La derecha y la ultraderecha, PP y Vox, siguen en su empeño de blanquear el maltrato animal e insisten en llamarlo "cultura". Si a finales del pasado mes de julio el Gobierno de Zaragoza de Natalia Chueca firmaba un convenio de 25.000 euros con una escuela taurina para la "promoción de la tauromaquia", esta semana ha decidido revocar el acuerdo municipal del 12 de febrero de 2016 y volverá a permitir la celebración de eventos taurinos en la calle, como la suelta de reses de lidia, el toro de soga o el embolado de fuego.
El PP, según apunta en una nota de prensa, "coincidiendo con el planteamiento de Vox", justifica la decisión en el "arraigo y la larga tradición taurina" que, en su opinión, "existe en la capital aragonesa". Sin embargo, el rechazo social a esta práctica violenta y arcaica es un hecho. De acuerdo con la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales 2021-2022 del Ministerio de Cultura, el 94,6% de las aragonesas y aragoneses declaró no haber asistido a eventos de carácter taurino.
El Gobierno de Chueca afirma también que esta decisión sigue lo indicado en el Reglamento de Festejos Taurinos Populares del Gobierno de Aragón, "donde se plasman las obligaciones y derechos y se salvaguarda el bienestar animal". Pero ejemplos de brutalidad hacia las reses a lo largo y ancho de la geografía aragonesa los hay a decenas. En cinco meses del pasado año, AraInfo recogió al menos cuatro denuncias de PACMA. En mayo, un toro embolado en Mosqueruela recibió patadas en la cara; en junio, un toro se quemó durante más de un minuto en un evento taurino en Villastar; en septiembre, otro toro se rompió un cuerno en un descontrolado festejo taurino en Zuera, y en Balbastro un toro bravo dejaba malheridos a varios cabestros entre los llantos de niños y niñas horrorizados ante la crueldad del espectáculo.
Tras el visto bueno del Gobierno municipal de Zaragoza la autorización de estos eventos taurinos dependerá, en cualquier caso, del Ejecutivo aragonés de Jorge Azcón (PP-PAR). Precisamente, el mismo gobierno que en un año ha dado luz verde al regreso de las corridas de toros a Aragón TV, que ha triplicado las subvenciones para escuelas taurinas, que va a destinar fondos públicos para crear unos premios de tauromaquia y, que ya con su anterior presidente, Javier Lambán (PSOE), vulnera la recomendación de la ONU con su promoción taurina para menores.
Elena Tomás (ZeC): "Un tremendo paso atrás en las políticas de protección animal"
El primero en reaccionar ha sido el grupo municipal de Zaragoza en Común que ha criticado el acuerdo de Gobierno del PP sobre Protección Animal por el que deja sin efecto el que en su día firmó el Gobierno de ZeC en 2016, sobre las condiciones para la celebración de festejos taurinos populares, organizados por el Ayuntamiento de Zaragoza, que cerraba la puerta al apoyo público a actividades que supusieran un maltrato animal.
Este acuerdo, recuerda ZeC en una nota de prensa, "garantizaba que el Ayuntamiento, con recursos públicos, no formaba parte de la organización, colaboración o financiación de aquellos festejos con reses que supusieran malos tratos o tratos crueles a los animales, como el toro de soga, el toro embolado, el toro de fuego u otras variantes y no autorizaba la utilización u ocupación del dominio público o del patrimonio municipal para que se realizaran".
Para su portavoz, Elena Tomás, esto supone "un tremendo paso atrás en las políticas de protección animal, sumado a la mala gestión de las colonias CES, a la inyección de dinero público para enseñar tauromaquia a menores o la prohibición de entrada a las personas voluntarias al Centro Municipal de Protección Animal, CMPA". "Nos estamos quedando atrás en las políticas de protección y bienestar animal, totalmente olvidadas por este gobierno que, al margen de avanzar como el resto de ciudades europeas, nos envía directamente a un retroceso", ha incidido.
Además, Tomás ha advertido que "esta medida no favorece el encuentro y el diálogo", justo cuando este viernes se celebra la reunión de la alcaldesa con los y las portavoces de la oposición.




