Aurora Gómez: “Nombras Aragón a periodistas internacionales de tecnología y rápido lo asocian a la resistencia contra los centros de datos”

Gómez, de TuNubeSecaMiRío, explica las reivindicaciones y movilizaciones que tendrán lugar el 6 y 7 de noviembre para celebrar el ‘Día Internacional contra los centros de datos de hiperescala’

02 noviembre, 2026. 09:30
Foto: Alonso Llorente / AraInfo

El colectivo TuNubeSecaMiRío destaca por su intensa actividad dentro de las redes europeas e intercontinentales de las resistencias locales contra estas infraestructuras. En esta entrevista, Aurora Gómez, de TuNubeSecaMiRío, explica las reivindicaciones y movilizaciones que tendrán lugar el 6 y 7 de noviembre para celebrar el ‘Día Internacional contra los centros de datos de hiperescala / Stop Dirty Data Centres EU’.

¿En qué consiste la campaña StopDirtyDataCentres.EU? ¿Qué se pretende con las movilizaciones internacionales contra los centros de datos de hiperescala?

La idea es juntarnos todas las resistencias europeas y pedir moratorias en todos los territorios. Cuando decimos moratorias, significa pararnos a pensar, para que dé tiempo a regular. La moratoria no debe ser solo europea (UE), también nacionales, regionales, locales… Porque es un formato de acción que nos permite coordinarnos entre todos para frenar la avalancha de estas infraestructuras. Pretendemos que se dé a conocer esta idea de moratoria en Europa. Hasta la fecha ha sido muy efectiva en Estados Unidos, donde ahora la mitad de centros de datos que se plantean se están consiguiendo parar o ralentizar. Y en el caso de otro tipo de resistencias, por ejemplo las macrogranjas en el Estado español, ha sido también un formato de lucha muy adecuada.

¿Cómo concretaría su principal reivindicación?

No queremos este tipo de macrocentros de datos. Deseamos tener el debate ciudadano para elegir qué centros de datos, de quiénes son, bajo qué condiciones, cuántos y dónde se colocan.

En clave estatal, ¿cuántos territorios van a albergar movilizaciones y eventos?

En el Estado español tenemos un mapa bastante amplio, contamos con cerca de veinte adhesiones. En Andalucía nos vamos a movilizar tanto en Granada como Huelva. También se han planteado en Valencia, en Catalunya, en Pamplona, allí se han juntado con las resistencias de Bilbao. En Madrid y Fuenlabrada, y posiblemente en Alcalá de Henares. En Aragón van a pasar un montón de cosas. En global van a ser multitud de acciones diversas, bonitas y alegres, en las que la ciudadanía va a conocer la problemática de los centros de datos en primera persona.

(Archivo, marzo 2026) Stop Dirty Data Centres | Foto: GAP Scotland
Esta cooperación tan internacional y transversal, ¿es una buena oportunidad para desterrar esa narrativa de ‘no en mi patrio trasero’ (Not In My Back Yard)?

Sí, esa narrativa la utilizan las empresas para desacreditar las resistencias locales contra los centros de datos de hiperescala. Pero, en el tiempo que llevamos no han existido. ¿Por qué? Porque básicamente toda la gente, cuando comenzamos en el Estado español, ya veníamos con toda la idea que nos habían enseñado en Latinoamérica, de qué es el tecnocolonialismo y el tecnocapitalismo. Cuando no queremos que pongan un centro de datos en nuestro territorio, tampoco queremos que se produzcan estos atentados en las cadenas de suministro en el mundo, por ejemplo, tanto el extractivismo minero como el energético e hídrico. Me parece una de las luchas más completas, complejas, y con más background ideológico detrás. Las charlas comienzan con no quiero este centro de datos aquí, ni en ningún otro sitio.

Otro matriz interesante que aportáis es poner el acento en el concepto de hiperescala, ¿puedes explicar de una forma sencilla qué diferencia hay entre un centro de datos de los habituales durante las últimas décadas y los de hiperescala?

