Analizan la piscifactoría de Vozmediano para verificar el origen del brote de gastroenteritis en Tarazona y el Moncayo

Era un secreto a voces en la redolada, pero nadie tenía pruebas para denunciarlo públicamente. Ahora, los análisis en el río Queiles, tanto de la DGA como de la CHE, apuntan a la piscifactoría de Vozmediano -Castilla- como el origen del brote de gastroenteritis que esta afectando a la Comarca de Tarazona y el Moncayo

Analizan la piscifactoría de Vozmediano para verificar el origen del brote de gastroenteritis en Tarazona y el Moncayo
Piscifactoría de Vozmediano -Castilla- en el nacedero del río Queiles / Foto: Centro de Estudios Borjanos

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) recogió este pasado miércoles muestras en el río Queiles del vertido de las instalaciones de la piscifactoría de Vozmediano -Castilla- que examinará un laboratorio especializado.

Un día antes, el martes 3 de octubre, la Diputación General de Aragón ya realizó análisis que confirmaban la presencia de ooquistes del protozoo del género Cryptosporidium en el tramo soriano del río Queiles. Este protozoo es el causante del brote de gastroenteritis en la Comarca de Tarazona y el Moncayo, que ha obligado a aplicar restricciones en el consumo de agua de boca en los municipios de Torrellas, Novallas y Los Fayos. Las muestras fueron tomadas en el segmento alto del cauce en tres puntos: en el nacedero del río, con resultado negativo, aguas abajo de la piscifactoría, con resultado positivo, y aguas abajo de localidad de Vozmediano, con resultado positivo.

Los análisis de la CHE en el entorno de la piscifactoría de Vozmediano serán determinantes para confirmar que el foco de la contaminación del agua del río Queiles por el protozoo 'cryptosporidium' tienen su origen en la macro instalación de producción de peces para el consumo humano. La muestras de agua del vertido de la piscifactoria tomadas este pasado miércoles por la CHE serán analizadas por un ‘laboratorio externo’, que determinará si hay presencia de este parásito, y de ser así, coincidirían con los análisis realizados por el Gobierno de Aragón.

Se constata así, que ambas instituciones, DGA y CHE, van siempre a remolque de los hechos, y en lugar de cumplir con su obligación de velar por la seguridad sanitaria e higiénica de las aguas de consumo de boca de manera preventiva, actúan cuando el brote de gastroenteritis ha afectado ya a cientos de personas.

Desde la CHE han asegurado que “dada la magnitud del asunto, y con objeto de aportar información adicional a la investigación sobre el origen del microorganismo, que sigue abierta, se consideró pertinente efectuar una serie de muestras de aguas”, que como la misma institución reconoce “tienen un carácter excepcional, ya que las examinará un laboratorio con metodología para detectar este tipo de protozoo de la que carece este organismo. Al no ser este microorganismo una sustancia que corresponde a la CHE inspeccionar, su laboratorio no tiene capacidad técnica”, es decir, una vez más, otra institución que se lava las manos.

Cabe destacar, que es la CHE quien tiene entre sus competencias el otorgamiento de las autorizaciones y licencias para los vertidos sobre el Queiles, sobre las actuaciones en el dominio público hidráulico, y, sobre todo, su control e inspección. Sin embargo la CHE asegura que “estos permisos se otorgan en base a lo establecido a la Ley de Aguas y otras normas relativas a la calidad del agua”, que -aseguran- “no contemplan parámetros indicativos de presencia de parásitos ni otros criterios sanitarios”.

Por eso, la CHE asegura que “la piscifactoría de Vozmediano dispone de autorización de vertido vigente otorgada por este Organismo de cuenca, cumpliendo la actividad, en general, con las condiciones establecidas en el permiso”, en ‘general’ parecerá todo correcto, pero en ‘particular’ parece ser el origen del foco de gastroenteritis.

En este ‘orden natural de las cosas’, la DGA también intenta escurrir el bulto, y el consejero de Sanidad del gobierno de coalición PP-Vox-PAR, José Luis Bancalero, aseguró este miércoles ser partidario “de hacer una intervención en esta infraestructura, incluso tomando muestras de los peces”, y afirmó que “así lo he propuesto ya a la Junta de Castilla y León que es la que tiene competencias para dar este paso”.

Analizan la piscifactoría de Vozmediano para verificar el origen del brote de gastroenteritis en Tarazona y el Moncayo
Piscifactoría de Vozmediano -Castilla- en el nacedero del río Queiles / Foto: Centro de Estudios Borjanos

Ante la falta de medidas preventivas, la DGA estudia instalar potabilizadoras, mientras suministra con cisternas agua de boca

Las administraciones públicas han tenido que recurrir al suministro con camiones cisterna de agua de boca a los pueblos afectados por el brote de gastroenteritis, y atender a las más de 500 personas afectadas por el mismo. Las cisternas ya han rellenado los diez depósitos de mil litros, siete en Tarazona, uno en Torrellas, otro en Los Fayos y un último en Novallas, instalados por el Gobierno de Aragón. Las cisternas de agua potable irán rellenando estos depósitos “según las necesidades de los vecinos”, según aseguró el director general de Interior y Emergencias de Aragón, Miguel Ángel Clavero.

Por otra parte, el Gobierno de Aragón estudia que Tarazona pueda captar agua directamente del nacedero del río Queiles. “De esta forma, se evitarían los tramos contaminados por ooquistes de protozoo Cryptosporidium, el agente causante del brote de gastroenteritis, que obliga a mantener restricciones en el suministro de agua a la ciudad de Tarazona y los municipios de Torrellas, Novallas y Los Fayos”, aseguran desde la DGA en otra ‘patada a seguir’, y menos mal que no se les ha ocurrido captar el agua del nacimiento del Nilo, que también salvaría los tramos contaminados en el Queiles.

Mientras la DGA estudia esta posibilidad, que implica que una tubería sustituya al río, y conecte directamente el punto de captación actual de Tarazona con el nacedero del Queiles, se ha propuesto también “instalar unas potabilizadores con tecnología ultravioleta en cada uno de los ayuntamientos. Esta medida es más ágil y económica que la anterior, ya que el coste económico se estima en medio millón de euros mientras que la captación directa del nacimiento del río supondrá un coste de tres millones de euros”, apuntan desde el gobierno tripartito presidido por Jorge Azcón, sin determinar si imputarían este gasto a la empresa, aparentemente, responsable de la contaminación.

“De cualquier forma, ya se va a empezar a trabajar simultáneamente en ambas propuestas que desde un punto de vista técnico serán lideradas por el Instituto Aragonés del Agua”, anunciaba el consejero Bancalero tras la reunión mantenida con los alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados por la contaminación. Ya sólo falta que Jorge Azcón anuncie una Comisión de Investigación en la Cortes de Aragón para enquistar el problema y dilatar las soluciones.

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