El capitalismo ha entrado en una fase de crisis histórica a nivel global. La guerra, la inflación, y la crisis climática son tres síntomas de la gravedad y profundidad destructiva de un sistema que, mientras degrada la vida de las personas y del planeta, genera beneficios descomunales para una minoría de ricos. Esto nos sitúa en un escenario de incremento de la explotación laboral, del expolio de recursos naturales y de las desigualdades. El capital ya no tiene dónde desplazarse y necesita reiniciar sus ciclos de recuperación.
Ser capaces de comprender las tendencias de fondo que están causando esta situación es fundamental para intervenir políticamente en este escenario. Construir una alternativa política que no se conforme con una gestión compasiva de las crisis del capital es vital para afrontar esta década.
Desde Anticapitalista se han puesto en marcha más de 40 actos de debate en todo el Estado español bajo la campaña 'Entender la crisis, organizar la respuesta'. El objetivo de estos espacios de encuentro es dotarnos colectivamente de herramientas con las que comprender la situación actual y contribuir a empujar hacia un movimiento amplio y de clase con capacidad de enfrentarse al reto.
Este martes 20 de diciembre, a las 19.00 horas, tendrá lugar el acto organizado en Zaragoza en la librería La Pantera Rossa. Para este acto se contará con la participación de Carolina García, de la Asociación de Trabajadoras del Hogar y Cuidados de Zaragoza; con César Yagües, secretario general de CGT Aragón-La Rioja, y con Martín Lallana, militante de Anticapitalistas Aragón. El trabajo de los sindicatos y agrupaciones laborales de base es imprescindible para armar una respuesta a los ataques contra los salarios y el encarecimiento de la vida que estamos sufriendo.
La acción sindical de sindicatos combativos como CGT en sectores industriales, como la planta de Stellantis en Zaragoza, es condición necesaria para que sus trabajadoras puedan lograr unos convenios laborales que no se resignan a los deseos de la empresa. Al mismo tiempo, la organización de las trabajadoras del hogar es imprescindible para garantizar el cumplimiento de unos derechos laborales mínimos en uno de los sectores más precarizados de nuestra sociedad, al mismo tiempo que se logra una ampliación de derechos que supone una victoria de clase.




