En la comunidad educativa hay un gran malestar "porque están mezclando derechos laborales con calidad educativa y al final el mayor perjudicado es el alumnado", advierten desde el CEIP Ana Mayayo.
"La razón es muy sencilla: se pierden una enorme cantidad de horas que este curso se han utilizado para hacer desdobles, docencia compartida, proyectos y muchas más actividades que contribuyen a mejorar el aprendizaje de todo el alumnado y por tanto, la calidad educativa. Y es que la ecuación es clara, si realmente quieres contribuir a mejorar la calidad educativa tienes que aumentar los recursos humanos. Hablar de inclusión, atención a la diversidad, innovación educativa… y pretender que se logre con plantillas ajustadas al máximo es totalmente absurdo", añaden en una nota de prensa.
"En centros como el nuestro, donde la diversidad de niveles dentro de cada grupo es muy elevada, el daño es todavía mayor porque es misión imposible que un solo docente atienda tanta diversidad y la educación pierde su carácter compensatorio y deja de garantizar la igualdad de oportunidades", alertan.
"¿Qué perdemos en nuestro cole?"

Según relatan desde el CEIP Ana Mayayo, "el curso 23-24 hemos podido contar con una plaza más de inglés, lo que nos ha permitido organizar docencia compartida, es decir dos maestras de inglés a la vez en una sola clase. De esta forma se pueden preparar situaciones de aprendizaje con diferentes niveles de dificultad para que todo el grupo esté haciendo la misma actividad pero a su nivel de desempeño. También ha podido dar el inglés en infantil liberando horas de la maestra de apoyo en infantil que se han aprovechado para trabajar la comunicación oral en un alumnado muy necesitado de tener la mayor cantidad posible de estímulos comunicativos".
Además, "hemos podido contar con un mayor número de apoyos de una maestra de Audición y Lenguaje, lo que nos ha permitido atender en mejores condiciones las dificultades de aprendizaje de nuestro alumnado".
El próximo curso desaparecerá esa plaza de inglés y se reducirán las horas de apoyo que recibirá el alumnado del centro. Por estos motivos las familias, alumnado y docentes se concentran en las puertas del centro a las 8.45 con pancartas, tambores y mucha energía para "defender el futuro de nuestro colegio".
"Porque creemos en una escuela pública de calidad, equitativa y justa no cesaremos en nuestro empeño de que se dote a los centros con las plantillas necesarias para acometer el exigente, pero ilusionante reto de formar a nuestro alumnado", concluyen.




