El alcalde de Juslibol, que dimitió por tener una offshore en Panamá, se gasta 3.600 euros de dinero público en un ‘teleprompter’

En Zaragoza en Común, que ha pedido información por esta factura en el Pleno municipal, se preguntan “para qué necesita el Barrio de Juslibol una pantalla como la que utilizan los presentadores y presentadoras de televisión”. Hay otra factura, de 1.210 euros, para Asesoramiento, Comunicación y Redes Sociales. Algo extraño, habida cuenta de que la Junta Vecinal no tiene redes sociales.

Foto: Alexander Jawfox en unsplash

Primero fueron las clases de inglés del alcalde, después unos cartuchos para escopetas de cazadores y más tarde cinta naranja e imperdibles para manifestarse en favor de la educación concertada. Pero las facturas que demuestran un uso, cuando menos, irregular del dinero público siguen brotando. La última es por la compra de un teleprompter con pantalla y equipo de grabación para el Barrio de Juslibol, y tiene un coste de 3.618,46 euros.

Cualquiera puede encontrarla en el Registro de Facturas del Ayuntamiento, con fecha de pago 16 de diciembre de 2020; pero ha sido Zaragoza en Común (ZeC) quien la ha sacado a colación en el Pleno municipal celebrado este viernes 26 de febrero. La concejala Luisa Broto le ha preguntado al alcalde, Jorge Azcón, “para qué necesita el Barrio de Juslibol una pantalla como las que utilizan los presentadores/as de televisión en los informativos”.

No es esta la única factura ‘extraña’ con la Junta Vecinal de Juslibol como pagadora. Hay otra, de 1 de agosto de 2020 y por valor de 1.210 euros, con el concepto: “Asesoramiento, Comunicación y Redes Sociales para la Junta Vecinal de Juslibol”. Tampoco parece tener demasiado sentido, ya que, como ha señalado Broto, “el barrio no cuenta con redes a las que asesorar”. Es fácilmente comprobable que la Junta de Juslibol no dispone de perfiles propios en redes sociales.

Da la casualidad de que la empresa a la que se le ha encargado esta asesoría es la misma que, un mes después, en septiembre de 2020, elaboró el Informe para el Grupo de Trabajo de la Memoria Histórica. En este caso, cobró 3.000 euros. A pesar de que en las facturas se omite el nombre de la empresa y, en su lugar, se refleja que son “Datos de carácter personal”, si se pica sobre esta leyenda aparecen las facturas asociadas a ese CIF.

El alcalde le dice a Broto que “ha leído mal la factura” y la acusa de hacer una injuria

La respuesta por parte de Azcón llegó cuatro horas más tarde, y después de que Broto le instara de nuevo a dar una explicación. De muy malas maneras, el alcalde de Zaragoza le reclamó a la concejala de los comunes que pidiera perdón “por hacer una injuria diciendo que se ha comprado un teleprompter cuando sólo se ha comprado una televisión para el centro cívico”.

Cada vez más alterado, el alcalde le exhortó a Broto que se lo estudiara, “porque es muy grave que vengan aquí a decir mentiras, ya vale de decir mentiras, hombre. Encima de hacerlo, aún van a querer tomarnos el pelo”. Por alusiones, la edil de ZeC pidió intervenir, y Azcón, manteniendo la pose altiva, la conminó a hacerlo tras el siguiente punto del día.

Llegado el momento, Broto se limitó a leer, de nuevo, lo que textualmente pone en el Registro de Facturas del Ayuntamiento de Zaragoza, es decir: “Teleprompter con pantalla y equipo de grabación para el Barrio de Juslibol”. Con tono aún más chulesco, Azcón replicó que “hay que tener poca vergüenza para que se lo haya explicado y vuelva. Y sin pedir perdón al alcalde de Juslibol. Yo soy alcalde de Zaragoza, pero usted es concejal y cobra por trabajar. Porque a usted le hayan pasado una factura y haya leído mal lo que pone en la factura, no tiene derecho a venir al Pleno y montar un numerito. Que encima vuelva sobre el asunto, dice muy poco de su trabajo y de su calidad política”.

Tras la invectiva, el alcalde volvió a explicar en qué consistió la compra, pero esta vez ya no era sólo una televisión, sino “un sistema de videoconferencias, con un televisor, un ordenador y un soporte”. De esta factura, continuó Azcón, “se ha dado cuenta en la Junta de Distrito y la conocen los vocales del PP y los del PSOE. Ustedes no, porque no fueron, no se preocuparon”, obviando Azcón que ZeC no tiene vocales en esa Junta de Distrito.

Volvió a instar a Broto a que se disculpara: “Por tercera vez le digo que, después de haber metido la pata considerablemente, echando dudas sobre el trabajo de un alcalde de barrio, le pido que antes de que acabe el Pleno pida perdón”.

Entonces la concejala le cuestionó acerca de la factura de asesoramiento en redes sociales, y Azcón contestó que fueron unos cursos de redes sociales en la Junta Vecinal. “¿Pero va a pedir perdón?”, insistió, “no”, respondió Broto. Y, para terminar su actuación, Azcón espetó: “Encima va a tener la sinvergonzonería de no pedir perdón”.

Velilla dimitió por aparecer en los Papeles de Panamá, pero el PP lo rescató

El alcalde de Juslibol, desde que el 9 de febrero de 2020 se celebraran las elecciones a los barrios rurales, es el popular Miguel Ángel Velilla (único candidato que se presentó). No es la primera vez que su nombre se asocia a la polémica: en 2016, dimitió de ese mismo cargo, alcalde de Juslibol, tras hacerse público que era propietario al 50 % de una empresa offshore radicada en Panamá, la cual compartía con Dimas Avidel Zarzavilla, comisario del pabellón de Panamá en la Exposición Internacional celebrada en la capital aragonesa en 2008.

En aquel momento, Velilla reconoció haber cometido “un error por no haber incluido en su declaración de bienes su participación en una sociedad empresarial, al pensar que no era necesario porque no tenía ningún tipo de actividad económica”. Cuatro años después volvió al ruedo de la política, cuando el PP lo propuso como candidato para recuperar su cargo al frente de la Alcaldía de Juslibol. AraInfo ha tratado de ponerse en contacto con Miguel Velilla, pero este no ha respondido a las llamadas.

Broto ha recordado el episodio panameño en el Pleno, antes de ironizar diciendo que “estas compras sólo se entienden si Velilla se ha convertido en youtuber o en presentador de informativos y no nos hemos enterado”.

Además, ha definido estos gastos como “compras muy extrañas para una Junta Vecinal”, cuando en estos mismos meses en el resto de barrios se han estado gastando el dinero “en mascarillas o gel hidroalcohólico”. Broto ha alertado del “uso interesado del dinero público”, con ejemplos como “las clases de inglés del alcalde Azcón (pagadas con dinero de Europa), los lazos naranjas contra la Ley Celaá (que corresponderían a gastos del partido), los convenios de Acción Social de Ángel Lorén (que han multiplicado su cuantía y en cuyas fundaciones están familiares del consejero), y de lo que todavía no nos hemos enterado”.

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