El miércoles por la noche se activó el Plan Especial de Protección Civil de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones (PROCINAR) en fase de emergencia nivel 2 debido a la previsión de crecida del río Ebro a su paso por Aragón, aunque no se esperan incidencias importantes con los caudales previsto. De hecho, el jueves Delegación del Gobierno español en Aragón rebajaba a ordinaria la crecida del Ebro.
El director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero, explicó que se ha activado la fase de alerta después de confirmarse las previsiones "ligeramente a la baja" de la Confederación Hidrográfica del Ebro, con el caudal del río Ebro en descenso en Castejón (Nafarroa) donde se encontraba en 2.000 metros cúbicos por segundo. "Se espera que entre en Aragón esa cantidad o ligeramente inferior", incidió, para asegurar que "va a ser una avenida de bajo nivel" y las afecciones a la ciudadanía "serán previsiblemente ligeras, afectando a granjas o infraestructuras que estén cerca del cauce". Es decir, muy lejos de lo que pasó con la crecida de 2021 que alcanzó los 2.500 metros cúbicos por segundo con un metro superior a la actual.
En concreto, la avenida entró en la madrugada de este jueves en Aragón con una ligera bajada de caudal —1.900 metros cúbicos por segundo— por la ribera alta del Ebro y "sin consecuencias graves". Los municipios de Novillas, Pradilla, Boquiñeni, Gallur, Alcalá o Cabañas son los primeros en verse afectados. En Novillas —donde tuvo que intervenir la UME— la crecida inundó entre 400 y 500 hectáreas —anegando "prácticamente entera" la margen izquierda, según ha dicho su alcalde— con una altura de 7,81 metros. La altura máxima se alcanzaba la medianoche del jueves con 7,86. En el municipio de Pradilla, el Ebro llegó a su máximo con 7,92 metros. Aunque el agua no entró en ningún casco urbano, obligó a cortar la A-127 en Gallur y la CP-3, entre Pradilla y Boquiñeni.
Este jueves, el río alcanzaba casi los 6,5 metros en Alagón, mientras que a su paso por la capital, en Zaragoza, el Ebro rebasaba los 5,72 metros. Ha sido este viernes por la mañana cuando la crecida llegaba a la capital aragonesa con el caudal previsto, de 1.650 metros cúbicos por segundo, y sin registrar incidencias graves. El operativo se ha trasladado a la Ribera Baja para "tomar precauciones". El episodio de avenida terminaría en Mequinensa el domingo, 3 de marzo.
Consejos de autoprotección
El Centro de Emergencias 112 Aragón ha recordado los consejos de autoprotección ante inundaciones e insta a los municipios de la Cuenca del Ebro a que extremen las precauciones.
En casa es necesario cerrar bien los agujeros de puertas y ventanas y salidas de ventilación; colocar los documentos importantes, objetos valiosos, alimentos y agua potable, así como a los animales domésticos, en puntos elevados y situar los productos peligrosos en lugares protegidos; desconectar el interruptor general de la luz; y no bajar a subterráneos, ni permanecer en sitios bajos.
En el caso de encontrarse en el exterior, hay que alejarse de cauces de barrancos, torrentes y de sus puentes; no estacionar el coche a la orilla de ríos o en cauces de barrancos, ramblas, torrentes y puentes, ni cerca de ellos; no cruzar con el vehículo vados que salvan barrancos u otros tramos de carretera si están inundados, dado que la fuerza del agua podría arrastrar el coche.
¿Sabes cómo actuar en caso de #inundaciones? Sigue estos #Consejos112 y recuerda que, en caso de #emergencia, en el Centro de Emergencias 112 Aragón estamos disponibles 24 horas, todos los días del año pic.twitter.com/0C2WA4LHR4
— 112 Aragón (@112Aragon) February 28, 2024

