No somos especialmente amigos de los macrofestivales. Lo hemos contado otras veces en AraInfo. Pero había una razón de peso para acercarse este sábado al recinto del Vive Latino: Biznaga. Y Biznaga nunca falla.
Eran las 18:25 horas y Zaragoza rozaba los 40 grados cuando Álvaro García, Jorge Navarro, Álvaro ‘Torete’ y Jorge ‘Milky’ Ballarín aparecieron sobre el escenario principal para abrir la segunda jornada de la quinta edición del festival. Una hora difícil, un calor de justicia y un formato necesariamente reducido respecto a los conciertos de sala a los que nos tienen acostumbrados. Dio igual.
Porque Biznaga arrolla en una sala pequeña y también sobre un gran escenario. Hay algo en su actitud, en la contundencia de su directo y en unas canciones construidas para ser gritadas colectivamente que sobrevive al cambio de escala.
Y hubo mucha gente dispuesta a comprobarlo. La banda terminó agradeciendo especialmente la respuesta de un público que desafió el calor para estar allí desde primera hora.
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De “Futuro sobre plano” a “El entusiasmo”
“Futuro sobre plano” abrió fuego. A partir de ahí, apenas hubo tregua durante los cerca de 50 minutos que tenían por delante.
Fueron cayendo “Imaginación política”, “Domingo especialmente triste”, “Agenda 2030”, “Benzodiazepinas”, “Contra mi generación”, “Una historia de fantasmas”, “Espíritu del 92” y “La gran renuncia”. Para el tramo final quedaron “Madrid nos pertenece”, “Líneas de sombra” y, como no podía ser de otra forma, “El entusiasmo”.
Un set más corto de lo habitual para una banda acostumbrada a exprimir sus conciertos, pero suficiente para volver a demostrar la potencia de una fórmula que combina melodía, electricidad y discurso.
Ni siquiera los problemas técnicos consiguieron romper el ritmo. En varios momentos de la actuación el sonido de los altavoces desapareció durante unos segundos. Biznaga siguió adelante.

Porque un concierto de Biznaga tampoco se entiende separando las canciones de aquello que cuentan.
Desde el primer minuto, la enorme pantalla del fondo del escenario convirtió también las imágenes en discurso. Allí aparecieron la lucha del Sindicato de Inquilinas por una vivienda digna y distintas reivindicaciones sindicales, entre ellas las de los astilleros de Cádiz. También imágenes de la represión policial contra las movilizaciones que acompañaron a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Vivienda, trabajo, precariedad, represión o salud mental. Distintas caras de un capitalismo que arruina demasiadas cosas y demasiadas vidas. Entre tanta crudeza apareció también una consigna mucho más sencilla, proyectada en letras enormes: “SER AMABLE ES GRATIS”.
En mitad del concierto, Milky dejó además “un pequeño consejo de los Biznaga: no seáis fachas. Sed 100% antifascistas”. La respuesta fue una sonora ovación.
No fue el último mensaje político de la tarde. Antes de afrontar el final, Jorge Navarro tomó la palabra: “Nos vamos con dos mensajes. Justicia para Palestina. Y nunca perdáis el entusiasmo”.
Y entonces llegó precisamente “El entusiasmo”.
No es una consigna menor. En febrero de 2025, coincidiendo con una nueva visita de Biznaga a Zaragoza con “¡Ahora!”, Navarro hablaba con AraInfo de un capitalismo que “ha llegado incluso a colonizar nuestros deseos” y de la necesidad de construir canciones que no se limitaran a señalar el malestar, sino que permitieran imaginar otros futuros.
Eso sigue estando encima del escenario.

La despedida de “¡Ahora!” pasa por Zaragoza
El concierto del Vive Latino tenía además algo de cierre de ciclo. Zaragoza ocupa un lugar particular en la historia de “¡Ahora!”. Aquí presentó Biznaga por primera vez en directo las canciones de su quinto disco, durante los Pilares de octubre de 2024. Aquella noche dejaron claro que cada canción podía ser una rebelión.
Volvieron en febrero de 2025 con “¡Ahora!” ya asentado y una relación cada vez más estrecha con la ciudad. “Zaragoza se ha ido convirtiendo en una de nuestras ciudades fuertes”, nos contaba entonces Jorge Navarro, que la situaba entre las cinco plazas más importantes para la banda junto a Madrid, Barcelona, Bilbo y València.
Casi dos años después de aquel primer concierto, Biznaga regresó este sábado para empezar a despedir la etapa de “¡Ahora!” también en Zaragoza.
Tras el Vive Latino les quedan ocho conciertos: Albacete, Barcelona, Cambre, Rivas-Vaciamadrid, Girona, Irun, Tenerife y Reus. La última cita será el 30 de octubre en el Pintor Rock.
Después llegará un necesario parón. La propia banda lo ha anunciado así: “Después de esto pararemos un tiempo para meternos en algo nuevo”.

El macrofestival y sus contradicciones
Que Biznaga estuviera allí no hace desaparecer las contradicciones del continente. AraInfo ya analizó en 2023 la implantación del negocio de los macrofestivales: grandes inyecciones de dinero público, desigualdad en los cachés, condiciones laborales e infraestructuras cuestionadas e impactos sociales y ambientales, además de las consecuencias de este modelo para salas, programadores, talento local y espacios culturales autogestionados.
Y el peso de la escena aragonesa sigue siendo reducido. Entre los 33 artistas que componían el cartel de esta quinta edición, apenas siete son aragoneses: El Practicante, Volador, Modelo, Multipla, El Verbo Odiado, Begut y Rialto DJ.
El Vive Latino llega además a su quinta edición arrastrando una controversia conocida. FACUA ha denunciado este año a la promotora por impedir el acceso al recinto con comida y bebida del exterior. Algo que UCARAGÓN viene denunciando desde 2023. La respuesta del promotor del festival, Nacho Royo, a la denuncia de FACUA fue peculiar. “La noticia nos ha causado estupor por un lado y una alegría inmensa por otra parte. Ahora ya sabemos que somos grandes: FACUA nos ha denunciado y solamente carga contra los grandes”, se burló en declaraciones a Heraldo. Después anunció posibles “acciones legales” contra la asociación.
Todo ello ocurre en un festival fuertemente respaldado por las instituciones públicas dirigidas por el PP. En la edición de 2025, el Gobierno de Aragón destinó 500.000 euros al Vive Latino a través de Turismo de Aragón en concepto de colaboración. Según los datos conocidos mediante una respuesta parlamentaria, aquella cantidad representó más del 80% del gasto realizado por la empresa pública para promocionar Aragón como destino turístico y cultural.
El Ayuntamiento de Zaragoza participa, por su parte, como coorganizador del festival a través de Zaragoza Cultural, con la cesión del espacio y otros recursos vinculados a su celebración.
Nada de esto desaparece porque sobre uno de sus escenarios toque una banda que precisamente canta contra algunas de las lógicas que sostienen este modelo.
Quizá por eso resultaba especialmente estimulante escuchar a Biznaga allí. En el escenario principal del macrofestival. Bajo casi 40 grados. Con imágenes de huelgas, vivienda y resistencia detrás y un buen puñado de personas delante desafiando al calor. Disputando la ciudad. “Justicia para Palestina”. “No seáis fachas”. “Ser amable es gratis”. Y, sobre todo, nunca perdáis el entusiasmo.




