Más de 400 personas, entre ellas mucha gente joven, han participado este viernes, 13 de diciembre, en la inauguración de la ampliación del Ateneo Laico Stanbrook. Lleno absoluto en las seis salas habilitadas para el acto, que ha contando con poesía, proyecciones de video y la música en directo de Pato Badian y Alberto Mazarrosa con una bonita interpretación del "Gallo rojo, gallo negro" de Chicho Sánchez Ferlosio y "La Internacional", versión latinoamericana, que ha puesto el broche final entonada por todas las asistentes. Durante el evento han tomado la palabra representantes de algunos de los colectivos que dan vida al Ateneo y exmilitantes que han compartido luchas.

Abierto en 2015 en Zaragoza, en la travesía de Funes, junto al puente de Hierro, es un espacio "al servicio de la cultura popular, la organización social y las militancias de izquierdas", como han recordado en el acto en el que han anunciado que esperan abrir otro en Uesca y un tercero en Teruel en un futuro no muy lejano. También han celebrado el XXIX aniversario de la fundación del MLPA —Movimiento Laico y Progresista de Aragón—.

El Ateneo Laico Stanbrook tiene ya más de once años de vida y en este tiempo ha sido un espacio para la dinamización de la vida sociocultural de la ciudad y el encuentro asociativo. Un lugar creado para el encuentro y la participación. Y es que son ya un gran número de actividades, debates, charradas y jornadas las que se han realizado en este centro y muchas las personas que han organizado o participado en ellas.

En las horas previas al acto hablamos con Cathe Herrando, militante de Estudiantes en Defensa de la Universidad (EDU) e integrante de la comisión organizadora del acto de inauguración del Ateneo Laico Stanbrook. Herrando explicaba que “desde todos los colectivos y asociaciones participantes en el Ateneo, os queremos invitar a la inauguración de nuestra nueva casa”.
Invitación que hacían extensiva a toda la ciudadanía. Como comentaba Herrando, en el acto de este viernes se ha hecho "un recorrido de las diferentes etapas por las que ha pasado el movimiento laico, desde los inicios hasta la actualidad". Recorrido que han compartido con personas militantes de diferentes generaciones, "ofreciéndonos su experiencia y aprendizaje dentro de él". En el Ateneo, "muchas y muchos jóvenes y personas adultas pasan parte de sus días, forjando relaciones, aprendiendo nuevos conocimientos, promoviendo valores solidarios y desarrollando actividades. Este espacio acaba siendo hogar. No siempre un espacio es un hogar, pero este sí es nuestro nuevo hogar", añadía.

Un poco de historia
El 1 de mayo de 1995 se constituían las asociaciones estudiantiles Adea y Movida-Edu, mayoritarias desde entonces en los ámbitos de Secundaria y Universidad en Aragón, dando paso a la conformación del MLPA. A lo largo de los siguientes años se crean Integra, Mujeres Libres 'Manuela Blasco', Magenta lgtbiq+, la Escuela de Tiempo Libre 'Redes para la Transformación Social', Perpal y la Fundación Acción Laica. Y se implementan proyectos como Confluencias en Torrellas, el Centro de Formación La Nave o el Ateneo Laico Stanbrook.

Las asociaciones laicas participan también en plataformas ciudadanas como la Asamblea por la Paz, la Catorceabrilada, por la defensa de la Enseñanza Pública, la Plataforma Salvemos Canal Roya, la Plataforma 28J y la Coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza, entre otras. El Ateneo Laico Stanbrook da su apoyo al movimiento cooperativo y sostenible, siendo miembro del Mercado Social de Aragón y socio de Som Energia.

“Todos los programas y espacios pretenden impulsar la ciudadanía activa, consolidando lugares de acción y formación de jóvenes y ciudadanas comprometidas en la defensa de los valores laicos y progresistas; que contribuyan, junto al resto de movimientos sociales y políticos, a la consecución plena de los derechos de los seres humanos, al ejercicio de sus valores emancipatorios, y al acceso a su felicidad”, destacan desde el Ateneo Laico Stanbrook.
Durante el año 2025 han desarrollado un programa que conmemora casi tres décadas en las que han reivindicado "un mundo justo, donde estén garantizadas la igualdad, la solidaridad y la libertad". Casi treinta años "de un itinerario de amor, de utopía y de combate".




