El PKK anuncia su disolución y llama a "todos" a "unirse al proceso de paz"

La decisión de la guerrilla kurda de poner fin a 40 años de "lucha armada" contra el Estado turco responde al llamamiento de Abdullah Öcalan pronunciado a finales de febrero desde prisión. Ahora se abre un nuevo tiempo en el que apelan a resolver la cuestión kurda "a través de la política democrática".

La imagen de Öcalan, en una celebración de Newroz.

Tras declarar un alto el fuego en marzo, la guerrilla kurda del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ha anunciado este lunes su disolución y el fin de su "lucha armada" que inició contra el Estado turco hace 40 años: "Las actividades bajo el nombre del PKK han terminado". La decisión del PKK responde al histórico llamamiento que hizo a finales de febrero desde prisión el fundador y líder de la organización Abdullah Öcalan.

"El 12º Congreso del PKK ha decidido disolver la estructura organizativa del PKK y poner fin al método de la lucha armada, cuyo proceso de aplicación será dirigido y llevado a cabo por el líder 'Apo' (apodo de Öcalan que significa 'tío' en kurdo), poniendo fin así a las actividades realizadas bajo el nombre del PKK", señala la guerrilla en un comunicado difundido por los medios turcos, en el que añaden: "Nuestro pueblo entenderá la disolución del PKK y el fin de la lucha armada mejor que nadie y abrazará los deberes de esta era". De este modo, el PKK llama a "todos" a "unirse al proceso de paz y sociedad democrática".

Öcalan, que lleva encarcelado desde 1999 en condiciones durísimas, la gran mayoría de ese tiempo en régimen de aislamiento en la isla-prisión turca de Imrali, pidió el pasado 27 de febrero al PKK que abandonara las armas en un mensaje titulado "Llamamiento a la paz y una sociedad democrática". Lo hizo arropado por una delegación del Partido Popular por la Igualdad y la Democracia (DEM), formación progresista y prokurda, y de otros tres presos políticos kurdos.

El comunicado del PKK

El PKK celebró entre los pasados 5 y 7 de mayo un congreso para debatir la petición de Öcalan. "El 12º Congreso Extraordinario del PKK evaluó que la lucha del PKK ha roto la política de negación y aniquilación impuesta a nuestro pueblo, ha llevado la cuestión kurda al punto de ser resuelta a través de la política democrática y ha cumplido así su misión histórica", detalla el comunicado recogido por la agencia kurda de noticias ANF.

"A pesar de los enfrentamientos en curso, los ataques aéreos y terrestres, el asedio continuo de nuestras regiones, nuestro congreso se llevó a cabo de manera segura bajo condiciones difíciles. Por razones de seguridad, se realizó simultáneamente en dos lugares diferentes. Con la participación de 232 delegados en total, el 12º Congreso del PKK debatió sobre el liderazgo, los mártires, los veteranos, la estructura organizativa del PKK y la lucha armada, y la construcción de la sociedad democrática, culminando en decisiones históricas que marcan el inicio de una nueva era para nuestro movimiento de libertad", añade el comunicado.

En el texto, el PKK hace un repaso histórico a la cuestión kurda. "Nuestro partido, el PKK, surgió como un movimiento de libertad kurdo en oposición a las políticas de negación y aniquilación enraizadas en el Tratado de Lausana y la Constitución de 1924. Influenciado por el socialismo real en sus inicios, adoptó el principio de autodeterminación nacional y llevó a cabo una lucha legítima y justa mediante la resistencia armada. El PKK se formó bajo condiciones dominadas por políticas agresivas de negación kurda, aniquilación, genocidio y asimilación", afirman.

También recuerdan que durante la década de 1990, el presidente turco Turgut Özal comenzó a buscar "una solución política para la cuestión kurda" y que Öcalan declaró un alto el fuego en 1993, "iniciando una nueva fase". Sin embargo, "el Estado turco intensificó sus políticas de negación y aniquilación, escalando la guerra. Miles de aldeas fueron evacuadas e incendiadas; millones de kurdos fueron desplazados; decenas de miles fueron torturados y encarcelados; y miles fueron asesinados en circunstancias sospechosas". "En respuesta, el movimiento de la libertad creció de forma cuantitativa y cualitativa y la guerra de guerrillas se propagó por el Kurdistán y Turquía. La escalada mutua de la guerra no pudo revertirse, y los esfuerzos de 'Apo' para resolver la cuestión kurda por medios democráticos y pacíficos fracasaron finalmente", una situación que se agrandó con el encarcelamiento de Öcalan en 1999, remarca el texto.

