Microsoft ha cruzado una línea roja en la construcción de sus centros de datos en Puerto Venecia. Tras las numerosas denuncias de vecinos de Torrero sobre irregularidades en sus obras, AraiIfo ha podido certificar que la multinacional mintió sobre la existencia de residuos peligrosos en la obtención de las dos licencias urbanísticas de limpieza y retirada de acopios externos aprobadas en febrero por el Ayuntamiento de Zaragoza. La tecnológica priorizó acelerar su proyecto de ‘nube’ al impacto medioambiental y a la prevención de la salud, tanto de trabajadores como de visitantes del centro comercial, sito al lado.
El Consejo de Gerencia Municipal de Urbanismo, bajo la presidencia del concejal Víctor Serrano, aprobó, el pasado 16 de febrero, conceder a Microsoft dos licencias urbanísticas (4.063/26 y 4.076/26) de limpieza y retirada de acopios externos sin movimiento de tierras. Ambas tenían similares características técnicas, simplemente delimitaban el terreno de las obras en dos zonas diferenciadas, para abordarlas en fases distintas. AraInfo ha accedido públicamente a los dos proyectos técnicos presentados por la multinacional para tramitar las licencias y ha podido certificar que la multinacional mintió en ambos al afirmar textualmente: “No se han encontrado residuos peligrosos en los acopios”.

Esta tajante afirmación contradice por completo la información presentada por Microsoft en su Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA), aprobado inicialmente en noviembre del pasado año por el Gobierno de Aragón. Entre la extensa documentación aprobada, e inserto en el ‘Estudio de Impacto Ambiental Ordinario del Campus de Zaragoza’, se incluía un detallado “plan para la gestión de los residuos de las escombreras históricas, situadas en dos parcelas próximas al Centro Comercial Puerto Venecia”. En el ‘Anexo11. Plan de Gestión de Escombreras Históricas’ se confirmaba la existencia en estos terrenos de residuos peligrosos, entre los que se incluía amianto.
Asfalto, yesos, neumáticos, fibrocemento…
En el anexo se detalla la realización de un plan de muestro, en el que se efectuaron hasta 73 catas, una por cada 500m2, en las zonas accesibles en cada escombrera. Los materiales encontrados fueron una mezcla de suelo natural y residuos de construcción, entre los que se identificaron porciones de asfalto, yesos, neumáticos usados, piezas de tubería de fibrocemento y pequeñas cantidades de escorias.
A partir de la inspección visual efectuada en las distintas zonas, se realizó una estimación de la cantidad de las principales tipologías de residuos. Lo datos fueron presentados en tablas detalladas de las cuatro escombreras, dejando fuera la quinta de menor volumen de materiales. La estimación total de restos peligrosos, entre los que se encuentra el amianto, es de 5.200 toneladas. Si se comparan los cantidades totales de residuos de cada escombrera con los de cada acopio reflejado en el proyecto técnico municipal se puede comprobar que son las mismas cifras.

El proyecto técnico remitido al ayuntamiento recoge parte de la información genérica reflejada en el Plan de Gestión de Escombreras Históricas, pero elude los datos de presencia de residuos peligrosos negando haberlos identificado. En varios ocasiones se cita en el texto la expresión condicional de “en caso de existir amianto”, cuando se sabía perfectamente de su existencia desde enero de 2025, fecha en la que están datadas las catas de las escombreras.
Las artimañas para eludir un tema tan importante como los residuos peligrosos alcanzan hasta la utilización de imágenes. En el proyecto municipal se incluyen únicamente cuatro fotografías genéricas del estado actual de los acopios, donde no se observan con detalle escombros, y nada de residuos peligrosos. Sin embargo, en el anexo aportado para la aprobación inicial del PIGA hay una detallada serie de imágenes por escombrera en los que se puede identificar claramente fibrocemento en superficie.

En el proyecto técnico presentado al ayuntamiento se trata de minimizar la peligrosidad de residuos por su procedencia. En el estudio nunca se utiliza la palabra ‘escombrera’, la sustituye por ‘acopio’. En la descripción de la zona, pese a reconocer que supera los treinta años de antigüedad, indica “la presencia de escombros dispersos superficialmente” y atribuye su procedencia “durante la ejecución de los edificios colindantes -centro comercial Puerto Venecia- como área de depósito y acopio de tierras de excavación”. Descripción mucho más suavizada respecto a la realizada en el anexo del PIGA: “escombreras con antigüedad de entre 30-40 años de residuos cuya procedencia son obras de demolición”.

Intento de tapar irregularidades con amianto
Tras certificar esta mentira, ahora se entiende la sorprendente modificación del PIGA de Microsoft, aceptada recientemente por el ejecutivo de Azcón. A finales de junio, AraInfo publicó varias noticias procedentes de los vecinos de Torrero que alertaban sobre posibles irregularidades sobre la gestión de residuos en las escombreras, entre los que se encontraba amianto. Se interpuso denuncia ante Fiscalía, además de otras quejas en instancias municipales.
Tanto el promotor como la administración aragonesa mantuvieron un silencio oficial al respecto. A finales de julio, el Gobierno de Aragón admitió la modificación de la documentación ambiental aportada por la multinacional en la aprobación inicial del PIGA. Microsoft desistía de los anexos anteriores entregando nuevos informes, con la excusa de dar información más detallada sobre los movimientos de tierras. AraInfo desveló este burdo intento de tapar las irregularidades sobre la gestión de residuos con amianto, ya que en el nuevo estudio desaparecía el ‘Anexo11. Plan de Gestión de Escombreras Históricas’.
En el nuevo anexo, Microsoft cambiaba de opinión, afirmaba ahora que las labores de limpieza de terreno eran previas al PIGA. Justificaban que estas actividades eran anteriores a la fase de construcción, pese a que en el mismo documento volvían a contradecirse en varias ocasiones. Al desistir de este anexo, intenta evitar que el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) valore el impacto ambiental de la gestión de residuos de las escombreras. Además, la fecha elegida para la modificación fue finales de julio, para dificultar las alegaciones de los vecinos de Torrero durante agosto en verano.
Con esta aceptación de modificación del PIGA, además de beneficiar a Microsoft, el Gobierno de Aragón también busca eludir su responsabilidad sobre el impacto ambiental de una oscura gestión de residuos peligrosos. Este movimiento conlleva poner en la diana de la polémica al Ayuntamiento de Zaragoza, que deberá dar la cara ante las denuncias vecinales.
La estrategia de realizar la modificación del PIGA en período veraniego tampoco le ha dado resultado al Gobierno de Aragón. La plataforma ‘Salvemos los Pinares de Venecia’ han documentado más de 350 alegaciones durante este período estival, siendo el mayor número alcanzado en un proyecto de centro de datos en Aragón. Además, solicita la inmediata paralización de las obras de Microsoft en Puerto Venecia y piensa mantener sus reivindicaciones de oposición a los centros de datos con actos, como la charla informativa del día 10 de septiembre en el antiguo Cine Venecia.





