Ni su familia ni su abogado han podido hablar aún con el periodista Pablo González, incomunicado en una cárcel de Polonia desde el 28 de febrero

El reportero, que estaba cubriendo la crisis de personas refugiadas, ha sido acusado de "espionaje" por las autoridades polacas. Pablo González reivindica su inocencia. Su familia y defensa niegan la acusación: "Es absurda". Las voces que exigen su libertad se multiplican y denuncian el "vergonzoso silencio" mediático y de las instituciones. Amistades del periodista han abierto la cuenta de Twitter #FreePabloGonzález para informar y denunciar su caso "hasta que esté de vuelta en Euskadi".

El periodista Pablo González en una imagen de archivo de su cuenta de Twitter (@pabVis).

El periodista vasco Pablo González, habitual colaborador de Naiz, Público o La Sexta, sigue en prisión provisional desde el lunes 28 de febrero en la cárcel de máxima seguridad de Rzeszów, a 400 kilómetros de la capital polaca, cerca de la frontera con Ucrania. Está acusado de un delito de "espionaje" (el artículo del Código Penal al que ha recurrido Polonia prevé penas de uno a diez años de cárcel), en concreto de ser un miembro de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa (GRU). Algo que González ha negado rotundamente.

Este jueves, según informa Naiz, el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, mantuvo una reunión en Varsovia con su homólogo polaco, en la que se ha limitado a pedirle "que las cosas sigan como hasta ahora" para que Pablo González "tenga acceso a la asistencia consular y a un letrado". El ministro ha afirmado que "la familia, a través de su mujer, está siendo informada de todo" y ha recalcado que "se le ha puesto una abogada polaca de oficio".

Sin embargo, Naiz apunta a que "no hay prueba alguna de que las afirmaciones del ministro sean verdad". Según informó este medio el miércoles, "la abogada de oficio, que con muchas trabas pudo contactar con él, seguía sin poder visitarle y sin disponer siquiera de la comunicación del caso". En este sentido, su abogado Gonzalo Boye denunció el mismo día que "después de dos semanas detenido, las autoridades polacas dicen que le han designado defensa de oficio pero, 'sorprendentemente', dicha defensa no es localizable en los datos de contacto que aportan las propias autoridades polacas... Está pasando en un país de la UE". 

En otro tuit publicado este jueves, Boye criticaba que "seguimos sin conseguir" que la familia del periodista ni su defensa "le puedan visitar ni hablar con él". "Las autoridades polacas le están privando de sus derechos fundamentales por razones que desconocemos, pero intuimos. Establecieron unos requisitos para que pudiese visitarle como abogado; una semana después de entregarles toda la documentación, traducida al polaco, ahora requieren que sea con traducción jurada cuando son documentos válidos en toda la Unión Europea. Polonia reniega de las normas de la Unión Europea y solo pretende ganar tiempo con fines que desconocemos pero que todos podemos imaginar y, mientras tanto, mantienen a un periodista acusado de hechos muy graves en una situación de incomunicación fáctica", añade Boye.

#FreePabloGonzález

Para informar y denunciar el caso y "que no quede en el olvido", amistades de Pablo González han abierto la cuenta en Twitter @FreePabloGonz. "Contaremos su historia hasta que esté de vuelta en Euskadi", subrayan.

Además, el periodista Juan Teixeira publicó el domingo 13 de marzo un texto de denuncia por el encarcelamiento de su compañero Pablo González en Polonia, denunciando el "vergonzoso silencio" mediático y de las instituciones. "Que un periodista acabe en la cárcel no es algo habitual. Que un periodista pase 13 días totalmente incomunicado, sin poder hablar con su familia y ni tan siquiera con su abogado es algo realmente excepcional. Y que esto le suceda a un ciudadano español ejerciendo su labor profesional en un país miembro de la UE es simplemente inconcebible. Pero es lo que está pasando ante el vergonzoso silencio mediático e institucional", critica Teixeira en su carta, de la que se hizo eco Naiz.

Mientras sigue detenido, sin asistencia letrada ni contacto con su familia, Pablo González ha sido nominado como candidato al Premio José Couso de Libertad de Prensa.

