El Ayuntamiento de Zaragoza ha tomado el mando de la Harinera. Eso ha quedado claro tras la presentación este miércoles de la nueva programación del centro cultural. Lo primero que llama la atención es la "foto". En la mesa solo estaban la consejera de Cultura, Sara Fernández, y la gerente de Zaragoza Cultural, María Uriol. Esa imagen contrasta con las de la anterior etapa donde también se veían representadas las entidades que cogestionaban el espacio, principalmente el Colectivo Llámalo H, que fue expulsado de forma unilateral por el Gobierno municipal del PP la pasada primavera. Tampoco está ya la Asociación Vecinal de San José.
Aquel "desahucio sin negociación" ejecutado por el Ayuntamiento de Natalia Chueca, como denunció entonces Llámalo H, ha tirado por tierra más de una década de trabajo que aunó a ciudadanía y administración pública. Una colaboración que llegó a convertir a Harinera ZGZ en un referente internacional desde sus inicios y por donde pasaban más de 23.000 personas anualmente. Esa liquidación fue disfrazada por el Gobierno del PP como un plan de inclusión.
Siguiendo ese mantra, en la presentación de la "nueva" Harinera Sara Fernández insistió mucho en "la accesibilidad a la cultura de personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social" que "se beneficiarán de un programa elaborado hasta final de año" y en el que "han colaborado las entidades que forman la Mesa de la Accesibilidad". En este nuevo rumbo "la inclusión" será el buque insignia, incidió. Sin embargo, la consejera de Cultura tuvo que reconocer que ya se trabajaba en esta línea durante los diez años en los que el espacio ha estado cogestionado por el Ayuntamiento, Llámalo H y la vecinal de San José.
Entonces, ¿en qué se diferencia la nueva etapa de la anterior? Principalmente en que ahora las decisiones se toman en un despacho de la plaza del Pilar. Allí se decide lo que encaja y lo que no. En la "nueva" Harinera ya no cabe todo el mundo, por mucho que el Gobierno de Chueca se empeñe en afirmar lo contrario y algunos medios hablen de que el Ayuntamiento "tendió la mano" a Llámalo H, algo que ha desmentido tajantemente el colectivo. Se dice adiós a la participación ciudadana como la conocíamos hasta ahora. Adiós a la cultura comunitaria. Adiós a un proyecto pionero que tantos reconocimientos cosechó en todo el mundo. Porque ni la "inclusión" es una propuesta novedosa de este consistorio ni "colaborar" es lo mismo que "cogestionar".
Preguntada por AraInfo, Fernández explicó que el presupuesto para esta nueva etapa será "exactamente el mismo". "No se ha tocado, tampoco se han tocado los recursos humanos. Harinera tiene un presupuesto anual para actividades de 100.000 euros por parte de Zaragoza Cultural", afirmó. Sin embargo, es complicado creer que el trabajo de programación, gestión, coordinación con el barrio, comunicación y resto de comisiones sea asumido por el mismo número de funcionarios que en la etapa cogestionada. Y, de ser cierto, cabría suponer que es posible que el volumen de actividades y trabajo se reducirá en contenido, cantidad o calidad. En este sentido, cabe recordar que en sus primeros años, con una sola planta en funcionamiento, este espacio contaba con 150.000 euros al año para actividades, aparte de los gastos del edificio, técnico municipal y personal de seguridad y limpieza. Con tres plantas funcionando, once residencias, mayor contenido y en su mayor momento de proyección internacional el Gobierno municipal, entonces con Jorge Azcón en la alcaldía, lo redujo a 100.000 euros.
En cuanto al contenido, la programación es básicamente un calco de lo que se venía haciendo. En los próximos meses, de septiembre a diciembre, Harinera ZGZ volverá a acoger unas 60 actividades de música, teatro, cine, circo, artes plásticas, expresión corporal, audiovisuales, magia, poesía, performance o danza. Sobre las ocho residencias que actualmente están vacías, Sara Fernández apuntó que "la idea es volver a sacar una convocatoria". "Estamos trabajando con las entidades para diseñar las bases y los criterios", añadió la consejera.
Harinera ZGZ vuelve a programar tras estar meses ausente. Pero el recorte del Gobierno municipal del PP a la cultura comunitaria ha sido nefasto. Un 40% en las ayudas públicas para proyectos culturales, a lo que suma el reguero de cancelaciones de programaciones de referencia. Unos hachazos que comenzaron con Etopia Centro de Arte y Tecnología, el desmantelamiento de la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento y la liquidación del modelo de cogestión público-ciudadano de este espacio de San José. Y que continuaron con la desaparición de otros proyectos históricos como el Encuentro Internacional de Folklore (EiFolk) o del Festival Malabar hasta llegar al actual ataque a las Zonas Jóvenes o la Noche Insomne. Además del desalojo de espacios autogestionados como el CSC Luis Buñuel y el CSO Loira. Todo esto impulsó una nueva movilización ciudadana al grito de "La cultura no se vende, la cultura se defiende".

