En el citado expediente, el informe emitido por el servicio de Infraestructura Verde, señala que "tal y como se expresa en el artículo 3.2.7-D, de las normas urbanísticas del texto refundido del PGOU de Zaragoza, en los parques, arboledas, paseos y jardines históricos, entre los que se incluye el Parque Pignatelli", se deberán "preservar las características ambientales de los elementos catalogados y evitar actuaciones que puedan deteriorarlos, se requerirá autorización del órgano competente en materia de protección del patrimonio histórico-artístico en toda intervención que se produzca en su interior, construcciones de nueva planta o renovadas en el aspecto de sus fachadas, medianeras visibles, cubiertas o zaguanes que estén incluidas o se sitúen en parcelas limítrofes, y aquellas que, aun no encontrándose en estas posiciones, sean perceptibles desde los elementos protegidos y, por las características de las actuaciones".
En el expediente, señala Suso Domínguez, no consta que "se haya remitido el proyecto a la comisión municipal de Patrimonio, ni existe la preceptiva autorización de esta comisión". El concejal de Zaragoza en Común ha defendido que "estamos ante una situación similar a la que se dio en el expediente de la clínica del Doctor Lozano en el que se tuvo que reconocer la nulidad de la actuación del Ayuntamiento". En este caso además de constatar la falta de cuidado hacia el patrimonio, Domínguez sostiene que podemos estar "ante un nuevo posible trato de favor al señor Forcén y sus kioscos". Por todo ello, Zaragoza en Común pedirá una comisión de investigación por "los kioscos de Forcén".




