Desde SOS Ribagorza recuerdan que el Concello de Benás “quiere iniciar la construcción de la telecabina de forma inminente, así lo ha anunciado en alguna prensa”, y considera que sería “de forma fraudulenta, puesto que no se cumplen las prescripciones establecidas por el órgano de gestión ambiental”.
En las últimas semanas entidades sociales de Ribagorza y organizaciones ambientales a nivel nacional denunciaron esta situación ante el INAGA: SOS Ribagorza, Asociación de vecinos de Cerler, Naturaleza Rural, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, Ecologistas en Acción Aragón, Amigos de la Tierra y la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón.
Sin embargo, la contestación del INAGA a la demanda de estas entidades fue “que se desinhibía del control del cumplimiento de su resolución, dejándolo en manos del propio ayuntamiento, que es quien la ha ignorado, por ser éste ‘el órgano sustantivo’, el que debe ejecutar el control del cumplimiento. Se da la circunstancia de que en este caso el Ayuntamiento de Benasque es a su vez el promotor del proyecto y el órgano sustantivo, por lo que se entraría en un conflicto de intereses que provoca que el cumplimiento de las condiciones de la DIA quede sin vigilancia”, recalcan.
“Entendemos que si el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental no puede controlar sus resoluciones en el caso que el órgano de control y el promotor sean la misma organización, algo está fallando en la aplicación de la normativa ambiental”, enfatizan las entidades.
En este caso, el proyecto definitivo para la construcción de la telecabina Benás – Sarllé “no especifica ni las medidas previstas para prevenir, corregir y compensar los efectos adversos, ni las medidas de seguimiento, ni el órgano encargado del mismo. Además, el proyecto se ha adjudicado sin haberse ejecutado las obras para la reducción de la vulnerabilidad frente a inundaciones en la zona de salida de la telecabina, exigidas por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE)”, destacan desde SOS Ribagorza.
“Por poner algún ejemplo, el proyecto tampoco incluye un plan de evacuación ante emergencias, vulnera las limitaciones de cortas y desbroces de la cobertura vegetal por la apertura de nuevas pistas de acceso a las pilonas y para los necesarios planes de evacuación, no posee presupuesto para el Plan el Vigilancia Ambiental, no contempla la adopción de medidas para minimizar los ruidos, etc”, relatan.
Por todo esto, las entidades sociales de la redolada y las de ámbito nacional exigen “al INAGA, que designe a un órgano imparcial para que realice de forma ecuánime el seguimiento del cumplimiento de la DIA, ya que, en este caso, el órgano de control coincide con el promotor. También pedimos que mientras esto no suceda, se tomen las medidas necesarias junto con el Departamento de Medio Ambiente y Turismo de la DGA para que no se inicien las obras hasta que el promotor no cumpla la DIA con un proyecto adecuado y con un plan de vigilancia ambiental aprobado, tal y como exige la Ley. Y que si el ayuntamiento incumple estas condiciones, que informe a la Fiscalía de los hechos”.
Cabe recordar que el pasado viernes se realizó en Benás una nueva concentración que, en este caso, congregó a alrededor de 200 personas “para apoyar la paralización cautelar del proyecto”, solicitada por SOS Ribagorza en el juzgado. También se reclamó al Ayuntamiento de Benás “que recapacite y paralice esta obra que no cumple con los objetivos por los que se le concedió la subvención, que todo apunta que tendrá que devolver, y que provoca unos riesgos innecesarios a nivel socioeconómico, cultural y ambiental que perjudican a la mayoría del municipio”, concluyen desde SOS Ribagorza, Asociación de vecinos de Cerler, Naturaleza Rural, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, Ecologistas en Acción Aragón, Amigos de la Tierra y la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón.




