Cambiar Sabiñánigo vota a favor de las ordenanzas fiscales de 2023 pero está disconforme con algunos tributos

La formación considera necesario realizar modificaciones en el Impuesto de Actividades Económicas y en las Tasas por suministro de agua y alcantarillado por usos industriales. Defiende que es necesario avanzar “gradualmente” para que el precio por el suministro del agua en su uso industrial o comercial se aproxime al coste real del servicio.

Javier Sadornil, portavoz de Cambiar Sabiñánigo.

Cambiar Sabiñánigo ha votado favorablemente a unas ordenanzas fiscales para el año 2023 “con apenas modificaciones respecto a las actualmente vigentes”, pero expresa su disconformidad con la regulación de algunos tributos. La formación comparte la opinión del equipo de gobierno municipal de no variar sustancialmente las ordenanzas fiscales vigentes para no aumentar la carga tributaria que soportan los contribuyentes del municipio, aunque esto suponga una merma en la capacidad económica del Ayuntamiento de Samianigo.

Resulta muy difícil aumentar significativamente la recaudación fiscal municipal sin afectar negativamente a las familias que ya atraviesan una difícil situación económica”, asegura el portavoz de Cambiar Sabiñánigo, Javier Sadornil.

Sadornil recuerda que la principal fuente de ingresos municipal, vía impositiva, es el Impuesto de Bienes Inmuebles y que aunque se trata de un impuesto en el que la carga tributaria que soportan los propietarios de los inmuebles está en relación con el valor catastral de los mismos “cualquier incremento en el tipo impositivo afectaría a todos los contribuyentes, pues resulta imposible aplicar tipos impositivos diferenciados según valores catastrales”.

Sin embargo, Cambiar Sabiñánigo sí considera necesario realizar modificaciones en el Impuesto de Actividades Económicas y en las Tasas por suministro de agua y alcantarillado por usos industriales. Una medida que, según la formación, permitiría incrementar los ingresos municipales repartiendo de manera más justa la carga tributaria que soportan las personas que contribuyen.

Sobre el Impuesto de Actividades Económicas, tributo que solo grava a las empresas con una cifra anual de negocios neta superior al 1.000.000 de euros, Cambiar Sabiñánigo ha planteado eliminar la bonificación por creación de empleo. La formación apunta que no existe una motivación “desinteresada” de las empresas para “premiarlas” con reducciones de impuestos y asegura que estas “contratan a aquellos trabajadores y trabajadoras que realmente necesitan para realizar su actividad económica y obtener así los beneficios esperados”.

Por otro lado, y a propuesta de Cambiar Sabiñánigo, el equipo de gobierno municipal ha aceptado incluir una bonificación del 95% en el Impuesto de Construcciones (ICIO) para todas aquellas familias con bajos niveles de renta que realicen obras en un inmueble de su propiedad, que requieran de licencia municipal y supongan una mejora en su eficiencia energética.

Aumento de tarifas de suministro de agua para grandes consumidores

La formación ha propuesto un incremento en las tarifas para uso industrial que se vienen aplicando a los grandes consumidores de agua en el municipio. “Las tarifas significadamente inferiores a las que están sujetos esos mismos consumos cuando se destinan al uso doméstico”, asegura Sadornil. “Además, actualmente los ingresos que obtiene el Ayuntamiento por el cobro de estas tasas no permiten sufragar los gastos corrientes que genera el servicio, mucho menos las inversiones en infraestructuras necesarias para poder prestarlos”, añade.

En el caso de las tarifas para uso doméstico, Cambiar Sabiñánigo defiende que no parece conveniente modificarlas puesto que garantizan “un consumo básico a toda la ciudadanía y están promoviendo unos consumos responsables”.

En noviembre de 2020, a resultas de una moción presentada por Cambiar Sabiñánigo por una gestión del agua sostenible social y medioambientalmente, el pleno del Ayuntamiento de Samianigo adoptó varios acuerdos, estableciéndose en uno de ellos la necesidad de avanzar gradualmente para que el precio por el suministro del agua en su uso industrial o comercial se aproximara al coste real del servicio”, recuerda Sadornil.

Asimismo, desde la formación se advierte que a las empresas que usan agua como materia prima en sus procesos industriales “no se les está cobrando el agua que consumen, este bien común que es finito e indispensable para la vida les resulta gratuito, lo que hace el Ayuntamiento con las tasas es repercutir les el coste por prestarles el servicio de suministro y alcantarillado”.

Por ello, reclamaban que este año debería haberse aprobado un incremento en la tarifa por uso industrial del agua en ambas tasas. “De esta forma se reduciría el déficit de estos servicios y se avanzaría para que en futuros ejercicios se cubriera el coste real de los mismos”, argumenta Sadornil.

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