El “OTAN no, bases fuera” vuelve a sonar con fuerza en las calles de Zaragoza

Una movilización, impulsada por la Plataforma OTAN No y respaldada por una veintena de organizaciones, ha recorrido la capital aragonesa contra las guerras y los genocidios, en solidaridad con Palestina y frente a la agresión imperialista de Estados Unidos e Israel en plena escalada bélica.

Cabecera de la manifestación en Zaragoza de la Plataforma OTAN No | Foto: Iker G. Izagirre / AraInfo

Zaragoza ha salido a la calle este jueves para decir “no” a la guerra, al rearme y al militarismo. La manifestación, convocada por la Plataforma OTAN No, ha arrancado pasadas las 19:00 horas desde la Glorieta Sasera, en una tarde marcada por el cierzo y el frío, recorriendo el centro de la capital aragonesa hasta la plaza del Pilar.

“OTAN no, bases fuera”. El histórico lema ha resonado con fuerza durante toda la movilización, junto a otros como “No a la guerra”, “Estados Unidos, estado terrorista”, “Gastos militares para inversiones sociales” o “Trump y Netanyahu iros al carajo”. La convocatoria culmina semanas de trabajo para articular una respuesta unitaria del tejido social, político y sindical frente al papel de la OTAN y el sionismo, el aumento del gasto militar y la implicación del Estado español en la estrategia bélica internacional.

Entre las pancartas y columnas de manifestantes han destacado numerosas banderas palestinas, en solidaridad con el pueblo sometido a un genocidio por el Estado sionista israelí, así como banderas de Cuba, país también señalado y amenazado por la política imperialista de Estados Unidos.


Fotos: Iker G. Izagirre / AraInfo

“La OTAN solo provoca guerras, destrucción y muerte”

La protesta ha estado impulsada por la Plataforma OTAN No y ha contado con el respaldo de Acción Libertaria, Anticapitalistas, Asociación Camilo Cienfuegos Cuba-Aragón, Ateneo Republicano de Zaragoza, AV Actur Puente Santiago, AV Picarral Salvador Allende, BDS Zaragoza, CGT Aragón Rioja, CJS, CNT Zaragoza, CRT, CUT, Iniciativa Comunista, Iniciativa por Palestina, Intersindical de Aragón, Izquierda Unida, Movimiento Antirracista de Zaragoza, PCE, PCPE, Podemos Aragón y Zaragoza en Común, entre otros colectivos.

Antes de arrancar la movilización, Héctor, portavoz de la Plataforma OTAN No, ha subrayado a AraInfo que “Zaragoza está en contra de las guerras y de los genocidios, y también contra la utilización de las bases del Estado español por parte de quienes impulsan estas agresiones”. En esta línea, ha defendido la necesidad de “un embargo de armas real y efectivo a Israel y Estados Unidos” y ha reivindicado el carácter de la ciudad: “Zaragoza es y debe seguir siendo una ciudad de paz”.

Por su parte, Pilar, también portavoz de la Plataforma OTAN No, ha puesto el foco en el impacto local de esta política militar: “Queremos que Zaragoza deje de ser sierva de esa dependencia militar que arrastra desde hace décadas y que condiciona su desarrollo social y económico”. Asimismo, ha señalado que la OTAN “es un instrumento al servicio de la hegemonía estadounidense que solo provoca guerras, destrucción y muerte” y ha denunciado el genocidio en Palestina.

Asimismo, han denunciado el papel de las potencias occidentales en la desestabilización internacional: “Nos negamos a ser parte de agresiones militares y/o diplomáticas (como Cuba, Groenlandia o Venezuela) para desestabilizar países a los que robar recursos o territorio”.

Zaragoza, territorio militarizado

Uno de los elementos centrales del discurso ha sido la denuncia del peso de las infraestructuras militares en la capital aragonesa. Según señalaron en la rueda de prensa del pasado jueves, cerca de un 33% del término municipal de Zaragoza está vinculado a usos militares, incluyendo la Base Aérea, el oleoducto conectado con Rota o la influencia del campo de tiro de Bardenas. Las organizaciones integradas en la Plataforma OTAN No denuncian que esta realidad condiciona el desarrollo social y económico de la ciudad.

Escalada bélica y el doble juego de Washington

La movilización de Zaragoza se produce en un momento de máxima tensión global. Irán rechazó este miércoles la propuesta de Estados Unidos para poner fin a la agresión iniciada por Washington junto al Estado sionista de Israel el pasado 28 de febrero, al considerarla “excesiva” y alejada de la realidad sobre el terreno. El plan, difundido en torno a 15 puntos cuya veracidad ni siquiera ha sido confirmada por la Casa Blanca, ha sido interpretado por Teherán como una maniobra sin voluntad real de acuerdo.

A ello se suma el doble juego de la Administración estadounidense: mientras Donald Trump habla de posibles “acuerdos” y salidas negociadas, el Pentágono mantiene preparativos para relanzar la ofensiva, incluso con tropas sobre el terreno. La propia Casa Blanca ha llegado a amenazar con desatar “un infierno” si Irán no acepta su “derrota”, en un contexto marcado por bombardeos en plena negociación y por una creciente desconfianza entre las partes.

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