Desde enero, la población en el norte de Gaza se está viendo obligada a sobrevivir con una media de 245 calorías al día (menos de las que aportan 100 gramos de pan), mientras las fuerzas israelíes continúan con su ofensiva militar. Se estima que aún hay más de 300.000 personas atrapadas en la zona, sin posibilidad de abandonarla.
Esa minúscula cantidad de comida supone menos del 12% de las 2.100 kilocalorías diarias necesarias por persona. Esta cifra se ha calculado utilizando datos demográficos y teniendo en cuenta las variaciones según la edad y el género. La semana pasada el Gobierno israelí informó a UNRWA, el principal proveedor de ayuda en Gaza, de que ya no se permitiría el acceso de sus convoyes al norte del país.
El análisis que ha realizado Oxfam Intermón se basa en los datos más recientes disponibles utilizados en el último informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) para la Franja de Gaza. Oxfam Intermón también subraya que el total de suministros alimentarios autorizados desde octubre para entrar en Gaza para toda la población (un total de 2,2 millones de personas) supone una media de tan solo el 41% de las calorías diarias que una persona necesita.
"tratamos de comer todo lo que encontramos, incluso plantas y hierbas, para poder sobrevivir"
El Gobierno israelí sabe desde hace casi dos décadas cuántas calorías diarias se necesitan exactamente para evitar la malnutrición en Gaza, habiéndolo calculado –teniendo en cuenta tanto la edad como el género– en su documento sobre el consumo alimentario en la Franja de Gaza ‘Food Consumption in the Gaza Strip - Red Line’. En este documento no solo se utilizó un umbral superior (2.279 calorías por persona), sino que también se tenía en cuenta la producción de alimentos en el interior Gaza, que el ejército israelí ha eliminado casi en su totalidad.
"Antes de la guerra, nuestra salud era buena y nuestros cuerpos estaban fuertes", explica una madre atrapada en el norte de Gaza. "Ahora, miro a mis hijos y a mí misma... Hemos perdido mucho peso desde que no podemos alimentarnos como es debido. A diario, tratamos de comer todo lo que encontramos, incluso plantas y hierbas, para poder sobrevivir".
Oxfam Intermón también concluye que actualmente están entrando en Gaza menos de la mitad de los camiones de alimentos necesarios para poder asegurar una ingesta calórica diaria de 2.100 calorías para toda la población. Utilizando los datos de la CIF y de UNRWA, Oxfam ha determinado en su análisis que se requieren un mínimo de 221 camiones con alimentos cada día, sin tener en cuenta aspectos como comida que se malogra o una distribución desigual. Actualmente, de media tan solo entran en Gaza 105 camiones con comida.
El hambre como herramienta de guerra
El informe de la CIF ha determinado que la hambruna es inminente en el norte de Gaza y que casi la totalidad de la población está experimentando hambre extrema, con 1,1 millones de personas con niveles catastróficos de inseguridad alimentaria. La terrible consecuencia de esta situación es que niños y niñas ya están muriendo a causa del hambre y la malnutrición, cuyas condiciones a menudo se agravan a causa de enfermedades.
El hambre y sus efectos se ven exacerbados por la casi total destrucción por parte de Israel de las infraestructuras civiles como hospitales, centros de salud comunitarios o servicios de saneamiento y suministro de agua, lo que deja a la población en una situación de aún mayor vulnerabilidad ante las enfermedades. Además de la disponibilidad limitada de comida, la capacidad de la población para encontrar o adquirir alimentos que les permitan tener una dieta nutritiva y variada es inexistente en todo Gaza. Los precios de las limitadas frutas y verduras disponibles son desorbitados debido a la escasez, quedando así fuera del alcance de la mayoría de las personas. Asimismo, también es muy difícil o casi imposible encontrar centros nutricionales o productos específicos para tratar a los niños y niñas en situación de desnutrición.
"Israel está sometiendo a la población civil al hambre de forma deliberada", dice Franc Cortada, director general de Oxfam Intermón. "Imaginemos cómo tiene que ser no solo sobrevivir con tan solo 245 calorías diarias un día tras otro, sino también ver a tus hijos, tus hijas y tus mayores en la misma situación. Y todo ello, habiendo tenido que abandonar tu hogar, viviendo bajo la amenaza constante de los drones y las bombas, sin apenas acceso a agua limpia o a infraestructuras de saneamiento, y sabiendo que apenas hay asistencia médica".
Israel ignora el mandato de la Corte Internacional de Justicia
"Israel está ignorando las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia de evitar un genocidio", añade Cortada "Tan solo en la última semana, la Corte Internacional de Justicia ha ordenado nuevas medidas provisionales advirtiendo de que la hambruna ya no es una amenaza sino que se está convirtiendo en una realidad en Gaza. Todos los países deben dejar de suministrar armas a Israel de forma inmediata y hacer todo cuanto esté en sus manos para garantizar un alto el fuego inmediato y permanente. Solo entonces podremos frenar esta horrible masacre que los 2,2 millones de personas en Gaza llevan sufriendo desde hace seis meses. Israel no puede continuar usando el hambre como un arma de guerra".
Oxfam Intermón exige "un alto el fuego permanente y la liberación de todos los rehenes retenidos en Gaza y de los presos palestinos detenidos ilegalmente, así como que los países cesen de forma inmediata el suministro de armas a Israel y que se garantice un acceso humanitario total". En opinión de la entidad, se debe dar una respuesta global a la situación en Gaza "que incluya tanto alimentos adecuados y nutritivos para todas las personas como la rehabilitación de los hospitales y servicios de salud, las infraestructuras de saneamiento y suministro de agua y la importación de materiales de construcción".
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