Este lunes el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, y la consejera de Servicios Públicos y Movilidad, Natalia Chueca, han presentado un “Plan de Choque” para la retirada o la poda de árboles que requieran, en su opinión, una “actuación prioritaria”.
Los trabajos previstos en este plan se iniciaron la pasada semana y se prolongarán al menos hasta fin de año, aunque arrancarán ya en los meses de agosto y septiembre. En los primeros meses el objetivo es actuar sobre todo en árboles muertos, aseguran desde el Consistorio. Una labor en la que también trabajará, al parecer como apoyo, el servicio de Bomberos de la capital aragonesa.
Según detallan desde el Gobierno del Partido Popular y Ciudadanos -aupado con el apoyo de la ultraderecha-, para llevar a cabo estos objetivos los actuales dos equipos existentes se reforzarán con cuatro más hasta finales de diciembre. La casi totalidad de trabajos se llevará a cabo en el Sector 1, es decir, la margen derecha del río Ebro, barrios rurales y parte de la margen izquierda.
No obstante, desde el comité de empresa de FCC ven “incomprensible” cómo se puede poner en marcha un plan de poda de estas características. En primer lugar porque, según afirman, ni se hablado de este asunto con las y los trabajadores. “Del Ayuntamiento no recibimos ningún tipo de información, no hay manera de ponerse en contacto con ellos”, apuntan desde el propio comité.
Y en segundo lugar porque, tal y como afirman, en apenas mes y medio tendría que comenzar a prestar sus servicios la nueva adjudicataria, Acciona. Siempre y cuando FCC no presente ningún recurso a la actual licitación. Un hecho que podría suceder si nos atenemos al historial que tiene la empresa en este sentido.