Los primeros eran pequeños, y apenas nos causaban problemas, además de estar distribuidos en muchos manos. Se utilizaban para muchos servicios, pero ese era otro internet que conocimos. Pero con los años, ese internet nos lo han robado. Ahora se dedica prácticamente a la vigilancia para extraer nuestros datos. Roban nuestra privacidad, y con ella, intenta vendernos cosas o bien ideas. En esta aceleración del turbocapitalismo aparecen los centros de datos de hiperescala, que se utilizan para cosas que necesitan más procesamiento, por ejemplo streaming, vídeojuegos on-line o la inteligencia artificial.

“Roban nuestra privacidad, y con ella, intenta vendernos cosas o bien ideas”

Estos nuevos centros necesitan otro modelo de arquitectura, que implica la necesidad de conexión entre ellos para realizar dicho procesamiento, además de hacer las operaciones más complejas. Estas características provocan consumir bastante energía en poco tiempo. Entonces, como quieren bajar esa demanda energética tan fuerte, necesitan una capacidad de tamaño excepcional, además de una gran cantidad de agua para refrigerar. Son más grandes, necesitan más energía y más agua. Al necesitar tantísima inversión económica implica que estén en menos manos. Para nosotros es muy problemático, porque es una concentración del poder. Esa es la diferencia por la que hasta hace unos años los centros de datos no eran un problema, pero los de hiperescala, a día de hoy, lo son. Por eso están ahora en el ojo público de todas las movilizaciones.

Una lucha sin color político

La moratoria es una corriente internacional, independientemente del sesgo político de la ciudadanía. En las próximas elecciones ‘midterms’, la oposición es igual tanto entre votantes republicanos como demócratas.

El caso de Estados Unidos es absolutamente fascinante. Tenemos que entender que la gente que está sufriendo los centros de datos, la que es expropiada no tiene una ideología u otra. Simplemente es la víctima de este tipo de situaciones. En el entorno del Estados Unidos rural hay mucha gente que podríamos considerar que son de derechas o ultraderecha, votantes de Trump, pero un día reciben una carta, como las que están recibiendo en Aragón o cualquier otro sitio. Y leen que su terreno va a ser expropiado para una de estas grandes empresas. Y si tu casa es la de al lado, no te la expropiamos, pero te vas quedar con toda la contaminación, ruido, problemas de salud y, además, te quitamos los recursos.

Los colectivos que llevaban luchando tiempo sí tenían claramente una ideología de izquierdas, ecologista y antiracista. Pero las víctimas son las personas en los territorios sacrificados. Esto ha supuesto que no sea un problema de izquierdas o derechas. Ahora mismo los políticos de Estados Unidos, incluso aquellos que se consideran ‘MAGAs proTrump’, están llevando esto en su campaña. Están haciendo lucha contra los centros de datos.

Sin embargo, en nuestra campaña electoral, ¿se puede correr el riesgo de que la actual polarización española opaque el debate sobre los centros de datos?

Ahora mismo nos ha atropellado la situación política y las elecciones. Nosotras estábamos teniendo una sensación de que en todos los pueblos del Estado español estaba habiendo un levantamiento clarísimo que empezaba a quedar recogido en los medios internacionales, no se estaba oyendo tanto en los medios estatales. Pero todo lo que ha pasado a nivel político ha hecho que se focalice más en lo que está pasando en las urbes, lo digo como una persona que me considero rural, pese a vivir la mitad de tiempo en la ciudad.

“El mismo Blackstone que está asolando Aragón con los centros de datos, es el mismo fondo buitre que en las ciudades como Madrid está expulsando a la gente de sus casas”

Este debate sobre las condiciones materiales terroríficas en la ciudad es real, hace que un tema pueda haber desplazado a otro. Espero que con el tiempo comencemos a ver las conexiones. Nosotros, por ejemplo, estamos escribiendo artículos que explican la relación entre el tema de la vivienda y los centros de datos. El mismo Blackstone que está asolando Aragón con los centros de datos, es el mismo fondo buitre que en las ciudades como Madrid está expulsando a la gente de sus casas. Entonces hay conexiones muy claras entre ambos fenómenos. Por ejemplo, en la Acampada Sol hemos estado dando charlas, y ahora en las acciones de moratoria ese mismo público va a apoyarnos. Esperamos que el nuevo ciclo de movilización social no opaque el debate, porque debe haber la oportunidad de que haya muchos debates, Debe haber un interés de movilización de aprendizaje, que signifique beneficios para todas las luchas.

