Todo parece indicar que este próximo lunes, 11 de mayo, gran parte de las comarcas aragonesas pasarán directamente a la fase 2 del protocolo de desescalada aprobado por el gobierno estatal. Y esto es así, porque confluyen la solicitud del Gobierno de Aragón con una apertura a propuestas desde los territorios por parte de Pedro Sánchez y su gobierno.
Quizá presionado por la perdida paulatina de apoyos para prorrogar el estado de alarma sanitaria, este miércoles 6 de mayo, el presidente del gobierno del Estado español, Pedro Sánchez, abría la posibilidad de incluir las comarcas como unidad administrativa y territorial, además de las provincias, como marco general para aplicar las fases de desescalada.
Así, el Gobierno de Aragón está negociando con el estatal que varias comarcas accedan el próximo lunes 11 directamente a la fase 2 del proceso de desescalada “como una oportunidad para el medio rural aragonés” , y siempre “que se cumplan los parámetros sanitarios, demográficos y de movilidad marcados por el Ministerio de Sanidad español”, el Presidente Lambán apuesta así, una vez más, por “anticipar la normalización de la actividad en el medio rural”.
Desde el Gobierno de Aragón (ninguno de los socios de gobierno -PSOE, Unidas Podemos, CHA, PAR- ha querido concretar para que comarcas en concreto están solicitando este paso a la fase 2) no se han detallado las comarcas para las que ha solicitado el pase a la fase 2 de desescalada, pero en su comunicación remarcaba que “el 76% de los municipios aragoneses ocupan el 73% del territorio y apenas agrupan al 12% por ciento de la población, con una tasa de 4,37 habitantes por kilómetro cuadrado”.
Por ello, todo hace indicar que las comarcas excluidas serán, al menos: Zaragoza Central, La Plana de Uesca, Comunidad de Teruel, y Comunidad de Calatayud, todas ellas por su densidad de población y riesgo, y también quedarían excluidas, Alto Galligo, por la situación de Biescas y Samianigo, y La Llitera, por el caso de los mataderos de Binéfar. El resto de comarcas, la mayoría, sí entrarían en la negociación bilateral entre Aragón y el Estado español.
Cabe destacar que la petición de la DGA es similar a la planteada por otros territorios, como Galiza, Catalunya o Asturies, y que en la fase 2 bares, cines o teatros, podrán abrir cumpliendo los requisitos de aforo y prevención marcados desde el Ministerio de Sanidad español.
Lo que sí sabemos es que Aragón cumple perfectamente con algunos de los requerimientos importantes para superar, con la prudencia sanitaria precisa en cada momento, las siguientes fases de la desescalada. En concreto, respecto al número de camas sanitarias disponibles, el Ministerio de Sanidad exige disponer de entre 1,5 y 2 camas UCI por cada 10.000 habitantes, y entre 35 y 40 de hospitalización ‘convencional’, estas cifras suponen que Aragón necesitaría unas 260 camas UCI y unas 4.000 convencionales, y, en este momento, el sistema sanitario público aragonés dispone de 274 camas UCI y 4.172 camas convencionales ‘libres’, según los datos oficiales de la DGA a fecha 6 de mayo. [Actualización: durante la mañana de este 7 de mayo, la DGA ha comunicado que dispone de 228 camas UCI, y 4.171 camas convencionales].
Con el precedente de la anterior ‘negociación’, en la que Aragón consiguió que “debido a sus condiciones especiales”, los municipios con menos de 5.000 habitantes “quedaran libres de la aplicación de franjas horarias”, tendremos que esperar hasta el próximo viernes, 8 de mayo, el resultado final de la negociación bilateral para conocer si las comarcas aragonesas se incluyen en los planes estatales, y cuales entre ellas pasan directamente a la fase 2.