Desde el PKK sostienen que a pesar del encarcelamiento "en absoluto aislamiento", Öcalan "persistió en buscar una solución democrática y pacífica a la cuestión kurda". "En su lucha, analizó el sistema estatal patriarcal y orientado al poder, y desarrolló un paradigma para una sociedad democrática, ecológica y orientada a la libertad de las mujeres. Así, materializó un sistema alternativo de libertad para nuestro pueblo, las mujeres y la humanidad oprimida", el llamado Confederalismo Democrático.

Imagen del Congreso del PKK | Foto: ANF

"Un llamado a todos para unirse al proceso de paz y sociedad democrática"

Tomando como referencia "el período anterior al Tratado de Lausana y la Constitución de 1924, cuando las relaciones kurdo-turcas se volvieron problemáticas", Öcalan "propuso un marco para resolver la cuestión kurda basado en la República Democrática de Turquía y el concepto de Nación Democrática, fundado en la idea de una patria común y los pueblos kurdo y turco son los elementos fundadores", argumenta el comunicado. En este sentido, manifiestan que "las insurrecciones kurdas a lo largo de la historia de la República, la dialéctica kurdo-turca de 1.000 años y los 52 años de lucha de liderazgo han demostrado que la cuestión kurda solo puede resolverse sobre la base de una patria común y la igualdad de la ciudadanía".

Del mismo modo, el comunicado del PKK sostiene que "los desarrollos actuales en Medio Oriente dentro del marco de la Tercera Guerra Mundial también hacen inevitable la reestructuración de las relaciones kurdo-turcas", para adelantar que "nuestro honorable pueblo", que "ha seguido el camino del PKK durante 52 años a un gran costo, resistiendo políticas de negación, aniquilación, genocidio y asimilación, apoyará el proceso de paz y de sociedad democrática de manera más consciente y organizada". En este sentido, remarcan: "Creemos firmemente que nuestro pueblo entenderá la decisión de disolver el PKK y poner fin al método de lucha armada mejor que nadie, y asumirá las responsabilidades de la era de lucha democrática basada en la construcción de una sociedad democrática".

El PKK considera de "vital importancia" que el pueblo kurdo, "liderado por mujeres y jóvenes, construya sus autoorganizaciones en todas las áreas de la vida, se organice sobre la base de la autosuficiencia a través de su lengua, identidad y cultura, se defienda frente a los ataques y construya una sociedad democrática comunal con un espíritu de movilización". "Sobre esta base, creemos que los partidos políticos kurdos, las organizaciones democráticas y los líderes de opinión cumplirán con sus responsabilidades para avanzar en la democracia kurda y la nación democrática de los kurdos", incide el texto.

La decisión de disolver el PKK y poner fin al método de lucha armada "ofrece una base sólida para una paz duradera y una solución democrática", aseguran en el comunicado. Para "implementar estas decisiones" requieren que Öcalan "lidere y guíe el proceso", que "se reconozca su derecho a la política democrática y que se establezcan garantías legales sólidas y completas". Además, consideran que en esta etapa, "es esencial que la Gran Asamblea Nacional de Turquía desempeñe su papel con responsabilidad histórica".

Asimismo, el PKK hace un llamado "al gobierno turco, al principal partido de oposición, a todos los partidos políticos representados en el parlamento, a las organizaciones de la sociedad civil, a las comunidades religiosas y de fe, a los medios de comunicación democráticos, a los líderes de opinión, intelectuales, académicos, artistas, sindicatos, organizaciones de mujeres y jóvenes y movimientos ecologistas" para que "asuman la responsabilidad y se unan al proceso de paz y sociedad democrática".

Por último, apelan a "las potencias internacionales" para que "reconozcan sus responsabilidades en las políticas de genocidio de un siglo contra el pueblo kurdo, no obstruyan una solución democrática y contribuyan constructivamente al proceso".

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