El Gobierno de Aragón de PP y Vox ha decidido eliminar por completo los fondos destinados a cooperación internacional al desarrollo en su proyecto de presupuestos para 2027, muy criticados por la oposición. Una decisión que la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS) califica de “devastador golpe” a la solidaridad aragonesa y que supone la culminación de años de severos recortes a una política pública implantada desde hace más de tres décadas.
La federación rechaza que el presidente Jorge Azcón presente estas cuentas como “los mejores presupuestos de la historia” cuando, denuncia, eliminan uno de los pilares de la solidaridad aragonesa, ponen en riesgo vidas humanas e incumplen el marco normativo autonómico, comenzando por el Estatuto de Autonomía y la Ley de Cooperación.
Para la FAS, la eliminación del fondo de solidaridad con los países más desfavorecidos no responde a razones económicas, sino a una decisión política e ideológica.
“Presentan los presupuestos más altos de la historia y sin embargo no han sido capaces de destinar ni un solo euro a la cooperación internacional al desarrollo. Somos el chivo expiatorio de unas políticas que intentan quebrar los valores de la sociedad de ayuda y de preocuparse por los problemas y el dolor ajeno”, denuncia Isabel Funes, presidenta de la FAS.
La federación recuerda que la sociedad aragonesa ha demostrado reiteradamente su compromiso solidario ante emergencias como la DANA, el terremoto de Venezuela o la guerra de Ucrania, movilizando a ciudadanía, organizaciones, administraciones y empresas. Una solidaridad que, a su juicio, el Ejecutivo PP-Vox pretende quebrar.
Una decisión con consecuencias sobre vidas humanas
La FAS advierte de que eliminar la cooperación no es únicamente suprimir una partida presupuestaria. Los fondos permiten financiar proyectos de acceso al agua potable, atención sanitaria durante el parto y la infancia, escolarización de niñas, desarrollo de actividades productivas, adaptación al cambio climático y protección de personas defensoras de los derechos humanos.
Su desaparición, sostiene, puede tener consecuencias “directas e irreparables” sobre la vida, la dignidad y los derechos de cientos de miles de personas. “Eliminar los fondos de cooperación es una condena de hambre, pobreza y pérdida de derechos”, denuncia.
La organización alerta también del mensaje que transmite esta decisión: que los recursos destinados a garantizar derechos básicos pueden eliminarse sin más, avanzando hacia una sociedad “en la que se acepta que hay personas que no cuentan”.
La decisión del Gobierno de Azcón llega en un contexto de retroceso internacional de la cooperación. Como ya advirtió la FAS el pasado septiembre, la Ayuda Oficial al Desarrollo cayó más de un 30% a escala mundial entre 2024 y 2025, mientras aumentan las restricciones a las ONG y los riesgos para las personas cooperantes.
En Aragón, tras años de recortes, el proyecto presupuestario de PP y Vox da un paso más: suprime por completo el fondo autonómico de solidaridad, pese a que la cooperación al desarrollo forma parte de las competencias recogidas en el Estatuto de Autonomía.
Ante esta situación, la Federación Aragonesa de Solidaridad exige al Gobierno de Aragón que cumpla su obligación “legal, social y ética” y recupere la cooperación al desarrollo con fondos suficientes en los presupuestos de 2027. Una reclamación con la que busca impedir el desmantelamiento definitivo de una política pública construida durante más de 30 años.




