La publicación en el Boletín Oficial del Estado del estudio informativo del tramo Sagunt-Teruel del Corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo ha provocado una nueva crisis política e institucional en torno a una infraestructura considerada estratégica desde hace décadas para Aragón y el conjunto del eje que conecta el Cantábrico con el Mediterráneo. El documento, aprobado provisionalmente por el Ministerio de Transportes y sometido ahora a información pública, plantea la modernización de la línea, pero mantiene una infraestructura de vía única, una decisión que numerosos colectivos, administraciones y fuerzas políticas de nuestro país consideran insuficiente y contraria a los compromisos históricos adquiridos.
La reacción ha sido prácticamente inmediata, dentro y fuera de nuestro país. Desde Teruel hasta València se suceden los anuncios de alegaciones, las críticas al Ministerio dirigido por Óscar Puente y los llamamientos a reconstruir una posición común para exigir un corredor ferroviario de doble vía electrificada y de altas prestaciones, capaz de absorber tanto el crecimiento del tráfico de mercancías como el transporte de viajeros.
El Ministerio de Transportes aprobó provisionalmente el estudio informativo del tramo Sagunt-Teruel el pasado 9 de julio y lo sometió a información pública mediante su publicación en el BOE del 16 de julio. Durante este periodo podrán presentarse observaciones tanto sobre el trazado como sobre el estudio de impacto ambiental, antes de la aprobación definitiva del proyecto.
Sin embargo, el contenido del documento ha sido recibido con preocupación por quienes llevan años defendiendo el Corredor Cantábrico-Mediterráneo como una infraestructura estratégica integrada en la Red Transeuropea de Transporte.
Las principales críticas se centran en que el estudio consolida un modelo basado en una única vía convencional, lo que, según sus detractores, limitará seriamente la capacidad futura de la línea y hará imposible responder al crecimiento previsto del tráfico ferroviario.

Teruel Existe pide la dimisión de Óscar Puente
La respuesta más contundente ha llegado desde Teruel Existe. La formación considera que el Ministerio “ha liquidado el proyecto del Corredor Cantábrico-Mediterráneo de altas prestaciones” y acusa directamente al ministro Óscar Puente de incumplir los compromisos adquiridos con el territorio.
Por ello, reclama su dimisión y exige también responsabilidades a los representantes aragoneses del PSOE en el Congreso y el Senado, a quienes reprocha no haber defendido una infraestructura que consideran esencial para combatir la despoblación y garantizar la competitividad económica de Aragón.
Para Teruel Existe, el estudio publicado supone un cambio de modelo que condena definitivamente las aspiraciones de contar con un corredor ferroviario moderno, competitivo y preparado para el transporte masivo de mercancías.
CHA y Compromís denuncian la “renuncia al corredor de altas prestaciones”
En una comparecencia conjunta, Chunta Aragonesista (CHA) y Compromís escenificaron también su rechazo frontal al proyecto ministerial. Ambas formaciones sostienen que el Gobierno del Estado español “renuncia al Corredor Cantábrico-Mediterráneo de altas prestaciones” y consideran que mantener una infraestructura de vía única supone hipotecar el desarrollo económico de Aragón, el País Valencià y el conjunto de territorios que atraviesa el corredor.
Los representantes de ambas organizaciones recuerdan que durante años se ha defendido un corredor competitivo para mercancías y pasajeros y consideran que el estudio conocido estos días representa un importante retroceso respecto a las expectativas generadas.
CHA y Compromís anuncian además que trabajarán conjuntamente para impulsar iniciativas institucionales y parlamentarias, tanto en nuestro país como en el País Valencià y en el Estado español, que permitan modificar el proyecto durante el periodo de información pública.
El PSOE defiende que el corredor sigue siendo “irrenunciable”
Frente a las críticas, el PSOE de Teruel ha querido rebajar el tono del conflicto asegurando que el Corredor Cantábrico-Mediterráneo “continúa siendo una infraestructura irrenunciable”.
Los socialistas, compañeros de partido del ministro Óscar Puente, defienden que la publicación del estudio “constituye un avance administrativo imprescindible para seguir desarrollando el proyecto” y recuerdan que aún queda abierta la fase de alegaciones.
Desde el PSOE del sur del país insisten en que el objetivo continúa siendo mejorar de forma progresiva la conexión ferroviaria entre Zaragoza, Teruel y Sagunt, así como garantizar futuras inversiones que permitan incrementar las prestaciones de la línea.
Aragón y el País Valencià preparan alegaciones
Mientras continúa el debate político, las administraciones de ambos países han confirmado que presentarán alegaciones. El Gobierno de Aragón ya anunció que utilizará el trámite de información pública para defender un corredor con mayores prestaciones.
En la misma línea se ha pronunciado la Generalitat Valenciana, que considera “inasumible” que el estudio contemple únicamente una vía convencional y reclama expresamente una doble vía electrificada capaz de responder a las necesidades logísticas del Puerto de València y del conjunto de su tejido industrial.
Un frente común para llegar a 2030 manteniendo la reivindicación histórica de Aragón
En paralelo, durante los últimos días se ha reforzado la idea de constituir una alianza estable entre administraciones, agentes socio-políticos y económicos y territorios afectados para acelerar el desarrollo del Corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo.
El objetivo compartido es conseguir que la infraestructura pueda estar plenamente operativa durante la próxima década y que las inversiones no se limiten únicamente a actuaciones puntuales de mejora sobre la línea existente.
Esta estrategia da continuidad al consenso alcanzado recientemente en las Cortes de Aragón para impulsar una alianza institucional permanente en defensa del corredor y reforzar su presencia en la planificación europea.
El debate actual se suma a una larga historia de reivindicaciones alrededor del Corredor Cantábrico-Mediterráneo. Durante más de una década se han sucedido estudios informativos, modificaciones de trazado, procedimientos ambientales y anuncios de inversión para distintos tramos del eje ferroviario. Entre ellos figuran los estudios de alta velocidad entre Zaragoza y Teruel iniciados hace más de quince años y las posteriores actualizaciones sometidas a información pública en 2021 y 2022.
Para amplios sectores sociales y económicos aragoneses, el corredor constituye una infraestructura estratégica para romper el histórico aislamiento ferroviario de Teruel, mejorar la conexión con los puertos mediterráneos y facilitar el transporte de mercancías entre el norte y el este de la península.
Precisamente por ello, la publicación del estudio del tramo Sagunt-Teruel ha reabierto un debate que parecía encauzado y ha vuelto a poner sobre la mesa una cuestión de fondo: si el Estado español apuesta por una infraestructura preparada para las necesidades del siglo XXI o si, por el contrario, consolida una solución que numerosos actores consideran insuficiente desde el mismo momento de su nacimiento.





