Las organizaciones antimilitaristas volverán a recorrer este domingo las Bardenas Reales para reclamar el cierre definitivo del polígono de tiro y bombardeo que ocupa este espacio natural protegido. La Plataforma No a las Guerras de Ejea y Pueblos y la Asamblea Antipolígono de Tutera convocan la XXXVI Marcha por el desmantelamiento de esta instalación militar bajo el lema “No a las guerras”, coincidiendo además con el 75 aniversario de la puesta en marcha del campo de tiro.
La movilización comenzará a las 11:30 horas en el paraje de Los Aguilares y, posteriormente, las personas participantes se desplazarán hasta las puertas de la instalación militar para denunciar la continuidad de un recinto que es símbolo del militarismo y de la preparación de conflictos bélicos.
Las Bardenas Reales constituyen un espacio natural de 42.500 hectáreas reconocido como Parque Natural y Reserva Mundial de la Biosfera. Sin embargo, en su interior albergan desde 1951 el mayor polígono de tiro y bombardeo de Europa. Según recuerdan las organizaciones convocantes, se trata además del único campo de tiro aéreo de estas características del que disponen el Ejército español y la OTAN en territorio europeo.
Desde la Plataforma No a las Guerras denuncian que las más de 2.200 hectáreas ocupadas por la instalación militar se utilizan para maniobras aéreas, entrenamiento y pruebas de armamento destinadas a la preparación de guerras que posteriormente tienen consecuencias devastadoras para la población civil en distintos lugares del mundo. También alertan de los riesgos que supone la actividad militar para las poblaciones del entorno y recuerdan que a lo largo de estas décadas se han producido numerosos accidentes aéreos en la zona.
Las organizaciones convocantes subrayan además que el actual contrato de alquiler entre el Ministerio español de Defensa y la Junta de Bardenas finaliza en 2028, por lo que consideran prioritario impedir su renovación. “Es un terreno destinado para la muerte y la destrucción donde no se prepara la paz, sino la guerra a escala planetaria”, señalan desde la plataforma antimilitarista.
Contra el rearme y la militarización
La marcha también servirá para denunciar el aumento del gasto militar impulsado en los últimos años tanto por la Unión Europea como por el Estado español. Las plataformas convocantes consideran que las políticas de rearme favorecen los intereses de la industria armamentística y contribuyen a normalizar la guerra como herramienta para resolver conflictos internacionales.
En este sentido, defienden que los conflictos deben abordarse mediante la diplomacia, la cooperación entre los pueblos y el respeto al derecho internacional. Asimismo, rechazan la creciente militarización de la sociedad y alertan de que el incremento de las inversiones militares se produce a costa de recursos que podrían destinarse a políticas sociales.
La Plataforma No a las Guerras también ha mostrado su oposición al proyecto de HUB armamentístico impulsado en Zaragoza por el Gobierno de Jorge Azcón (PP-Vox), al considerar que profundiza en un modelo económico vinculado a la fabricación y exportación de armamento. A su juicio, esta apuesta convertiría todavía más Aragón en un territorio ligado a la industria militar y a los intereses de la guerra.

Izquierda Unida se suma al llamamiento
Izquierda Unida Aragón ha expresado públicamente su apoyo a la XXXVI Marcha Antipolígono y ha animado a la ciudadanía aragonesa a participar en la movilización de este domingo.
La formación considera incompatible la existencia de instalaciones destinadas a la preparación de guerras con la defensa de un territorio sostenible y habitable, especialmente en un espacio natural protegido como las Bardenas Reales. Asimismo, comparte la reivindicación de cerrar definitivamente el polígono militar y de impedir la renovación del contrato de alquiler prevista para 2028.
Desde IU también han mostrado su rechazo a las políticas de rearme y a los proyectos vinculados a la industria militar en Aragón, reafirmando su compromiso con el desarme, la paz y la resolución pacífica de los conflictos.
El Parlamento navarro rechaza pedir el cierre del polígono
La reivindicación de las organizaciones antimilitaristas llega además pocas semanas después de que el Parlamento navarro rechazara una iniciativa para reclamar el fin del polígono de tiro.
Según informó el periodista Martxelo Díaz en Gara, UPN, PSN, PP y Vox votaron el pasado 12 de mayo en contra de una moción presentada por Contigo-Zurekin, EH Bildu y Geroa Bai que instaba a no renovar el contrato de arrendamiento del campo de tiro cuando expire en 2028.
La propuesta buscaba precisamente abrir el camino hacia el desmantelamiento de una instalación cuya continuidad cuestionan desde hace décadas los movimientos ecologistas, antimilitaristas y pacifistas de Aragón y Nafarroa. La negativa de las cuatro formaciones mantiene, por el momento, abierta la puerta a una futura renovación del acuerdo entre el Ministerio de Defensa y la Junta de Bardenas.
Además, este jueves EH Bildu, PNV, Podemos y Sumar han reclamado en el Congreso de los Diputados el cese definitivo de la actividad militar en el Polígono de Tiro y Bombardeo de las Bardenas. La iniciativa se debatirá el próximo miércoles, 10 de junio.
Gladys del Estal, memoria de una lucha que sigue viva

La lucha contra el polígono de tiro de las Bardenas está estrechamente vinculada a la memoria de Gladys del Estal. La marcha de este domingo volverá a celebrarse apenas unos días después del homenaje realizado en Tutera en recuerdo de la joven ecologista y antimilitarista asesinada por la Guardia Civil el 3 de junio de 1979 durante una movilización pacífica contra la energía nuclear y el polígono de tiro de las Bardenas.
Gladys tenía 23 años, vivía en el barrio de Egia de Donostia, trabajaba como programadora informática y militaba en el Grupo Ecologista de Egia y en los Comités Antinucleares de Euskal Herria. Aquel día participaba en la Jornada Internacional contra la Energía Nuclear celebrada en Tutera, una movilización que reclamaba la paralización de los proyectos nucleares y denunciaba también la existencia del campo de tiro de las Bardenas.
Miles de personas participaron en aquella protesta contra el Plan Energético Nacional, la central nuclear de Lemoiz y el proyecto nuclear previsto en Tutera. La movilización tenía igualmente un marcado carácter antimilitarista por el rechazo al polígono de tiro.
El asesinato de Gladys provocó una enorme conmoción social y desencadenó movilizaciones y jornadas de huelga general en Euskal Herria. El Ayuntamiento de Tutera aprobó entonces por unanimidad exigir la dimisión de responsables políticos y policiales, la recuperación para Nafarroa de los terrenos ocupados por el polígono de tiro y la paralización de los proyectos nucleares.
Dos años después, en 1981, el guardia civil José Martínez Salas fue condenado a 18 meses de prisión por “imprudencia temeraria con resultado de muerte” en un proceso ampliamente cuestionado por los movimientos sociales. No llegó a ingresar en prisión y posteriormente recibió condecoraciones de los gobiernos de UCD y PSOE.
Este 3 de junio, a 47 años de su asesinato, medio centenar de personas volvieron a reunirse junto al puente del Ebro de Tutera para recordar a Gladys del Estal. Los actos de homenaje continuarán este 6 de junio en Donostia.





