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Diario de la Marcha del Ebro: visita al embalse de La Loteta y llegada a Zaragoza

La marcha ha sido recibida por un nutrido grupo de ciclistas en el Parque de José Antonio Labordeta y ha llegado hasta la plaza del Pilar donde se ha leído el manifiesto adjunto. La mañana ha terminado con la participación en los actos de la 14 Abrilada en el Parque Bruil y posteriormente se ha dirigido a Jaca donde se realiza un acto informativo ciudadano.
| 14 abril, 2019 13.04
Diario de la Marcha del Ebro: visita al embalse de La Loteta y llegada a Zaragoza
Foto: @amparelampa

Saliendo de Tudela se ha visitado el fallido embalse de La Loteta que debía ser la pieza central del abastecimiento del agua de boca de Zaragoza.

La marcha ha sido recibida por un nutrido grupo de ciclistas en el Parque de José Antonio Labordeta y ha llegado hasta la plaza del Pilar donde se ha leído el manifiesto adjunto. La mañana ha terminado con la participación en los actos de la 14 Abrilada en el Parque Bruil y posteriormente se ha dirigido a Jaca donde se realiza un acto informativo ciudadano.

Manifiesto de la Marcha del Ebro

Zaragoza, como principal capital de la Cuenca, siempre lideró las movilizaciones en defensa del Ebro. Por ello, recordando la histórica manifestación del 9 de octubre del 2000, en la que medio millón de personas ocuparon las calles en defensa del Ebro, nos vemos en la obligación de alertar de nuevo a los pueblos hermanos de la Cuenca ante la amenaza que supone la nueva estrategia trasvasista de PP, Ciudadanos y VOX.

Una estrategia que se basa en los libres mercados de derechos de agua, que legalizó el PP cuando tenía mayoría absoluta en el Congreso. A través de los llamados “Contratos de Cesión” entre usuarios de distintas cuencas se pueden, de hecho, realizar trasvases, aunque ni siquiera estén previstos en la planificación hidrológica. El agua deja de ser un bien común, a gestionar desde la lógica del interés general, para pasar a ser una mercancía que se gestiona desde la lógica del mercado.

Desde esa coherencia privatizadora, PP y PAR, cuando presidía la DGA la Sra. Rudi, abrieron el camino de la privatización de los servicios de agua y saneamiento, con la Ley de Aguas y Ríos de Aragón. Tras fomentar, e incluso forzar en ocasiones, la cesión de competencias locales, se privatizaron los servicios de saneamiento, en un oscuro negocio que se financia con un impuesto tan injusto como abusivo: el ICA. Afortunadamente, Zaragoza, junto a Fabara y otros pueblos, que no cedieron sus competencias, lideran hoy la lucha contra el ICA, contra la corrupción y por una gestión pública y transparente del agua en Aragón.

Por otro lado, con el pretexto de traer aguas del Pirineo, se vinculó Zaragoza al Recrecimiento de Yesa, cuyos costes triplican ya el presupuesto previsto, sin conseguir con ello garantizar la seguridad y la vida de miles de familias en Sangüesa y aguas abajo. Hoy se sabe que los riesgos geotécnicos impedirán su llenado; pero, aún si se llenara, sería imposible servir caudales a Zaragoza en verano, cuando más se necesitan, por estar ocupados los canales de Bardenas para el riego.

A pesar de ello y de que Zaragoza no usaría ni el 10% de su capacidad, la ciudad debería pagar más del 50% de la presa, al imponerse un canon urbano que quintuplica el de riego. Por todo ello, porque es un fraude para la ciudad y en solidaridad con los pueblos afectados, Zaragoza debe desvincularse del Recrecimiento de Yesa.

Pero además, Zaragoza debe exigir una compensación por el fiasco de la Loteta. Este embalse debía almacenar para Zaragoza y su entorno aguas de invierno del Canal Imperial, de buena calidad, y caudales excelentes del río Aragón, derivados desde Yesa, sin necesidad de recrecerlo, a través de los canales de Bardenas cuando están baldíos.

