El CUT denuncia las deficiencias del bus urbano mientras la dirección de Avanza "participa en actos de propaganda"

"Tenemos cada vez más claro que el objetivo de la multinacional pasa exclusivamente por optimizar su beneficio hasta el año 2023 –cuando finaliza la concesión-, aunque ello se traduzca en una desidia y dejadez galopantes, a las que el Equipo de Gobierno de PP y Cs asiste con una pasividad cómplice", critican para anunciar que mantienen los paros previstos.

Foto: @igoiz17 (AraInfo)

El Colectivo Unitario de Trabajadores (CUT) en la empresa Avanza Zaragoza, encargada de de la gestión del transporte urbano en autobús, vuelve a denunciar las deficiencias que desde el inicio de la pandemia de COVID-19 arrastra el servicio en materia de control de aforos y el precintado de asientos en el interior de los autobuses, "mientras los miembros de la dirección de la multinacional participan en actos de propaganda con el fin de presentar unos sistemas de control de aforos basados en el conteo de usuarios que suben y bajan de los autobuses urbanos".

"Y es que, si bien nos alegramos de que después de un año de pandemia, Avanza por fin vaya a poner en funcionamiento los citados contadores de pasajeros, en la misma línea debemos lamentar que ni tan siquiera a estas alturas, la concesionaria sea capaz de mantener el porcentaje de precintado de los asientos de pasajeros que, según decretaron hace meses las autoridades, no pueden ser ocupados por los usuarios como medida preventiva de distanciamiento", asegura el CUT en una nota de prensa.

Según denuncia el CUT, "lo que actualmente está ocurriendo es que con frecuencia los autobuses urbanos salen a prestar servicio a la calle, sin tener establecido el número o porcentaje correspondiente de asientos inutilizados, lo que provoca que, en el mejor de los casos, no exista un criterio uniforme en el precintado de esos asientos –ni tan siquiera en los autobuses del mismo modelo e igual número de asientos-, así como una total falta de control cuando alguno de los precintos o de las pegatinas se deterioran por el paso del tiempo o se retiran por cualquier otra circunstancia".

La del precintado y anulación de asientos "es otra de las cada vez más numerosas tareas que Avanza tiene externalizadas, ya que desde el inicio de la alerta sanitaria se viene prestando por alguna de las subcontratas que operan en las cocheras, lo que viene a agravar todavía más las situaciones de improvisación y descontrol, ya que la precariedad con la que se ejecutan estas labores de control determinan que, como citamos anteriormente, los autobuses salgan a la calle incumpliendo el decreto de aforos, teniendo que ser los propios conductores los que, al percatarse de las irregularidades, se vean obligados a dar el aviso pertinente para ser atendidos ya durante la prestación del servicio, siendo los mecánicos propios de la plantilla del taller de la empresa los que tengan que acudir de forma apresurada a colocar los distintivos correspondientes –cintas o pegatinas- en los asientos que no pueden ser ocupados".

En este sentido, la plantilla asegura no entender que Avanza Zaragoza "quede sumida en continuas contradicciones, al esgrimir continuamente los efectos de la pandemia como arma arrojadiza contra las y los trabajadores cuando se trata de negociar un nuevo convenio colectivo que regule las relaciones laborales de los más de 1.200 personas que trabajan en el servicio, mientras que, por otro lado, los efectos del coronavirus poco parezcan importarle lo más mínimo cuando se trata de prestar un servicio de autobús urbano que cumpla con los preceptos legales en materia de prevención e higiene. Teniendo incluso que ser los propios trabajadores y trabajadoras las que velen porque el servicio cumpla las estipulaciones sanitarias dictadas por la autoridad, e incluso tenga que alertar a los responsables del servicio para advertirles, cuando esto no es así", añaden.

Las y los trabajadores del servicio de bus urbano "tenemos cada vez más claro que el objetivo de la multinacional Avanza pasa exclusivamente por optimizar su beneficio económico hasta el año 2023 –año de finalización de la concesión-, aunque ello se traduzca en una desidia y dejadez galopantes, a las que el Equipo de Gobierno de PP y Cs en el Ayuntamiento de Zaragoza asiste con una pasividad cómplice", critican.

Por todo ello, "con el objetivo de velar por la mejora de la calidad del servicio a las y los zaragozanos, requerimos que sean los órganos de control propios del Ayuntamiento los que controlen el cumplimiento de la normativa sanitaria". "Con ese fin, y el de defender nuestras condiciones laborales", las y los trabajadores del servicio de autobús urbano anuncian que van a continuar con los paros parciales previstos, que en los dos primeros fines de semana de aplicación, han alcanzado un 100% y 95% de seguimiento.

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