Comienza la vacunación contra la COVID-19 en Aragón

En concreto, el proceso ha comenzado a las 12.00 horas en la Residencia Romareda de Zaragoza; en la de Somontano de Balbastro lo ha hecho a las 17.00 horas; y a esa misma hora en el Asilo de San José de Teruel. La consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha definido este domingo 27 de diciembre como "un día de esperanza". Y ha afirmado que las vacunas contra el coronavirus "son seguras y necesarias", además de apelar "a la prudencia y a la moderación" a partir de este momento.

Aragón
Emilia Nájera. Foto: Gobierno de Aragón

Las primeras vacunas contra la COVID-19 que han llegado este domingo a Aragón se han comenzado a administrar a las 12.00 horas en la Residencia Romareda de Zaragoza. Ya por la tarde se ha llevado a cabo este mismo procedimiento en la de Somontano de Balbastro, a las 17.00 horas; y a esa misma hora en el Asilo de San José de Teruel.

En Zaragoza, Emilia Nájera (de 80 años) ha sido la primera persona en Aragón a la que se le ha administrado la vacuna, y a continuación se ha hecho lo propio con Manuel Cebolla, un residente muy querido en Romareda, que tiene 84 años y vive en la residencia desde 2011 con su mujer; y Carmen Emetérea García, de 81 años, procedente de Teruel y que vive en este centro desde hace más de un año con su marido.

“Tenemos que ser los primeros en vacunarnos para poder cuidar de los nietos y de los hijos, y para poder abrazarnos, que estamos faltos de abrazos”, ha dicho Emilia nada más recibir la vacuna. Manuel también ha expresado su ilusión: “A ver si con esto matamos al bicho”, ha asegurado tras recibir un pinchazo “que no ha dolido”.

Tampoco a Carmen, que tenía clarísima la importancia de vacunarse, le ha dolido: “somos muchos y tenemos que vencer al bicho”, ha asegurado. Un momento que Emilia, Manuel y Carmen han compartido con las personas con las que también comparten la vida: dos de los trabajadores de la residencia Romareda del IASS: María Sanz y Fernando Artal. “Queríamos dar ejemplo y transmitir confianza a toda la sociedad, para transmitir que esta vacuna es útil y necesaria. Estamos emocionados y felices”, han afirmado ambos.

Posteriormente, a las 12.30 horas en el exterior del centro, las consejeras de Sanidad, Sira Repollés, y la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto; así como responsables sanitarios y sociosanitarios que han estado implicados en el proceso, han realizado declaraciones ante los medios de comunicación y todas ellas no han dudado en calificar este 27 de diciembre como "un día histórico para toda la sociedad" y "el principio del fin" en la lucha contra el coronavirus.

María Victoria Broto ha descrito el momento de la vacunación como "un día para la esperanza", y ha apostado por la "prudencia, la responsabilidad colectiva y el sentido común". Asimismo ha insistido en que a partir de ahora se procederá a la vigilancia de las personas vacunadas por parte del personal sanitario de la residencia. También ha recordado que el 93% de las personas residentes y el 80% de los trabajadores y trabajadoras de las residencias en el territorio han dado su consentimiento para la misma.

“Estamos muy satisfechos que se comience en las residencias, eso demuestra el compromiso con los mayores, con los que más han sufrido. Queremos –ha dicho María Victoria Broto- que vuelvan a ser centros de convivencia”.

Por su parte, Sira Repollés ha definido este domingo 27 de diciembre como "un día de esperanza". Y ha afirmado que las vacunas contra el coronavirus "son seguras y necesarias", además de apelar "a la prudencia y a la moderación" a partir de este momento.

La consejera de Sanidad también ha explicado que este domingo se han recibido 315 dosis en 63 viales y que se han repartido así: en la residencia de Balbastro 50 (33 residentes y 17 enfermeras), en la de Teruel 117 (95 residentes y 22 trabajadores y trabajadoras), en la residencia Romareda 116 (en total se vacunarán 169 residentes y 155 trabajadores y trabajadoras) y 20 en el Camp.

