La Fundación Franz Weber (FFW) ha reaccionado “con sorpresa” al anuncio del presidente de Aragón, Jorge Azcón -PP, Vox, PAR- “de crear y subvencionar unos premios de tauromaquia como respuesta a la decisión del Ministerio de Cultura sobre este galardón estatal”.
La entidad naturalista espera que el primer responsable del ejecutivo aragonés “asuma el coste de este premio con su propio bolsillo y deje de inyectar dinero de toda la ciudadanía en una actividad cada vez más minoritaria y rechazada socialmente”.
FFW recuerda que “los presupuestos de 2024 incluyen sustanciales incrementos en partidas como subvencionar escuelas taurinas, entre otros ejemplos, como también el reglamento ad hoc para que niños desde los 14 puedan participar en eventos taurinos en la vía pública”.
La Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales contabiliza que el 94,6% de la ciudadanía de Aragón declara no asistir a eventos taurinos de ningún tipo “por lo que estos homenajes o recompensas al lobby taurino solo se entienden desde una perspectiva de apoyo ciego a la tauromaquia”, asegura la fundación.
La tauromaquia advertida desde organismos internacionales
En 2018 el Comité de los Derechos del Niño y la Niña remitió al Estado español “una recomendación explícita sobre la tauromaquia y las personas menores de edad, que Jorge Azcón parece ignorar”.
La recomendación de la ONU decía: “Para prevenir los efectos nocivos para los niños del espectáculo de los toros, el Comité recomienda que el Estado parte prohíba la participación de niños menores de 18 años como toreros y como público en espectáculos de tauromaquia”.
Un año después otro Comité, el asociado a la protección y defensa de los derechos de las personas con discapacidad, manifestó su preocupación por la imagen que se trasladaba de las personas con acondroplasia en eventos de carácter taurino “es decir, una nueva objeción a este sector”, recalcan desde la FFW.
“Ahora el presidente de Aragón da la espalda a estas advertencias internacionales para seguir promocionando la tauromaquia, incluso entre personas menores de edad, y su única política en el ámbito cultural parece ser crear un premio protaurino”, concluyen desde la Fundación Franz Weber.