Hace más de año y medio, vuestro colectivo, junto a Ecologistas en Acción, plantaron la semilla de la resistencia de los centros de datos en Aragón con sus alegaciones a la expansión de Amazon. ¿Cómo valora la evolución de este movimiento en nuestro territorio durante este tiempo?

Fueron unas Navidades tremendas, en lugar de estar con la familia o disfrutando, nos embarcamos en unas alegaciones muy complejas junto con Ecologistas en Acción. Nunca nos habíamos enfrentado a un documento así, pero nos permitió hablar con todo el resto de colectivos. Fue increíble, porque de repente nos veíamos colaborando y haciendo cosas de manera conjunta. No fueron tanto las alegaciones, como el proceso que se creó.

Después hemos sido capaces de llevar de manera conjunta el litigio estratégico contra Amazon. Pero no solo ha sido importante ‘No es sequía, es saqueo’, también han colaborado muchos colectivos en Aragón, que han empujado con fuerza la campaña crowdfunding para el litigio. Ha sido espectacular que en tampoco tiempo se haya conseguido el dinero necesario.

Tanto en prensa nacional, como estatal, como internacional, sois el principal colectivo de referencia en el Estado español contra los centros de datos de hiperescala, ¿cuál ha sido vuestra experiencia como los medios de comunicación de Aragón?

Nuestra experiencia es que no existimos, intentan no nombrarnos, básicamente censuran nuestro nombre. Un ejemplo, las alegaciones contra Amazon que hicimos TuNubeSecaMiRío junto a Ecologistas en Acción, y firmaron muchos colectivos. Pues nuestro nombre no apareció en publicaciones de prensa local. Se les comunicó la errata y volvimos a seguir sin aparecer. Por parte de la prensa crítica, hemos tenido otro acogimiento hasta el punto que de los primeros artículos que escribí junto con un compañero de Ecologistas en Acción salió en AraInfo. Yo, cuando hablo de medios aragoneses, diferencio aquellos críticos como AraInfo o AltodelJalón, y otros caciquiles, como es el caso de Heraldo de Aragón.

Fin del cuento de Azcón

En seis años la televisión pública aragonesa, ha sido incapaz de hacer un debate sobre los centros de datos, pese a que conlleva la hipoteca del futuro de nuestro país. ¿Tienen miedo?¿Saben que ya no tienen ninguna narrativa con la que seguir engañando a la población?

Creo que sí. Creo que es muy difícil explicarles que les han vendido una moto. Además, porque aquellos medios, incluso que son afines, de repente te hacen una pieza informativa crítica con los centros de datos. Sin embargo, la siguiente pieza es cómo vamos a utilizar la IA para hacer no sé qué. Pero si no es necesario utilizar la IA, carajo, porque eso es lo que está detrás de los centros de datos.

“Esta desconexión de los periodistas ha permitido que nos metan IA hasta en la sopa”

Esta desconexión de los periodistas ha permitido que nos metan IA hasta en la sopa. La gente debería pensar ¿por qué debemos utilizar la IA para todo? A lo mejor es porque estas inversiones que están metiendo en centros de datos suponen tanto dinero. Cuando la burbuja quiebre, que no va a ser muy tarde, se va a llevar por delante toda la economía mundial. Y yo, sinceramente, no me olvidaré de quienes ha sido los facilitadores de todo esto.

Un tópico tanto de Lambán como de Azcón es que estas inversiones van a poner a Aragón en el mapa mundial. Sin embargo, parece todo lo contrario, es la resistencia contra estos centros de datos la que está dando prestigio a nuestro país. A nivel estatal, vuestro colectivo es el de mayor contacto con redes internacionales, ¿le preguntan por Aragón?¿Está afectando la resistencia aragonesa a la reputación de multinacionales como Amazon o Microsoft?