Las vacunas han llegado este domingo procedentes de Guadalajara a las 9.00 horas al Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, donde se encuentra el punto de almacenaje para todo Aragón. Una vez allí, el servicio de Farmacia ha sido el encargado de preparar los cuatro envíos para las residencias que comenzaban ya la vacunación, donde han sido transportadas en condiciones de refrigeración de entre 2 y 8 grados centígrados.

Como ocurrirá con todas las residencias, los equipos de enfermería de los correspondientes centros de salud se han desplazado al centro residencial para realizar la vacunación. Estos centros de salud han sido: Barbastro, Teruel Ensanche, Seminario (Romareda) y Parque Goya (Camp). A partir del lunes se irán recepcionando las dosis de forma semanal: 12.000 dosis cada siete días a lo largo del mes de enero.

Lidia Navarro, de 84 años, y José Bruballa, de 86, primeras personas vacunadas en el Alto Aragón

Tranquila, pero emocionada por el momento, Lidia ha afirmado a las personas presentes: “No os podéis imaginar las ganas que tengo de que todo vuelva a la normalidad”, unas palabras y una actitud positiva y vital -tras recibir la vacuna- que han sido celebradas por aplausos por los trabajadores y trabajadoras de este pequeño centro del Alto Aragón que ha vivido con emoción ser uno de los elegidos para recibir en primera instancia la inmunización frente al COVID-19.

Un entusiasmo que ha compartido José Bruballa, el segundo residente de este centro en recibir la vacuna, que no dudó en ofrecerse a ser uno de los primeros en recibir la vacuna: "Es necesario ponerse la vacuna", ha afirmado. Junto a ellos ha recibido también la vacuna, Mari Carmen Cortes, enfermera de la residencia. En total, en este centro de Balbastro han sido vacunados 35 residentes y 10 trabajadores y trabajadoras.

“Para nosotros –ha explicado la directora de la residencia, Mamen Pueyo- es un respiro y una ilusión ver la llegada de la vacuna. Esperamos que sea efectiva y que, gracias a ella, podamos recuperar la normalidad que hemos perdido”.

Mamen Pueyo ha realizado estas declaraciones después de la administración de las primeras vacunas, en la atención a medios que se ha producido en las puertas del centro. Junto a ella, el director "provincial" del IASS en Uesca, Eloy Torre, ha recordado que “la prudencia y la responsabilidad deben seguir imperando, aunque a ellas se suman la ilusión y la esperanza que ha traído la vacuna”. Del mismo modo, Torre ha puesto en valor “la responsabilidad que nuestros mayores han demostrado durante toda la pandemia”.

También han hablado de lo que supone el comienzo de la vacunación la directora de enfermería del sector de Balbastro, Ana Monclús, y la directora "provincial" del Departamento de Sanidad en Uesca, Itziar Ortega, que ha querido destacar que "hoy es, ante todo, un día para estar agradecidos y un día importante para la provincia de Huesca". La directora ha querido poner en valor el trabajo y el esfuerzo de la comunidad científica, que han tenido como resultado la vacuna, y también ha recordado el mensaje de la responsabilidad y la prudencia, a la que ha llamado a toda la sociedad.

Logística y grupos de vacunación

Durante las próximas semanas se vacunarán en los centros residenciales más de 25.000 personas que ya han dado su autorización para ello (cabe recordar que el 93% de las personas residentes de Aragón ha dado su consentimiento a recibir la vacuna, el 5% la ha rechazado y hay un 2% que se mantiene pendiente de tomar la decisión. Por lo que respecta a los trabajadores y trabajadoras, el 80% ha admitido la vacunación, el 14% la ha rechazado y el 6% está pendiente de pronunciarse).

