El juez condena a Idrissa Gueye a una multa de 900 euros por "injurias" a la Policía Local de Zaragoza

Durante el juicio, la defensa del expresidente de AISA (Asociación de Inmigrantes Senegaleses en Aragón) pidió la absolución al considerar que no habían quedado acreditados los hechos que se le imputan. Por su parte, desde el Grupo de Derechos Civiles de Zaragoza han confirmado que cuando acabe el estado de alarma, la defensa interpondrá recurso en plazo de 20 días hábiles. Idrissa ha sido condenado "por lo que no ha dicho y sin ninguna prueba confirmada en juicio", apuntan.

Idrissa
Idrissa Gueye, sentado a la izquierda, arropado por representantes de decenas de colectivos sociales y políticos zaragozanos. Foto: Iker G. Izagirre.

El titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Zaragoza ha condenado a Idrissa Gueye a una multa de seis meses, a 5 euros diarios, es decir, 900 euros de multa. Le absuelve del delito de calumnias y exonera a la Asociación de Inmigrantes Senegaleses de Aragón (AISA), también acusada por la acusación particular, a cargo del Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento de Zaragoza (STAZ).

Durante el juicio, celebrado el pasado 11 de marzo en la Ciudad de la Justicia de Zaragoza, la defensa de Idrissa, ejercida por el letrado Eduardo Martínez, pidió la absolución de su defendido al considerar que no habían quedado acreditados los hechos de los que le imputaban al expresidente de AISA. Además, presentó dos testigos para corroborar su versión.

Por su parte, las acusaciones, ejercidas por el Ministerio Fiscal y la popular a cargo del Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento de Zaragoza (STAZ) no presentaron ni un solo testigo ni ninguna prueba más para defender sus argumentaciones y se limitaron a ratificar las cuestiones previas. STAZ pedía dos años de cárcel y una multa de 4.200 euros para Idrissa y otros 11.400 euros contra AISA.

El respaldo social a Idrissa antes y durante quedó demostrado en un manifiesto, con el título 'Todas y todos somos Idrissa', dentro de la campaña 'Zaragoza no se calla', en el que 115 colectivos y más de un millar de personas firmantes pedían la absolución de Idrissa como "única respuesta justa" al juicio. Además, exigían respeto a la libertad de expresión, a los derechos civiles y fundamentales y se denunciaba el racismo institucional. Representantes de estos colectivos también se concentraron la víspera del juicio y el mismo día del juicio, para arropar al expresidente de AISA.

Idrissa ha sido condenado "por lo que no ha dicho y sin ninguna prueba confirmada en juicio"

Por su parte, desde el Grupo de Derechos Civiles de Zaragoza han confirmado que cuando acabe el estado de alarma, la defensa interpondrá recurso en plazo de 20 días hábiles. "Queremos expresarnos lo más clara y didácticamente posible porque estamos hartas de tanta negligencia informativa, perversión de la ley, manipulación y utilización política. Estamos hartas de tanto abuso en todas direcciones. Vamos a explicar por qué seguimos convencidas de que la sentencia final será la absolución. Luego, que cada cual saque las conclusiones que le interesen o, si tiene vergüenza, las que entienda más justas".

Tal y como señala la sentencia, el motivo de la condena a Idrissa son las expresiones (algunas entrecomilladas y por tanto literales) pronunciadas por el acusado y recogidas en los dos artículos publicados en un medio de comunicación aragonés los días 12 y 14 de abril de 2018 […]. "Para mayor escarnio de los principios más elementales de la práctica de prueba, se añade: 'Aquí no ha habido una testifical de las dos periodistas firmantes de tales artículos que desvirtuara lo que figura escrito en ellos, ni en su momento se pidió rectificación por el acusado, por lo que la conclusión es que éste libre y voluntariamente dijo tales frases'. Es decir, se pone todo patas arriba y lo no hecho por la acusación se le reprocha a la defensa".

A juicio de este colectivo, el argumento recogido en la sentencia es "algo muy grave porque carga a cualquier persona que hable en público a dedicar toda su vida a vigilar si los periodistas y medios hacen su trabajo con rigor, en lugar de exigir que quien acusa penalmente confirme y demuestre los hechos y su gravedad".

Para absolver a AISA, la sentencia cita el artículo 31bis-1 del Código Penal y añade: 'Para exigir responsabilidad penal a una entidad jurídica el delito tendrá que preverlo expresamente, lo que no ocurre con los delitos contra el honor objeto de acusación, en los cuales solo pueden ser autores personas físicas'. "Es decir: una persona jurídica, colectivo o institución no puede cometer los delitos contra el honor de los que se acusa a Idrissa", subrayan desde el Grupo de Derechos Civiles. "Sin embargo, para condenar a nuestro compañero, el juez olvida que una institución pública no tiene derecho al honor ¿Lo olvida? ¿Lo pasa por alto? ¿Lo ignora? ¿Lo obvia? ¿Cuál de esas opciones es más grave? Pues cualquiera, porque la conclusión es una condena sin motivo", añaden.

Asimismo, señalan que Idrissa ha sido condenado "por lo que no ha dicho y sin ninguna prueba confirmada en juicio". "Como si hubiese entrado en la sala con la condena ya impuesta, la cita genuina con la que comenzó esta parodia – Hacen negocio y recogen los beneficios y por ser negros, y punto-, que fue escrita por un blanco, ha llegado intacta a la sentencia contra un negro", aseveran.

En este enlace se puede acceder al comunicado completo lanzado por el Grupo de Derechos Civiles de Zaragoza en relación con esta sentencia.

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