Las armas explosivas de Israel impactan una vez cada tres horas sobre las infraestructuras civiles de Gaza, como escuelas, hospitales y puntos de distribución de ayuda. Ahora el ejército israelí parece repetir los mismo pasos en Líbano, donde las personas asesinadas en los bombardeos ya se cuentan por cientos, a lo que hay que sumar miles de heridos. Como en Gaza se realizan ataques sobre instalaciones civiles, aceptándose por parte del atacante la muerte de civiles inocentes como un "precio asumible". Sólo en el ataque realizado mediante pequeños explosivos introducidos en dispositivos electrónicos (buscas e intercomunicadores) las personas asesinadas fueron decenas y casi 3.000 las que resultaron heridas.
Además, en la madrugada de este martes las fuerzas israelíes han comenzado una ofensiva terrestre invadiendo el sur de Líbano. Por su parte, Irán ha lanzado en la tarde del martes un ataque con cerca de 200 misiles contra territorio israelí. La Guardia Revolucionaria iraní ha justificado el ataque en respuesta a las muertes de los líderes de Hamas, Ismail Haniyeh, y de Hizbulah, Hassan Nasrallah. "Tendrá consecuencias. Tenemos planes y actuaremos en el momento y lugar que nosotros decidamos", ha respondido un portavoz del Ejército israelí. Desde Washington han roto su silencio ante los ataques indiscriminados sobre Gaza y Líbano para doblegarse ahora ante el régimen de Tel Aviv. "Este ataque iraní tendrá consecuencias severas y trabajaremos con Israel para asegurarnos de que así sea", ha dicho Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca.
Gaza un infierno para niñas y niños
En medio de este escenario, un nuevo análisis de Oxfam Intermón revela que el Ejército israelí ha asesinado en un año a más niñas y niños en Gaza que los fallecimientos producidos durante el mismo período en cualquier otro conflicto de las últimas dos décadas.
"La escalada del conflicto a nivel regional, con el aumento de las hostilidades y las trágicas pérdidas de vidas humanas en el Líbano y Cisjordania —incluido Jerusalén Este—, hace patente la urgente necesidad de un alto el fuego inmediato y permanente", afirma la ONG que trabaja desde hace décadas en la región.
Las cifras más conservadoras apuntan a que más de 11.000 niñas y niños han perdido la vida en Gaza a manos del ejército israelí durante los últimos 12 meses. Un informe de la organización Every Casualty Counts publicaba que más de 11.000 niñas y niños perdieron la vida durante los primeros dos años y medio del conflicto sirio, un promedio de más de 4.700 muertes al año. Un dato escalofriante, pero netamente menos que la masacre infantil provocada por el estado sionista en Gaza. También, los informes de las Naciones Unidas "Los Niños y los Conflictos Armados" de los últimos 18 años muestran que ningún otro conflicto se ha cobrado tantas vidas de niñas y niños en el período de un año.
Las cifras de la organización Action on Armed Violence, hasta el 23 de septiembre, muestran que Israel ha lanzado un promedio de un ataque cada tres horas sobre infraestructuras civiles en Gaza con armas explosivas desde el comienzo de la guerra. Excepto por la pausa humanitaria de seis días del pasado noviembre, solo ha habido dos días en todo el año en los que no se han producido bombardeos.
Los registros —que no son exhaustivos— revelan que las armas explosivas israelíes alcanzan un promedio de un hogar cada cuatro horas, una tienda o refugio temporales cada 17 horas, una escuela u hospital cada cuatro días y un punto de distribución de ayuda o almacén cada 15 días.
"A lo largo del último año, Israel ha cometido violaciones del derecho internacional humanitario tan graves que pueden llegar a constituir crímenes contra la humanidad", afirma Oxfam Intermón. "El nivel de destrucción que se observa es indicativo del uso desproporcionado de la fuerza que ejerce Israel en materia de objetivos militares, y de la incapacidad de discernir entre un objetivo militar y la población civil. El ejército israelí ha lanzado ataques constantes a infraestructuras vitales para la supervivencia de la población civil, que ha sido desplazada por la fuerza decenas de veces a las denominadas ‘zonas seguras’, que no cumplen las obligaciones humanitarias, y que también han sido bombardeadas o atacadas con regularidad", prosiguen.
