Serrano ha aseverado que lo que ha admitido el TSJA “son una serie de pruebas, pero no una orden judicial expresa”. El concejal de Urbanismo de Chueca ha explicado que “la asesoría jurídica del Ayuntamiento de Zaragoza está valorando cómo proceder, sobre todo porque ya se ha llevado a cabo casi el 80% del derribo”, y ya se sabe que al equipo de Chueca lo que le gusta es la política de ‘derribos consumados’.
“Estaremos a las indicaciones que se nos hagan, tanto por parte de la asesoría jurídica como del TSJA”, ha detallado Serrano, al que hay que agradecer que, al menos formalmente, indique que está dispuesto, por esta vez, a acatar la ley y las resoluciones judiciales de obligado cumplimiento.
La sociedad civil zaragozana indefensa ante la ofensiva destructora del PP
Tras conocer la intención del Ayuntamiento de Zaragoza de continuar con la destrucción del colegio Jesús y María, o bien sorteando las resoluciones judiciales o bien recurriéndolas, desde Apudepa estudian “presentar un escrito pidiendo la paralización del derribo” a la mayor brevedad, pero, una vez más, se trata de una lucha desigual. Toda la maquinaria institucional, jurídica y económica del ayuntamiento de la capital del país contra la acción voluntarista de una entidad sin apenas recursos humanos y económicos.
Al caso del colegio Jesús y María, se suman otros dos perpetrados en los últimos días, autorizados o patrocinados por el equipo de Chueca. Uno es el de los “derribos y desalojos en la plaza de la Madalena, una historia de especulación y desprecio del patrimonio”. Y el otro, el derribo del Garaje Aragón. Están son las últimas muestras del proceder del actual Ayuntamiento de Zaragoza.
Así, la alcaldesa Natalia Chueca podrá presumir de nuevas fotos y lema: “Hola excavadora, adiós Zaragoza”, y seguir ampliando su base electoral entre el sector cosmopaleto de la gusanera zaragozana.