"Es imprescindible garantizar la libertad de prensa"

Las primeras noticias a través del Consulado no llegaron hasta el pasado lunes, 7 de marzo, tras una semana de su detención: "Pablo está bien, fuerte y tranquilo", y reivindica su inocencia tras remarcar que desconoce "por qué le acusan de algo así", informó Naiz.

Unos días antes, el jueves 10 de marzo, el Consejo de Europa denunció la detención del periodista vasco. Además, un grupo de eurodiputados y eurodiputadas pidieron al comisario de Justicia de la Unión Europea, Didier Reynerds, que sea mediador y "consiga liberar de una vez por todas al periodisa vasco Pablo González". Entre ellos están Pernando Barrena (EH Bildu - Os Pueblos Deciden), Miguel Urban (Anticapitalistas), Sira Rego y Manu Pineda (Izquierda Unida), María Eugenia Rodríguez Palop e Idoia Villanueva (Podemos), Carles Puigdemont y Clara Ponsatí (Junts) e Izaskun Bilbao (PNV). "Es imprescindible garantizar la libertad de prensa en toda la Unión Europea", subrayan.

No fue hasta cuatro días después de la detención, el jueves 3 de marzo, cuando su abogado Gonzalo Boye conoció los cargos. "Después de cuatro días, acabamos de ser informados por el Consulado de España en Polonia que a Pablo González le acusan de un delito de espionaje del artículo 130.1 del Código Penal polaco y que se encuentra en prisión provisional en la cárcel de Rzeswów", escribió en Twitter, Boye.

Pablo González, que estaba trabajando en la zona cubriendo la crisis de personas refugiadas derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania, fue detenido e incomunicado el lunes 28 de febrero. Hasta ahora, ni su defensa ni su familia han podido hablar con él "ni conocer los cargos, su paradero o su estado de salud" sin que "nadie" diera "una explicación", había denunciado Boye el pasado jueves, 3 de marzo. "Sin libertad de prensa no hay democracia", criticó el abogado el día de la detención informando que el periodista ha sido sometido a interrogatorios sin la presencia de un abogado. Para Boye, esta incomunicación no tiene otro objetivo que "quebrar la voluntad" del detenido, y no obtener información.

Su compañera Oihana Goiriena admitía su impotencia en una entrevista a Naiz Irratia. "Indicaba entre otras cosas que desconocen las acusaciones exactas, lo que impide organizar la defensa jurídica. También desconocen cuándo podrán visitarle", informa Naiz.

En una entrevista en Radio Euskadi, el abogado de Pablo González dijo que confía en poder sacarle de prisión "en un tiempo razonable", y cree que de ello dependerá "los niveles de interpretación democrática del derecho de Polonia". "La acusación es absurda", criticó Boye recordando que "Polonia sigue siendo Estado miembro de la Unión Europea y rigen las normas de derecho de defensa garantizadas en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea".

Harto de la inacción de las autoridades, el domingo 6 de marzo, en declaraciones a Naiz, Boye afirmó tajante: "Que decidan si estamos o no en guerra: Si no lo estamos, este señor el miércoles tiene que recibir la visita de su abogado; y si lo estamos, recibirá la de la Cruz Roja".

El pasado 6 de febrero Pablo González, periodista especializado en Europa del Este, fue detenido durante varias horas por los servicios de seguridad ucranianos en Kiev, acusado de "prorruso" en Ucrania y obligado a salir del país. Entre ambas detenciones, el CNI visitó a familiares del periodista para "hacerles todo tipo de preguntas sobre su vida y su trayectoria", según detalló Público. Este miércoles, 9 de marzo, la propia ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha confirmado en el Congreso que el CNI investigó al reportero.

Muestras de solidaridad

Las muestras de solidaridad con Pablo González son muchas y diversas, desde el periodismo y la política a la cultura. En todas ellas se exige su inmediata liberación.

En 2019, aprovechando la visita a Zaragoza de Pablo González, junto al también periodista Hibai Arbide, invitados por Acción Social y Sindical Internacionalista, AraInfo pudo charlar con ellos sobre el auge de la ultraderecha en toda Europa, las causas de este aumento y las perspectivas de futuro.

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