La Tierra es plana, Felipe González de izquierdas, y Martín Villa un pacífico demócrata español

El régimen borbónico hace aguas por todos sus costados: mientras el Clan de los Borbones huye sus palanganeros loan a franquistas acusados de crímenes contra la Humanidad. Martin Villa, el loado demócrata español, declara ante la jueza Servini que “la Transición ha sido una de las mejores etapas de nuestra historia reciente, fue imposible que hubiese un genocidio”, esto afirma mientras es juzgado como responsable de la muerte de 12 personas entre 1976 y 1978.

Transcurridos seis años de su imputación por la Justicia argentina, Rodolfo Martín Villa prestó declaración indagatoria, este pasado jueves por video conferencia, ante la titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal 1 de la República Argentina, María Servini, ante quien defendió su papel en la llamada ‘Transición española’ frente a los cargos de delitos de lesa humanidad que se le atribuyen en relación con doce muertes entre los años 1976 y 1978.

“He venido a defenderme, porque me rebelo a vivir en presunción de culpabilidad en vez de presunción de inocencia, pero sobre todo defender que es imposible que en la Transición hubiese un genocidio”, afirmaba, sin ruborizarse, Martín Villa ante la juez.

El interrogatorio comenzó a las cuatro de la tarde -las 11.00h en la República Argentina- en la sede de la Embajada de Argentina en Madrid, frente al que se concentraron cerca de un centenar de personas del colectivo Ceaqua, que reúne a los querellantes en este procedimiento, y que portaban cajas de cartón con los nombres de las 12 víctimas por las que se juzga al exministro español.

La jueza Servini leyó uno por uno todos los cargos contra Martín Villa, asistido por su letrado argentino Fernando Goldaracena, y tras hora y media de lectura de los cargos, comenzó el interrogatorio al acusado Martín Villa.

Según fuentes conocedoras de la declaración y citadas por la agencia Europa Press, Martín Villa explicó ante Servini que “antes de las elecciones de 1977 y por primera vez en muchos años no quedó un solo preso político en las cárceles españolas ni un solo español exiliado en el mundo”.

“Algo tuve que ver con todo esto como persona que compartió con muchos otros, correligionarios y adversarios políticos, la suerte, y en alguna ocasión el riesgo, de trabajar a favor de la Transición y de la Constitución de 1978”, afirmó Martín Villa, para continuar asegurando que “de aceptarse la versión de la querella, si Adolfo Suárez viviera sería imposible que no se encontrara acusado también de genocidio o crímenes contra la humanidad, situación que no me atrevo a calificar”.

A pesar de los desesperados intentos de Martín Villa por autodeclararse como ‘un ejemplar demócrata español’, la jueza Servini determinará las posibles responsabilidades penales de Martín Villa en hechos como la matanza del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz, en la que la Policía Armada asesinó a cinco personas e hirió a más de un centenar durante una asamblea obrera.

La jueza también le interrogó por su responsabilidad en la muerte de Rafael Gómez Jauregi en Errenteria, de José Luis Cano Pérez en Iruñea, de Francisco Javier Núñez en Bilbo -todas ellas ocurridas en 1977-, así como de José María Zabala Erasun en Hondarribia y de María Norma Menchaca en Santurtzi, ambas un año antes. Igualmente las pesquisas judiciales pretenden aclarar los sucesos acontecidos en la ciudad de Iruñea en julio de 1978 durante la celebración de las fiestas San Fermín, cuando la Policía mató a Germán Rodríguez.

La querella se interpuso inicialmente por las cinco muertes en Gasteiz en marzo de 1976, cuando Martín Villa era ministro de Relaciones Sindicales. El exministro explicó al Juzgado argentino que “la intervención de Adolfo Suárez, Alfonso Osorio” y la suya comenzó después, y no antes de conocerse las muertes, y que consistió “en tomar medidas urgentes para evitar más violencia”.

“Ciertamente hubo errores, graves errores, y comportamientos policiales contrarios al respeto a los derechos de las personas y, por tanto, sería legítimo que se reclamara una reparación justa -afirmó este jueves Martín Villa ante la jueza-, pero una cosa es comprender el dolor de las víctimas y la necesaria reparación y otra es aceptar un relato de lo ocurrido, que lleva a la querella a afirmar incluso que en la Transición española hubo delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad”.

Tras reconocer estos ‘errores’, en castellano común asesinatos, y descargar su responsabilidad sobre los policías ejecutores de las órdenes de su gobierno, Martín Villa afirmó que “es imposible que hubiese un genocidio en la Transición, un proceso que supuso la reconciliación entre los españoles”, negando que la Ley de Amnistía se pareciera a las leyes de punto final.

Son más de 1.000 las querellas y denuncias agrupadas en la ‘Querella Argentina’

Representantes de las personas agrupadas la ‘Querella Argentina’, señalaban que “Martín Villa fue una de las piezas claves, en la ejecución de una política de Estado represiva y cruenta que conformó un ataque generalizado y sistemático contra la población civil. Por ello es uno de los requeridos por la Justicia argentina como responsable de crímenes contra la humanidad”, recuerdan, y añaden que “los sucesivos gobiernos y la judicatura española se han negado a extraditar a Martín Villa a Argentina para su toma de declaración. Se han negado a que la jueza Servini venga al Estado español a tomarle declaración en los juzgados españoles. Y se han negado a juzgarle en los propios tribunales españoles”.

Por su parte, Naciones Unidas ha constatado y denunciado en numerosas ocasiones la inaceptable política de impunidad mantenida por el Estado español, contraria a los estándares internacionales, que impide el acceso a la justicia a las víctimas de estos crímenes contra la humanidad. Por ello, aseguran que “esta toma de declaración de Martín Villa supone un gran paso para juzgar a los responsables de los crímenes contra la humanidad cometidos durante el franquismo, pero para poner fin a la impunidad deberán seguir dándose otros muchos pasos para hacer efectivo el derecho a la tutela judicial efectiva de las víctimas del franquismo y sus familiares y que una sociedad con cultura democrática debe exigir a los poderes públicos”.

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