El comité de huelga de los bomberos y bomberas forestales de SARGA, integrado por OSTA, CGT, CCOO y UGT, ha denunciado este jueves que el Gobierno de Aragón pretende modificar el preacuerdo alcanzado el pasado 10 de septiembre en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), que permitió suspender la huelga indefinida iniciada el 18 de agosto.
Según las cuatro organizaciones sindicales, la reunión de seguimiento celebrada este 8 de octubre, que debía servir para concretar los compromisos adquiridos, ha terminado con una propuesta del Ejecutivo aragonés sustancialmente diferente de lo pactado.
El comité denuncia que la DGA ha presentado un “modelo Azcón” que pone en cuestión la contratación de 215 personas, modifica el destino previsto de los refuerzos y deja sin concretar el alcance de las mejoras salariales.
Las 215 contrataciones, en cuestión
Uno de los principales puntos de discrepancia afecta al compromiso de reforzar la plantilla del operativo de emergencias forestales con 215 personas.
El comité sostiene que el Gobierno de Aragón no solo ha puesto en duda esas contrataciones, sino que pretende destinar parte del refuerzo a personal que no estaba incluido en la convocatoria de huelga.
Para la representación sindical, este planteamiento desvirtúa el sentido del preacuerdo y evita que los recursos comprometidos se traduzcan en las mejoras de plantilla que motivaron la movilización.
Las organizaciones denuncian que la propuesta presentada supone un cambio del modelo negociado y que no concreta los recursos necesarios para mejorar las condiciones laborales del operativo.
El incremento salarial también queda en entredicho
La segunda cuestión afecta a las mejoras retributivas pactadas en septiembre. Según el comité, el Gobierno de Aragón plantea ahora una distribución de los recursos que dejaría fuera del incremento salarial a parte del operativo, cuando el acuerdo alcanzado con la representación sindical contemplaba una mejora de mayor alcance.
Los sindicatos cuestionan que la inversión anunciada por la DGA pueda utilizarse para modificar el destino de los fondos y reducir el número de trabajadores y trabajadoras beneficiados por el incremento salarial.
El comité considera que esa interpretación contradice los compromisos que permitieron suspender la huelga.
Una huelga suspendida hasta el 15 de noviembre
El preacuerdo alcanzado el 10 de septiembre llegó después de semanas de movilización de los bomberos y bomberas forestales de SARGA, que habían iniciado una huelga indefinida el 18 de agosto para exigir mejoras en la organización del operativo, las condiciones laborales y la dotación de personal.
Aquella negociación permitió suspender los paros y abrir una nueva fase para concretar los compromisos adquiridos. Sin embargo, la reunión de seguimiento de este jueves ha abierto un nuevo conflicto sobre el contenido y la aplicación de lo pactado.
El comité recuerda que la suspensión de la huelga se mantiene hasta el 15 de noviembre, pero insiste en que está vinculada al cumplimiento de los compromisos y a la continuidad de la negociación en los términos acordados.
Por ello, exige al Gobierno de Aragón que respete el preacuerdo y continúe negociando conforme a lo establecido en el SAMA.
El comité exige cumplir lo firmado
“Un preacuerdo no es un punto de partida reversible ni un margen para reasignar partidas a conveniencia”, advierte el comité de huelga, que reclama al Ejecutivo aragonés “seriedad” y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
OSTA, CGT, CCOO y UGT insisten en que la negociación debe continuar tal y como se acordó en el SAMA, sin sustituir los compromisos de contratación y mejora salarial por un modelo diferente.
Las organizaciones sindicales concluyen con una advertencia: si el Gobierno de Aragón mantiene su reinterpretación del preacuerdo, será el propio Ejecutivo quien, a juicio del comité, asuma la responsabilidad de romper el marco que permitió suspender los paros.
La reunión del 8 de octubre, prevista para avanzar en la aplicación de lo pactado, deja así abierta una nueva discrepancia sobre el futuro del operativo. El comité mantiene sus exigencias y sitúa el cumplimiento del preacuerdo como condición para sostener la suspensión de la huelga.