Esta parte es increíble, creo que no hay día que no hable con gente de tres países distintos, y todo el mundo conoce el caso de Aragón. Hemos hecho mucho esfuerzo en visibilizarlo. Por ejemplo, ‘El precio de las nubes’ es un informe que hicimos específicamente sobre el caso de Aragón, y todo los periodistas internacionales lo conocen por este documento.

Todos los los profesionales extranjeros que vienen a hablar con nosotros, se han leído el informe y lo tienen presente. Pero este reconocimiento internacional también ha sido muy fácil porque la comunidad aragonesa es muy tenaz, cabezota, apasionada, divertida, pero, sobretodo, es muy consciente de defender su territorio. Por eso ha sido tan fácil presentarla como un caso de una gran resistencia. Ahora mismo nombras Aragón a periodistas internacionales de tecnología y rápido lo asocian a la resistencia contra los centros de datos No sabéis hasta que punto sois famosos internacionalmente.

Ayuntamientos aragoneses afectados por estas infraestructuras han contactado con vuestro colectivo. En las últimas fechas, a muchos alcaldes se les ha caído el cántaro de leche del cuento de Azcón. ¿Puede que en el futuro sean más recordados por sacrificar su territorio que por esos millones de recaudación y miles de trabajos que nunca llegaron?

Sí. Nosotros cuando damos las charlas, que ya llevamos más de cien por todo el territorio español, hay una diapositiva que no se me olvida nunca, que dice: “Aquellos alcaldes que inicialmente estaban a favor de los centros de datos, una vez que comienzan a funcionar se acaban mostrando en contra”. Y pongo el ejemplo de Holanda, donde alcaldes han perdido la alcaldía por haberse mostrado a favor de los centros de datos.

Hay ayuntamientos que de primeras se han mostrado en contra y yo les aplaudo con las orejas, como es el caso de Villamayor de Galligo. Pero hay otros que cuando han empezado a funcionar se han dado cuenta del problema. Entonces han dicho, ay, que no sabíamos que no íbamos a cobrar impuestos. ¿Cómo es posible que ustedes no lo supieran si han firmado los papeles?¿Cómo es posible que ustedes no lo supieran si en todas las charlas que dimos lo explicamos?

“En Holanda algunos alcaldes han perdido la alcaldía por haberse mostrado a favor de los centros de datos”

Hace más de un año, en una charla que organizó Ecologistas en Acción en Zaragoza, participó Raúl Burillo, un prestigioso inspector de Hacienda, y explicó específicamente todo el tema de impuestos ¿Cómo es posible que ustedes no lo supieran, si mientras ustedes estaban firmando los tratos, nosotros estábamos haciendo alegaciones a los centros de datos? ¿Cómo es posible que ustedes no lo supieran, si es la principal estrategia de los centros de datos a nivel internacional? Yo no creo que exista ignorancia por parte de los políticos y de los Ayuntamientos, que lo están permitiendo. Yo creo que es una estrategia deliberada.

Un ejemplo cercano, en el parlamento de Extremadura se ha vetado la comparecencia de un investigador científico experto que iba a hablar sobre los centros de datos para que el resto de parlamentarios pudiera tener conocimiento sobre el tema. Esto explica, cómo ciertos tipos de políticos, con PP y Vox a la cabeza, tienen muchísimo interés en aprobar estos proyectos de hiperescala. La respuesta de ¿por qué?, me temo que la sabremos a lo largo del tiempo.

Por último, ¿son estas próximas movilizaciones otra buena oportunidad para ampliar el prestigio internacional de Aragón como resistencia?

Por supuesto, animamos a todo todo el mundo a que se apunte y participe en este pistoletazo de salida tan bonito que van a ser las acciones del 6 y 7 de noviembre para reclamar la moratoria de los centros de datos de hiperescala.

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