En opinión de la sección sindical de CGT en el Ayuntamiento de Zaragoza existen dos caras en la gestión municipal del servicio de bomberos. Una de cara a la galería en la que "vemos que los máximos responsables, tanto técnicos como políticos del Servicio de Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza, se afanan en dar una imagen de grandes titulares y fotos a media página de su humanidad y profesionalidad" y otra hacia dentro. "Mientras se promocionan públicamente, despidiendo expediciones humanitarias a Marruecos y a Turquía o mostrando sus novedosas instalaciones y tecnologías en un nuevo parque de prácticas, su forma de actuar internamente es muy diferente, ya que, cuando un grupo de bomberos, por iniciativa propia, decide hacer y poner a la venta unas camisetas en beneficio del pueblo Palestino e intentan grabar un vídeo promocional en los parques de bomberos, se les cierran las puertas a cal y canto, para que no se vean los camiones ni el escudo del Ayuntamiento de Zaragoza".
CGT lleva tiempo denunciando que "además de la merma de medios humanos que estará latente hasta que se convoquen y tomen posesión las plazas ofertadas", percibe "una mercantilización y transformación interesada de la escuela de formación del servicio de bomberos". Una escuela que fue creada en 1985 con el objetivo de una formación continuada a las personas integrantes del cuerpo, su actualización y reciclaje. En opinión del sindicato en los últimos años encuentran a la escuela "principalmente dedicada, a la venta y realización de cursos baratos a empresas y otras instituciones externas que poco tienen que ver con el servicio".
Desde esta percepción, CGT lleva más de un año solicitando a la Jefatura del Servicio información desglosada y detallada sobre los servicios extraordinarios abonados por formación, por emergencias sobrevenidas o para cubrir los efectivos mínimos establecidos de guardia diaria debido a la falta de personal. Información que, durante todo un año, "nos ha sido negada", añaden.
Informe de Intervención
En recientes fechas, el sindicato, tuvo conocimiento de la existencia de un informe de Intervención General de fecha 30 de noviembre de 2021, en el cual, en su opinión, "no deja nada bien la actual gestión del Servicio de Bomberos y en el que para subsanar deficiencias hace una serie de recomendaciones". Las más relevantes, según el sindicato son: actualizar los cursos que se ofrecen; hacer un mayor análisis para tarificarlos según corresponda mediante tasa o precio público; actualizar tarifas de cursos en base a sus costes reales y no sólo a los costes de personal formador establecidos en 56 euros por hora; o mejorar el control de las horas que se pagan por curso. Respecto a esta última recomendación, según CGT, el interventor “plantea dudas acerca de la fiabilidad de las cantidades abonadas a los bomberos formadores y que estos abonos deberían hacerse previo contrato de formación entre la Escuela de formación y los formadores”.
Desde CGT señalan que el precio de 56 euros por hora "podría parecer razonable al tratarse de servicios que se desarrollan fuera del horario normalizado de trabajo y por lo tanto en concepto de servicios extraordinarios". Pero dicha cantidad, apostillan, podría ser considerada como "un agravio comparativo para el resto de personal, ya que, un mismo bombero que recibe por su hora como formador 56 euros, si es requerido por el servicio, fuera de su horario de trabajo para atender una emergencia como podría ser una riada, incendio de grandes dimensiones o para reforzar guardias en situaciones de alerta o alarma, vería mermada su retribución por ese mismo tiempo a menos de la mitad, incluso por debajo de lo que cobra por la hora de servicio ordinario".
Este 20 de junio, se reveló en comisión plenaria en respuesta a una pregunta de Zaragoza en Común, que los recursos dedicados para formación externa casi triplicaban a los de formación interna, es decir, de las 7.052 horas en servicios extraordinarios dedicados a formación, 4.896 fueron para formación externa. Según los cálculos del sindicato "a un coste de 56 euros por hora hace un gasto total de 274.176 euros". A esto, añaden, "habría que sumar los costes de crear las instalaciones y su mantenimiento, consumibles, materiales, equipos y su descontaminación, llenado y descontaminación de botellas, Epis, etc". CGT en el Ayuntamiento destaca "que el coste total de los servicios extraordinarios pagados por toda la formación, las 7.052 horas a 56 euros cada una, daría un resultado de 394.912 euros en el 2023, cantidad que equivaldría a la contratación de unos doce bomberos de nuevo ingreso sin coste alguno para el Ayuntamiento".
También se constató, en opinión de la organización sindical, que "casi tres años después de las recomendaciones del interventor en su informe, se continúa sin poder obtener una información clara y transparente de la gestión de la escuela. Que los cursos de formación externa siguen sin tarificarse con todos sus costes, pudiendo suponer esto un gasto extra para el ayuntamiento y por lo tanto también para la ciudadanía de Zaragoza, se podría decir que financian con sus impuestos la formación impartida por la escuela de bomberos a empresas privadas e instituciones que poco tienen que ver con la ciudad y que únicamente iría destinado a aumentar la nómina de los bomberos formadores en cantidades que oscilarán entre los 3.000 y 5.000 euros de media al año".
Para CGT, tampoco queda claro "en base a qué criterios se hace la selección del personal bombero-formador. Ni si esta formación se da previo contrato entre el formador y la escuela, o si estos formadores en los casos que sea necesario lo hacen previa solicitud de compatibilidad en base a ley".
Una propuesta para reglamentar la escuela
En respuesta a esta situación el sindicato plantea seis medidas o propuestas: realizar una auditoría en las cuentas de los últimos cinco años en la gestión de la escuela de formación de bomberos. dotación de la máxima transparencia en los procesos selectivos del personal formador en bomberos perteneciente a la escuela; informar y acreditar la celebración de contratos previos a la formación, entre el formador y la escuela; acreditar la compatibilidad, aprobada por la administración competente, para aquellos formadores que hayan superado las 75 horas impartidas de formación por año fuera de su jornada normalizada de trabajo, tal y como establece la ley 53-1984; dotar de máxima transparencia a las cuentas de la gestión de la escuela y sus instalaciones en el parque número cinco y los cursos que se imparten en ella externamente, a fin de confirmar que éstos no suponen un coste extra para el Ayuntamiento; y para finalizar pide que se elabore y apruebe un reglamento de la escuela de formación de bomberos en donde se definan sus funciones, forma de gestión, financiación, catálogo de puestos y el acceso a los mismos.




