseguridad alimentaria catastrófica". AraInfo ha dado cuenta en repetidas informaciones del uso del hambre como arma de guerra por parte del estado sionista. La misma agencia de la ONU para las personas refugiadas palestinas afirma que, más allá de la propaganda, "no ha habido cambios significativos en el volumen de suministros humanitarios" y cifra la entrada de ayuda en 177 camiones diarios, muy lejos de los 500 que se estiman necesarios. Israel continúa haciendo caso omiso del mandato de la Corte Internacional de Justicia.
En una nota emitida por la ONU este lunes, en la que cita a expertos en Derechos Humanos, estos expresan que la "destrucción sistemática y generalizada" en la Franja de Gaza constituye un crimen contra la humanidad. Según sus cálculos entre el 60% y el 70% de todas las viviendas de Gaza había resultado total o parcialmente destruidas (un 84% en el caso del norte de la franja). A esto habría que sumar la destrucción de la infraestructura civil. En total los daños en la Franja de Gaza se estiman en 18.500 millones de dólares.
Aunque una parte importante de las tropas sionistas que han invadido ilegalmente Gaza han abandonado este territorio, esta retirada es vista por casi todos los expertos como un "repliegue técnico" que en ningún caso ha significado la disminución de la violencia militar israelí. El estado sionista ha mantenido los bombardeos y unidades destacadas que siguen ejecutando la partición del territorio gazatí (en el eje que establece el Wadi Gaza) para dificultad el regreso de las familias a sus viviendas en el norte de la franja (o lo que queda de ellas).
Al mismo tiempo continúa la incertidumbre en Rafah, la población al sur de la franja y fronteriza con Egipto en la que se acumula desplazada buena parte de la población del territorio. Se calculan que más de 1,7 millones de personas han sido desplazadas forzosamente por los ataques del ejército israelí. Filippo Grandi, responsable de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en referencia a una posible ofensiva sobre Rafah: "Puedo asegurarles que yo mismo he sido director de la UNRWA y hablo con conocimiento de causa, otra crisis de refugiados de Gaza a Egipto haría imposible la resolución de la cuestión de los refugiados palestinos y, en consecuencia, del conflicto palestino-israelí".
Israel busca una guerra regional en Oriente Medio
Desde que el 7 de octubre la resistencia palestina lanzará la operación ‘Tormenta de Al Aqsa’, el gobierno israelí ha tratado de esconder su sonado fracaso de seguridad defensiva con una inmisericorde actividad militar contra el pueblo palestino. El ataque contra Gaza, que arrancaría con el objetivo declarado de "terminar con Hamás", ha sido transformado en un castigo colectivo que adquiere dimensiones de genocidio y limpieza étnica. La suerte de los colonos y militares israelíes capturados por las milicias palestinas ha parecido no ser un obstáculo en esta estrategia. Esto último ha soliviantado a una parte de la sociedad colonial israelí y a las familias de los ciudadanos sionistas retenidos en Gaza. "Tras más de seis meses de castigo colectivo, Israel no ha logrado liberar a los rehenes a través de sus bombardeos indiscriminados contra Gaza, ni acabar con Hamás, ni mantener a flote su relato ante la opinión pública mundial", escribía con acierto la periodista especializada en Oriente Medio, Olga Rodríguez, en eldiario.es este domingo.
Es evidente que toda esta destrucción, y el ataque directo a la población civil palestina, no es suficiente para que Benjamín Netanyahu y su gobierno se mantengan al frente del estado ocupante, ni para tapar el fracaso en sus objetivos. Es más, la brutalidad de su ejército en Gaza ha acrecentado, a los ojos de una parte importante de la población mundial, la visión del Estado israelí como un estado colonial y de apartheid que no duda en ejercer la barbarie más absoluta contra el pueblo palestino para mantener el statu quo de dominación. Esto ha provocado que el embargo de armas a Israel suene con fuerza en las calles de las sociedad occidentales, pero también en los organismos internacionales. Sin ese constante suministro exterior de maquinaria y, sobre todo, munición de guerra, Israel difícilmente podría continuar imponiendo su supremacía militar en la región.
