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Macron saca el ejército a las calles de Francia para frenar a los chalecos amarillos

La movilización en territorio estatal que este fin de semana Francia espera desplegar en las principales ciudades no se veía desde la guerra de independencia de Argelia (1954-1962)
| 22 marzo, 2019 11.03
Macron saca el ejército a las calles de Francia para frenar a los chalecos amarillos
Protesta de los chalecos amarillos en París.

Esta es la medida que su presidente, Enmanuelle Macron, ha tomado para hacer frente a las manifestaciones de los chalecos amarillos.

El gobierno francés espera que la operación Sentinelle funcione como un “factor disuasorio” para los y las manifestantes después de los enfrentamientos del pasado fin de semana que dejó los Campos Elíseos de París visiblemente dañados y con 200 personas detenidas.

Además, el presidente francés ha ampliado la prohibición de manifestación a la ciudad costera Niza que junto con la impuesta en París, Bordeaux y Toulouse espera proteger los ingresos del turismo de las principales ciudades francesas.

El portavoz del Gobierno, Benjamin Griveaux, defendió estas medidas asegurando que “no podemos permitir que una ínfima minoría violenta dañe nuestro país y deteriore la imagen de Francia en el extranjero. Los próximos días serán decisivos”. Griveaux confirmó que además de este operativo militar también se usarán usaran drones y productos químicos especiales para “marcar”, de manera indeleble y duradera, a los y las manifestantes violentas y facilitar luego su localización y detención.

Las críticas de responsables de la política no han parado de llegar desde que el Gobierno francés anunciara estas medidas, el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mèlechon, denunció la deriva represiva de Macron, “de ahí a poner militares, hay una escalada, hay que bajar la temperatura».

La operación militar era para casos de terrorismo

El gobierno francés puso en marcha la operación Sentinelle en 2015 tras el atentado terrorista de Charlie Hebdo y consistía en emplear a militares para proteger lugares religiosos y particularmente expuestos al riesgo terrorista o muy frecuentados. De hecho, desde entonces está presente de forma casi permanente en aeropuertos y museos.

Ahora, Macron pretende utilizar este dispositivo antiterrorista para mantener el orden de las movilizaciones de los chalecos amarillos en los puntos más turísticos del Estado. La idea según ha trasladado el portavoz Benjamin Griveaux es que “protejan” los edificios, así como “puntos fijos y estáticos” para que la policía pueda concentrarse en “controlar” los disturbios de las manifestaciones.

Ya son 18 las semanas de protestas desde que el Gobierno de Enmanuelle Macron anunciara el aumento del precio de los carburantes. A partir de ese momento, las demandas de este movimiento social se han extendido a la exigencia de una rebaja general de impuestos, a la abolición del Senado o al aumento de las pensiones y del salario mínimo que ahora se encuentra cerca de los 1.500 euros.

22 marzo, 2019

Autor/Autora

Redactora y realizadora. Integrante del Consello d’AraInfo. @Rocio_Duran_


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