De este modo, en las comarcas del Alto Aragón ya han autorizado 3.059 residentes y 1.901 trabajadores (el 88,3% y el 73,6% respectivamente), en las comarcas del sur 2.060 residentes y 1.574 trabajadores (el 87% y el 76%, respectivamente), y en las centrales 10.117 residentes y 6.617 trabajadores (el 87,8% y el 76,2%, respectivamente).

Cabe recordar que, en las últimas semanas, las residencias, con la colaboración del Departamento de Ciudadanía, han actualizado, a través de la aplicación web de notificación, registro y análisis de los casos COVID en los centros sociales residenciales (Sircovid), los y las residentes y trabajadores y trabajadoras que han dado su autorización para recibir la vacuna.

A partir de esta información, los centros de salud van a ir estableciendo su planificación semanal, que tendrán que ir comunicando semanalmente a la central de almacenamiento y distribución, haciendo constar las residencias a vacunar a partir de las agendas generadas y obtenidas desde un apartado específico de Sircovid. Como regla general, se planificará la vacunación de lunes a jueves, dedicando el viernes a la recuperación de las posibles dosis no utilizadas por diferentes motivos, como negativas a vacunarse en el último momento o cuadros agudos que impidan la vacunación.

Tal como ya se anunció, la vacunación comenzará por las residencias que se encuentres libres de COVID-19, y en estos momentos hay 40 centros en el territorio que tienen un brote abierto. Estos podrán recibir la inoculación conforme los brotes se vayan cerrando. En Aragón, la previsión es que en las primeras semanas lleguen 12.000 dosis semanales de la primera vacuna autorizada (BNT162b2 de Pfizer BionTech), con las que se vacunará a residentes y al personal trabajador sociosanitario de las dos dosis recomendadas.

Como ya se ha explicado, la primera fase de la vacunación está dirigida a residentes y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en residencias de personas mayores y de atención a personas "discapacitadas". A este colectivo le seguirá el personal del ámbito sanitario y las personas consideradas grandes dependientes, con necesidad de intensas medidas de apoyo, que no estén actualmente institucionalizadas. Las siguientes fases irán entrando en calendario escalonadamente en los próximos meses según sea la disponibilidad de las vacunas.

Almacenaje en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa

La vacunación pivotará en torno a la Atención Primaria -y a los servicios de Prevención de Riesgos Laborales en el caso de los trabajadores y trabajadoras sanitarias-, y ha requerido una logística especial por las características de la vacuna. En Aragón existirá un único punto de almacenaje en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, donde ya se han instalado los dos ultracongeladores capaces de mantener las dosis recibidas a una temperatura de -80 grados. De ahí serán distribuidas a los centros de salud a través de tres rutas urbanas en la ciudad de Zaragoza y de otras 15 rutas en el resto del territorio.

Este transporte se realizará en un tiempo máximo de ruta de siete horas en condiciones de refrigeración de entre 2 y 8 grados. Una vez en el centro, las vacunas se podrán mantener en esas mismas condiciones de refrigeración durante un máximo de 120 horas desde la recepción. La distribución del material auxiliar (jeringas y agujas) necesario se llevará a cabo desde los almacenes centrales del Servicio Aragonés de Salud, ubicado en la plataforma logística de Zaragoza PLAZA.

Cuando la campaña de vacunación se abra a otros colectivos en los próximos meses, cada centro de salud deberá tener la previsión de cuántas dosis va a necesitar en esas horas que siguen a la recepción de la vacuna, para solicitar esa cantidad concreta, en un sistema semanal similar al de las residencias. Esa información se obtendrá a partir de un sistema de cita previa para las personas usuarias que se está articulando en Salud Informa y que empezará a funcionar cuando la vacunación pase a las siguientes fases (en residencias y personal sanitario no es necesario). Cada centro de salud establecerá su agenda, dimensionada de acuerdo con su capacidad de vacunación.

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