El balance anual del Visor de Renovables de Aragón revela que 2025 ha sido un año marcado por el crecimiento acelerado de proyectos electrointensivos asociados al boom de las renovables. Según Ecologistas en Acción, detrás del auge de aerogeneradores y plantas solares se está desplegando una industria que supera con creces la capacidad de producción eléctrica existente y proyectada, con graves impactos sobre el territorio y los recursos naturales.
En el último año, se han puesto en funcionamiento en Aragón 93 nuevos aerogeneradores y casi 1.000 hectáreas de plantas fotovoltaicas, sumando más de 1.000 MW de potencia instalada. La industria solar fotovoltaica continúa liderando los proyectos en trámite, con un 80% de los planes activos: 12.749 hectáreas cuentan ya con autorización, 5.865 con declaración de impacto ambiental (DIA) favorable y 10.543 en tramitación, acumulando 14.816 MW pendientes de instalar, advierte la organización ecologista.
La energía eólica también crece a gran velocidad: 453 aerogeneradores cuentan con autorización —108 autorizados en 2025—, 214 con DIA favorable y 1.743 en tramitación, sumando 11.707 MW. Los proyectos híbridos, que combinan solar y eólica o incorporan almacenamiento con baterías de litio, se multiplican: 36 instalaciones de este tipo están en tramitación en Aragón con 895 MW de potencia.

Al mismo tiempo, 2025 se distingue por la expansión masiva de centros de datos y plantas de hidrógeno verde, industrias con necesidades eléctricas enormes que amenazan con saturar el sistema energético. El visor de Ecologistas en Acción registra 15 nuevos centros de datos en tramitación, aunque hay 31 proyectos activos sin ubicación precisa. Su consumo eléctrico podría quintuplicar el total actual de Aragón, y solo el centro de datos de Amazon en Uesca absorberá el equivalente a una cuarta parte del consumo de todo el país, más que todas las comarcas del Alto Aragón.
El hidrógeno verde también crece de manera exponencial: entre 2024 y 2025 se publicaron 12 plantas, incluyendo una ya autorizada en Plasencia del Monte (Plana de Uuesca). Su producción requiere enormes cantidades de electricidad y agua. La planta de Catalina, en la antigua central térmica de Andorra, proyecta 132 aerogeneradores (900 MW) y 1.500 hectáreas de solar (730 MW).
A este panorama se suman 33 plantas de biometano y más de 50 proyectos en tramitación, que aprovechan residuos agrícolas, ganaderos y forestales. “Todos estos desarrollos requieren líneas de evacuación, gasoductos y suministros de agua, transformando rápidamente el territorio en una zona industrial de gran escala”, advierte la organización ecologista.
Ecologistas en Acción alerta de que este modelo no es sostenible: el despliegue de renovables para electricidad, biogás o hidrógeno verde genera graves problemas ambientales y sociales, con un consumo elevado de agua y espacio. La organización reclama, una vez más, frenar la expansión de la industria electrointensiva y promover un modelo energético que se ajuste a los consumos reales del territorio y respete el medio ambiente.

