El colapso de los hospitales y el sistema sanitario de Gaza, sumado a las pésimas condiciones de vida actuales, están provocando la muerte de bebés por causas evitables, según denuncia la ONG Oxfam Intermón. "Los recién nacidos de hasta tres meses mueren de diarrea, hipotermia, deshidratación e infecciones, debido a la falta de asistencia médica para las madres, que viven en condiciones pésimas, sin agua, saneamiento, calefacción ni alimentos", advierte la ONG.
Actualmente, hay más de 50.000 mujeres embarazadas en Gaza. Se prevé que 5.500 de ellas den a luz durante el próximo mes, lo que supone unos 180 nacimientos diarios, según la organización local Juzoor, con la que Oxfam Intermón trabaja en Gaza. Se calcula que el 30% de las mujeres podría sufrir complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto, y necesitarían atención médica extra.
Según la red de médicos de Juzoor, los nacimientos prematuros han aumentado entre un 25% y un 30%, "ya que las mujeres embarazadas, afectadas por traumas y estrés, se enfrentan a un sinfín de problemas, como tener que recorrer largas distancias a pie en busca de condiciones seguras, huir de las bombas o verse hacinadas en refugios con condiciones pésimas". Asimismo, la organización ha informado de que, especialmente en el norte de Gaza, se han más que duplicado los casos de desprendimiento de placenta, una grave complicación durante el parto que puede poner en peligro la vida de la madre y del bebé.
Oxfam Intermón considera que la "pausa humanitaria de cuatro días", que ha comenzado este viernes a las 6.00 de la mañana tras otra noche de intensos bombardeos israelíes, sería "demasiado corta y de carácter frágil", y que "no supondría una diferencia significativa dada la magnitud de las necesidades y el nivel de destrucción actuales". "Sin equipos esenciales ni apoyo médico, los bebés prematuros y con bajo peso tienen pocas o ninguna posibilidad de sobrevivir", advierte la ONG.
Juzoor es una de las pocas organizaciones que operan en el norte de Gaza, y ofrece ayuda a 500 mujeres embarazadas entre las 35.000 personas hacinadas en trece refugios que carecen de agua potable y saneamiento, donde hasta 600 personas se ven obligadas a compartir un mismo inodoro. La organización ha informado de que el mes pasado murió al menos un recién nacido por causas totalmente evitables en cada uno de estos refugios.
"El mes pasado perdimos al menos un bebé en cada refugio, es desgarrador", dice Umaiyeh Khammash, director de Juzoor. El acceso a los hospitales "es extremadamente peligroso y prácticamente imposible, por lo que muchas mujeres se ven obligadas a dar a luz en los refugios con poca o ningún tipo de atención médica".
"La escasez de alimentos empieza a ser grave, y me temo que pronto nos quedaremos sin reservas. La falta de combustible afecta a los hospitales del norte y los refugios donde operamos. No hay luz ni calefacción; ahora llega el invierno y hace frío. Es una catástrofe para todas las personas, pero en especial para las mujeres embarazadas", añade Khammash.
La mayoría de los hospitales del norte de Gaza no están operativos debido a los ataques militares israelíes y, los pocos que quedan en el sur están desbordados y carecen de suministros esenciales. Antes de la escalada de violencia israelí y el agravamiento del asedio, la Franja de Gaza ya presentaba una de las tasas de mortalidad neonatal más altas del mundo, con el 68% de todas las muertes infantiles.
"El horror y la masacre en Gaza ha llegado al punto en el que nos encontramos con bebés que mueren a causa de la diarrea y la hipotermia", subraya Sally Abi Khalil, directora regional de Oxfam Intermón para Oriente Medio. "Es desgarrador ver cómo llegan al mundo recién nacidos con tan pocas posibilidades de sobrevivir debido a las terribles condiciones", añade.
"Nuestras organizaciones socias nos cuentan que, en algunos casos, las madres tienen que dar a luz en aulas abarrotadas, con hasta 70 personas, sin atención médica, dignidad, ni condiciones básicas de higiene. No creo que haya nadie en el mundo que no esté de acuerdo en que es sencillamente inhumano", continúa Abi Khalil.
Oxfam Intermón está trabajando con Juzoor para ayudar a las personas de los trece refugios del norte de Gaza con kits de higiene y alimentos. La organización ha movilizado a un equipo de 60 profesionales sanitarios, incluido personal médico, de enfermería, asistencia al parto y ayuda psicológica, para ofrecer asistencia. Sin embargo, la violencia constante, el asedio y la grave escasez de combustible y agua potable dificultan gravemente esta labor. Por eso, Oxfam Intermón hace un llamamiento urgente por un alto el fuego, y exige un acceso humanitario seguro por las fronteras de Gaza con Israel y Egipto, "con el fin de restablecer los servicios vitales y proporcionar el apoyo médico que tanto necesitan las mujeres embarazadas y los recién nacidos".
Desde el 7 de octubre, Israel ha matado a más de 14.500 palestinos y palestinas en la Franja de Gaza, el 74% son niñas, niños y mujeres. Casi 1,7 millones de personas, que representa casi el 80% de la población, han sido desplazadas en toda la Franja de Gaza. El estado sionista también ha asesinado a medio centenar de periodistas y a 108 trabajadoras y trabajadores de UNRWA, al menos el 40% al sur de Wadi Gaza.
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