Los informes de las Naciones Unidas "Los niños y los conflictos armados" hacen hincapié en el número de niñas y niños palestinos fallecidos en Gaza y Cisjordania. En el último año, el número de niñas y niños fallecidos en Gaza es cinco veces mayor que el total de muertes de esa franja de edad entre 2005 y 2022.
Las cifras de personas fallecidas en Gaza, no incluyen a las cerca de 20.000 personas no identificadas, desaparecidas o sepultadas bajo los escombros. A principios de este año, un estudio publicado en The Lancet estimaba que el número real de muertes en Gaza podría ser superior a 186.000, teniendo en cuenta las muertes indirectas, por ejemplo, a causa de la falta de alimentos o atención médica.
Las infraestructuras civiles han quedado completamente destruidas o gravemente dañadas, así como cerca del 68% de las tierras de cultivo y carreteras. Sólo 17 de los 36 hospitales siguen funcionando parcialmente, y ninguno de ellos cuenta con el combustible, los suministros médicos y el agua potable suficientes.
Terrible y desgarrador
"Estas cifras tan impactantes son terribles y desgarradoras", declara Franc Cortada, director general de Oxfam Intermón. "Los actores influyentes de la comunidad internacional no sólo no han exigido responsabilidades a Israel, sino que se han convertido en cómplices de las atrocidades cometidas al seguir suministrando armas sin condicionantes. Pasarán años y generaciones hasta que logren recuperarse de los devastadores efectos de esta guerra, y todavía no hay un alto el fuego a la vista.
"Nuestras compañeras y compañeros y organizaciones socias también están desplazados, pero cada día hacen todo lo posible por responder a esta catástrofe humanitaria. Es una crisis sin precedentes a muchos niveles: desde los galopantes avances del hambre a la reaparición de la polio o la devastación total de la vida cotidiana a la que se enfrenta toda la población. Debemos poner fin a la carta blanca que le proporciona impunidad y exención del derecho internacional humanitario a Israel: no podemos permitir que continúen el horror y el sufrimiento sin descanso", añade Cortada.
"El trauma que sufren las niñas y niños es igual de profundo. Más de 25000 niñas y niños han perdido a uno de sus progenitores o se han quedado huérfanos, lo que los ha dejado sumidos en un profundo trastorno emocional. La mayoría de las niñas y niños sufren ansiedad y graves lesiones a nivel físico, y muchos han perdido alguna extremidad". Afirma Umaiyeh Khammash, director de Juzoor, una organización socia de Oxfam Intermón
Cisjordania
En la Cisjordania ocupada, la escalada y los niveles de violencia sin precedentes apuntan a que se están cometiendo graves violaciones del derecho internacional y crímenes de guerra. Desde el pasado octubre, más de 680 personas palestinas han muerto a causa de la violencia de la ocupación israelí o de los ataques del ejército. Se han registrado más de mil agresiones de la ocupación a la población palestina, con ataques directos a superficie agrícola que han provocado la destrucción de los cultivos, sistemas de riego e invernaderos, incluidos proyectos con financiación internacional y que recibían el apoyo de Oxfam Intermón. El ejército israelí ha forzado la demolición de más de 2000 viviendas en el territorio palestino, y ha provocado graves daños en infraestructuras públicas, incluidas carreteras.
Alto el fuego inmediato y permanente
Oxfam Intermón exige "un alto el fuego inmediato y permanente, la liberación de todas las personas que permanecen secuestradas, y de la población palestina detenida ilegalmente, el fin de la venta de armas letales a Israel, y el pleno acceso de la ayuda humanitaria a Gaza".
La ONG, además, cree que "tras los resultados de la reciente opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia y para evitar convertirse en cómplices de la situación, los terceros países deben hacer todo lo posible por poner fin de inmediato a la ocupación ilegal israelí, lograr la retirada de los asentamientos israelíes en Cisjordania y garantizar el pago de las reparaciones correspondientes, incluidas la restitución, rehabilitación e indemnización de las comunidades afectadas".
Más información del genocidio en Palestina en este especial.




