El sur de Aragón se manifestará el próximo 30 de junio “para reclamar el avance de las obras de la línea Zaragoza-Teruel-Sagunt” y exigir la construcción efectiva del corredor Cantábrico-Mediterráneo. Así lo acordaron este pasado lunes organizaciones sociales, económicas y políticas del sur del país en una reunión convocada por el Movimiento ciudadano Teruel Existe, la Plataforma en Defensa del Ferrocarril y la Federación de Asociaciones Vecinales y Culturales de Teruel (FAVCT).
Durante la reunión, los portavoces de las entidades convocantes realizaron un exhaustivo repaso a la situación actual de las infraestructuras y denunciaron que, “veintidós años después del anuncio del corredor Cantábrico-Mediterráneo por Zaragoza, Teruel y Sagunt, el tramo entre Zaragoza y Sagunt continúa sin un solo kilómetro construido” y sigue pendiente de trámites administrativos esenciales, como la aprobación definitiva de los estudios informativos y las declaraciones de impacto ambiental.
El portavoz de la Plataforma en Defensa del Ferrocarril, Pedro Abad, recordaba que el corredor fue concebido “como una infraestructura de doble vía electrificada, de altas prestaciones y uso mixto para viajeros y mercancías”, incluida en la Red Transeuropea de Transporte. Sin embargo, criticaba que los sucesivos gobiernos aragonesas y estatales “han permitido que el proyecto acumule retrasos constantes” y que, en la actualidad, el tramo Zaragoza-Teruel-Sagunt “siga sin pasar de la fase de estudios”.
Abad ha alertado además de que la reciente revisión de la Red Transeuropea de Transporte ha supuesto un importante retroceso para el trazado por Teruel, al rebajar el tramo entre Teruel y Sagunt de alta velocidad a vía convencional, lo que, a su juicio, evidencia “la falta de compromiso político con una infraestructura estratégica para el equilibrio territorial y el desarrollo económico del interior peninsular”.
Por su parte, Manuel Gimeno, portavoz del Movimiento ciudadano Teruel Existe, centraba su intervención en la situación de la línea ferroviaria Zaragoza-Teruel-Sagunt, la conocida como línea 610, diferenciándola del corredor Cantábrico-Mediterráneo. En este sentido, advertía que “desde el Gobierno central se está intentando confundir a la opinión pública” insistiendo en que las obras actuales responden al corredor. “Y no es así, sino que estas obras son para electrificar la línea, pero no tienen nada que ver con lo que sería el corredor Cantábrico-Mediterráneo, de alta capacidad y doble vía electrificada”, subrayaba.
Asimismo, Gimeno señalaba que el Plan Director aprobado en 2017, que contemplaba la modernización y electrificación de la línea “acumula importantes retrasos y sobrecostes”. De hecho, precisaba que esta actuación “inicialmente presupuestada en 335 millones de euros supera ya los 600 millones”, mientras que la reapertura de la línea tras las obras de electrificación “continúa retrasándose por continuas incidencias, algunas imprevisibles, pero la mayoría previsibles”.
Igualmente, criticaba la falta de transparencia y seguimiento del proyecto, recordando que la comisión creada para supervisar las actuaciones se debería haber reunido cada tres meses “lo que habrían significado 35 reuniones, pero apenas se realizaron cuatro encuentros desde su constitución. Muchos de estos desaguisados se podrían haber evitado si hubiera estado operativa la comisión de seguimiento”, concluía.

La importancia de las movilizaciones, la reivindicación y la lucha social
Por su parte, el portavoz de la Federación de Asociaciones Vecinales y Culturales de Teruel, Pepe Polo, destacaba que los principales avances logrados históricamente en materia ferroviaria en el sur de nuestro país “han llegado siempre tras grandes movilizaciones ciudadanas. Cada vez que la sociedad turolense se ha unido y ha salido a la calle, se han producido avances. Cuando dejamos de presionar, los proyectos se paralizan”, sentenciaba.
Polo ha defendido la necesidad de una respuesta conjunta “de toda la sociedad turolense” para evitar que el corredor Cantábrico-Mediterráneo “quede definitivamente relegado en favor de otros trazados. No estamos hablando sólo de una infraestructura ferroviaria. Estamos hablando del futuro económico, logístico y territorial de Teruel”, insistía. Y finalmente anunciaba que “la manifestación será el martes 30 de junio, a las 19:30 horas”.
En la ronda de intervenciones participaron el presidente de la Cámara de Comercio de Teruel, Antonio Santa Isabel, el portavoz de Teruel Existe, Tomás Guitarte, el presidente del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Teruel, José Juan Salvador, la portavoz de CNT, Laura Gimeno y el gerente del Centro Comercial Abierto de Teruel, Rodolfo Pangua.
“Se ha acordado convocar una nueva reunión el próximo lunes para ultimar el manifiesto, coordinar las adhesiones y concretar el recorrido de la manifestación. En los próximos días se elaborará un borrador de documento de consenso que recogerá las principales reivindicaciones planteadas durante la reunión y que servirá de base para la movilización”, concluían desde las entidades convocantes.