Desgraciadamente, la CHE decidió despreciar las alegaciones realizadas en su día que advertían sobre el peligro de que esas aguas pudieran salinizarse por los abundantes yesos y sales del vaso del embalse. Hoy, una vez gastados 100 millones, se constata que, en efecto, las aguas se salinizan muy por encima del nivel de salinidad del Canal Imperial en verano. La Loteta, no podrá pues cumplir su función de regular aguas de excelencia para la ciudad. Por ello Zaragoza debe denunciar este fiasco y exigir una regulación alternativa que cumpla las prestaciones previstas para la Loteta.

Por último, Zaragoza, como capital de la ribera, puede y debe liderar un plan de recuperación de sotos, riberas y espacios de expansión fluvial que minimice los riesgos de inundación, desde la nueva coherencia que la legislación europea establece en esta materia.

La Loteta y el abastecimiento de Zaragoza y su entorno 

El embalse de la Loteta se sitúa junto al Canal Imperial a la altura de Gallur y tiene una capacidad de unos 100 hm3. Aunque en un principio era una pieza de regulación del Canal Imperial para regadío, acabó teniendo como objetivo la regulación y almacenamiento de aguas de alta calidad para Zaragoza y casi 50 municipios más, como pieza clave del Proyecto de Abastecimiento de aguas a Zaragoza y su entorno.

La previsión era llenarlo con aguas de invierno del Canal Imperial, de buena calidad, y aguas del Río Aragón, derivadas desde Yesa por los canales de Bardenas cuando están baldíos, fuera de la temporada de riego. Eso permitía disponer de una enorme reserva de aguas de calidad, incluso en verano, cuando no se pueden usar los canales por dedicarse al 100% para el regadío, así como en ciclos extraordinarios de sequía.

Sin embargo, la Fundación Nueva Cultura del Agua denunció, desde un principio, un grave problemas mediante las alegaciones correspondientes: el embalse está un terreno rico en yesos y sales que podrían salinizar las aguas en el tiempo de almacenamiento. Aunque la CHE rechazó estas alegaciones, tras construirse y gastarse casi 100 millones de euros, hoy se constata que, en efecto, las aguas almacenadas se salinizan por encima de los peores niveles del Canal Imperial, por lo que no puede usarse para regular aguas de excelente calidad para Zaragoza y demás municipios.

Por ello, Zaragoza recibe los caudales en continuo, cuando es posible usar los Canales de Bardenas y, como reserva complementaria, paga la mayor parte de la amortización de la balsa de Laverné, aunque ésta sigue teniendo como uso principal el riego.

Zaragoza y debería rechazar la amortización de los 100 millones malgastados en la Loteta y pagar en todo caso una pieza de regulación en tránsito en el sistema de Bardenas, alternativa, como compensación al fiasco de la Loteta.

El Proyecto de Abastecimiento de aguas a Zaragoza y su entorno pretende, además, llevar aguas de calidad a los municipios del eje del Ebro, del Jalón, hasta la Almunia y Ricla, del Huerva, hasta Cariñena, y del Gállego, hasta Villanueva, lo que supone bombeos notables. Por ejemplo llevar agua hasta Cariñena, desde el Eje del Ebro, supone un bombeo de 546 metros, cuando podría abastecerse desde el acuífero de la vecina Sierra de Águilas, con aguas excelentes. Al repartirse los costes del sistema entre todos los usuarios, Zaragoza carga con la mayor parte de los desmedidos costes de estos bombeos innecesarios.

Este sistema de abastecimiento es gestionado por ACUAES, empresa pública gemela de ACUAMED, que está implicada en graves problemas de corrupción. Más allá de no haberse abierto la pertinente investigación independiente sobre ACUAES, la empresa, que funciona sin control de los Ayuntamientos a los que abastece, formaba parte de una estrategia de privatización del agua en alta de Zaragoza y entorno, frustrada de momento.

14 abril, 2019

Autor/Autora

Feminista, ecologista, de izquierdas (@MaribelMtnez)


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