Tras el anuncio de la consejera de Sanidad de la reducción en los servicios de urgencias de Atención Primaria, el sindicato de Sanidad CGT Aragón-La Rioja se muestra disconforme y preocupado por este nuevo “hachazo” a estos servicios esenciales.
“Mientras la Consejera de Sanidad se dedica a alabar las bondades del esfuerzo de la Atención Primaria durante la pandemia (ya muy debilitada previamente por la falta de personal y recursos) obvia la realidad del colapso sufrido”, denuncia el sindicato ”y pese a que todavía está muy lejos de recuperar ‘su normalidad’”, ahora llega este nuevo anuncio de recortes en servicios sociales. El anuncio deja fuera del horario habitual al personal trabajador en los turnos y los centros de trabajo, “modificando de esta forma sus condiciones laborales sin contar ni informar a las Juntas de Personal de los diferentes Sectores sanitarios”. De igual manera, denuncian, se está cesando así al personal contratado y amortizando plazas de la plantilla orgánica.
El sindicato ha denunciado la falta de personal y de recursos en múltiples ocasiones. Su reivindicación es que se destine por lo menos un 20-25% del presupuesto sanitario público a la Atención Primaria. Pero por el contrario, “anuncian este recorte de servicios poniendo barreras a la accesibilidad de los/las usuarios/as y que va a abocar a la saturación de las urgencias hospitalarias”.
También denuncian que no es casualidad que todas estas medidas se realicen en verano, coincidiendo con el cierre de plantas (reducción de camas, reducción de personal…) que se produce en todos los centros, en estas fechas estivales, “favoreciendo así las derivaciones de pacientes a los hospitales privados gracias a los conciertos existentes”. Mientras tanto, el Ayuntamiento favorece negocios privados como el nuevo Hospital Quirón o la Clínica Miraflores (inaugurado por la Consejera).
Para el sindicato CGT, urge aplicar medidas como la de destina el 20.25% del presupuesto sanitario a la Atención Primaria, así como el incremento de profesionales de medicina, enfermería y otros tantos (celadores y celadoras, administración…). La vuelta a la presencialidad también se valora positivamente, con una atención en 48 horas. Por último, también exigen la recuperación de las actividades de promoción y prevención de la salud y la atención comunitaria.