Parece que la estrategia belicista de Benjamín Netanyahu pretende arrastrar a sus socios occidentales a mantener el necesario esfuerzo en forma de suministros militares. Aunque las agresiones militares israelíes a países vecinos no son una novedad, en las últimas semanas estás han adquirido un mayor protagonismo y virulencia. Más allá del intercambio artillero entre Hezbollah y las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), así como de los bombardeos aéreos de estas últimas sobre territorio libanés, Israel a intensificado sus ataques en territorio sirio. El miércoles, 27 de marzo, el ejército israelí lanzó un ataque contra el Aeropuerto de Alepo (Siria) asesinando a más de cuarenta personas, la mayoría personal militar según las informaciones. La "guinda del pastel" de estás provocaciones fue el ataque contra la Embajada Iraní en Damasco el 1 de abril, que causó el fallecimiento de dieciséis personas, incluido el general Mohammad Reza Zahediun responsable de la dirección de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán en Siria.
Es evidente que Israel buscaba una reacción directa de Irán, con la complicidad de los gobiernos occidentales que guardaron silencio ante cada una de las provocaciones. La respuesta iraní llegaría la madrugada del 13 al 14 de abril, con el lanzamiento de varias decenas de drones y misiles sobre el territorio ocupado por Israel en Palestina. Varios misiles lograron alcanzar una importante base militar israelí en el sur de Palestina, aunque parece que causando escasos daños y ninguna pérdida personal. Israel obtuvo lo que buscaba: quiénes hasta entonces miraron hacia otro lado, mientras el estado sionista bombardeaba Siria a su antojo, mostraron toda "su indignación por el brutal ataque contra Israel". A la par Netanyahu mitigaba el foco puesto sobre sus masacres en Gaza.
El tiempo nos dirá hasta dónde evoluciona la coyuntura, la que si parece probada es la connivencia de Estados Unidos, y el conjunto de los aliados occidentales, con la estrategia de Israel de "cuando peor, mejor".
Nueva oleada de movilizaciones contra el genocidio en Palestina: "El embargo de armas es una obligación"
En este escenario, este fin de semana, 20 y 21 de abril, tendrá lugar el ‘4º día de movilización estatal contra el genocidio en Palestina’ lanzado por la Red Solidaria contra la ocupación de Palestina (RESCOP). La red estatal es tajante: "Llevamos casi seis meses de genocidio y el gobierno del Estado español continúa sin hacer nada. El embargo de armas no es una elección, es una obligación de todos los estados". Precisamente, el embargo de armas es una de las principales reivindicaciones en esta nueva jornada de lucha en solidaridad con el pueblo palestino, unida a la petición de una "ruptura de relaciones con Israel" y "la libertad de las presas palestinas".
Esta nueva oleada de movilizaciones contará con una destacada participación aragonesa. Son siete las citas convocadas en el marco de la campaña ‘Aragón con Palestina’. El sábado, 20 de abril, saldrán a la calle Uesca (19.00), Teruel (12.00) y Zaragoza (18.30). El domingo, 21, será el turno de Alcorisa (12.00), Balbastro (12.00), Benás (17.00) y Monzón (12.00).
Non Servium actuará en la concentración de Zaragoza
La banda de música Oi! ‘Non Servium’ ofrecerá una actuación en directo en plena Plaza España en el marco de la movilización en apoyo a Palestina de la capital aragonesa. La ya mítica banda de música antifascista de Móstoles ha escrito en sus redes: "No solo pediremos el alto el fuego y el final del genocidio que está llevando a cabo el estado de Israel, marioneta del sionismo más bárbaro y desdeñable, con nuestra presencia, sino que lo pediremos de la mejor y única manera que sabemos hacerlo: con nuestra música y alzando nuestras voces como instrumento de lucha". Precisamente en agosto de 2023, Alejandro Plana entrevistó para AraInfo a Karlos Animal, vocalista de la banda.
Más información del genocidio en Palestina en este especial.







